ECONOMIA
ELECCIONES EN BRASIL

Brasil va a las urnas: el mercado parece tener un favorito, pero su victoria podría no alcanzar para otro rally

El balotaje del domingo enfrenta a Flávio Bolsonaro y Lula da Silva en una elección que las encuestas muestran muy ajustada. Los inversores, en cambio, parecen tener un favorito. Qué puede pasar el lunes y cómo impactaría el resultado en Argentina.

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Mercados financieros | AFP

Brasil elige presidente este domingo 25 de octubre y, aunque las encuestas todavía no permiten anticipar un ganador, el mercado financiero ya hizo buena parte de sus apuestas. Una victoria de Flávio Bolsonaro es el escenario que más entusiasma a los inversores, pero hay un detalle que obliga a ser prudentes: las acciones brasileñas ya subieron con fuerza después de la primera vuelta con picos cercanos al 15% y un nuevo triunfo del candidato opositor podría no alcanzar para sostener la euforia.

El 5 de octubre, después de que Bolsonaro sorprendiera con el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Luiz Inácio Lula da Silva, los mercados reaccionaron con una verdadera fiesta. El ETF EWZ, que reúne a las principales empresas brasileñas que cotizan en Estados Unidos, saltó 12,5%, mientras que el Ibovespa ganó 7,7%. Los inversores celebraron la posibilidad de un cambio de rumbo económico, con promesas de ajuste fiscal, privatizaciones y menor intervención estatal.

El mapa electoral de Brasil: las diferencias regionales que marcaron la primera vuelta

Pero el escenario político no está resuelto. Los últimos sondeos muestran que Lula logró achicar la diferencia y que la elección se definirá en un contexto de empate técnico. Quaest ubicó a Bolsonaro con el 46% frente al 44% del actual presidente, mientras que Datafolha también reflejó una disputa ajustada.

Lula Da Silva y Bolsonaro

La pregunta que circula entre los operadores ya no es solamente quién ganará, sino qué hará el mercado el lunes si finalmente ocurre lo que buena parte de los inversores viene descontando desde hace tres semanas.

El mercado ya festejó a Bolsonaro: ¿puede seguir subiendo?

"El mercado espera (y descuenta, creemos) que Bolsonaro será quien venza", señaló el Lic Gastón Lentini, quien considera que una victoria del candidato opositor podría impulsar nuevamente a las acciones brasileñas, aunque adviertió sobre los riesgos de comprar a último momento.

La misma cautela aparece en el análisis de Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL. Para el especialista, el mercado ya incorporó buena parte del beneficio que espera de un eventual cambio de gobierno.

Los números que maneja IOL muestran una diferencia importante entre los dos resultados posibles. Si gana Bolsonaro, el ETF EWZ podría moverse entre una caída del 3% y una suba del 5%. Pero si Lula consigue revertir el resultado de la primera vuelta, la baja podría ubicarse entre el 6% y el 13%.

En otras palabras, el margen para seguir ganando con una victoria de Bolsonaro parece bastante más acotado que el riesgo de perder ante un triunfo de Lula.

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Por eso, desde IOL recomiendan no aumentar la exposición a activos brasileños antes de conocer el resultado y esperar las primeras señales económicas del próximo gobierno.

En tanto, Andrés Azicri, presidente y CIO de Vector Investments, también cree que Bolsonaro llega con mayores probabilidades de ganar, pese a la paridad de las encuestas. "Dados los resultados de la primera vuelta, nos resulta difícil creer que dicho resultado se podrá revertir", sostuvo.

Para Azicri, una victoria de Bolsonaro alimentaría las expectativas de una mayor disciplina fiscal y de una política económica que favorezca a las empresas. Eso podría impulsar las acciones y, más adelante, abrir espacio para una reducción de las tasas de interés.

Sin embargo, ganar las elecciones será apenas el primer paso. El verdadero desafío comenzará cuando el próximo presidente tenga que explicar cómo piensa ordenar las cuentas públicas.

El problema de Brasil no termina con las elecciones: déficit, deuda y tasas altas

Brasil llega al balotaje con una inflación proyectada del 5% para este año, una tasa de interés de referencia (Selic) del 13,75% y una economía que crecería alrededor de 1,9% en 2026. La deuda pública, en tanto, se encamina hacia el 70% del PBI.

Son números que dejan poco margen para prometer simultáneamente una baja de impuestos, mantener el gasto social y reducir el déficit.

Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments, explicó que hay tres cuestiones que concentran la atención de los grandes inversores: el rumbo fiscal, la capacidad de negociar reformas en el Congreso y la evolución de las tasas de interés.

Una victoria de Bolsonaro, señaló, podría favorecer una apreciación del real y una reducción del costo de financiamiento de Brasil, a partir de las expectativas de recortes del gasto, privatizaciones y desregulación.

Pero hay un obstáculo que no depende únicamente de la voluntad presidencial: el Congreso. Aunque el Partido Liberal logró una presencia importante en ambas cámaras, necesitará acuerdos con otras fuerzas políticas para avanzar con las reformas estructurales.

Y ese punto será determinante para saber si las promesas de campaña pueden transformarse en medidas concretas.

Desde IOL estiman que el programa fiscal que propone Bolsonaro contempla un ajuste de entre 1,5% y 2% del PBI. El problema es cómo conseguirlo sin afectar el gasto social ni resignar las rebajas impositivas prometidas.

Gardey puso también el foco en la política monetaria. Una parte importante de la deuda brasileña está vinculada a la tasa Selic, por lo que cualquier demora en la reducción de los intereses mantiene elevado el costo financiero para el Estado.

Por eso, según el especialista, los inversores institucionales prefieren mantenerse a la defensiva hasta tener señales más claras sobre la sostenibilidad fiscal.

Azicri considera que un gobierno de orientación más liberal podría mejorar las cuentas públicas y facilitar una baja de tasas que impulse la actividad. Lentini, por su parte, observa similitudes entre los desafíos que encontrará el próximo presidente brasileño y los que enfrentó Javier Milei al comienzo de su gestión.

El mercado espera un ajuste, pero todavía no sabe qué margen político tendrá el ganador para hacerlo. Esa es una de las principales dudas que pueden condicionar el comportamiento de los activos después del domingo.

Bradesco, Nubank, Petrobras: las acciones que están bajo la lupa

La elección también abrió oportunidades, aunque los analistas advierten que no todas las compañías brasileñas tienen el mismo potencial.

Lentini considera que una victoria de Bolsonaro podría impulsar especialmente al sector bancario. Allí aparecen Bradesco, dentro de la banca tradicional, y Nubank, en el negocio financiero digital. También mencionó a Mercado Libre, que tiene en Brasil su principal mercado y podría beneficiarse de una mejora del consumo y de la actividad económica.

En Petrobras, en cambio, la lectura es diferente. La petrolera ya acumuló una fuerte suba, impulsada por el aumento internacional del crudo, y se encuentra cerca de sus máximos. Por eso, Lentini considera que un nuevo avance podría convertirse en una oportunidad para tomar ganancias.

"Al margen de eso, la emocionalidad rige y sugerimos no comprar en el último momento como una apuesta", advirtió.

Lula y Flávio Bolsonaro, los dos modelos de país que se enfrentan en el balotaje de Brasil

Desde IOL, Vlassich también privilegia la selección de empresas por sus fundamentos antes que por el resultado electoral. Entre las alternativas que considera más atractivas aparecen Nu Holdings e Itaú, aunque recomienda esperar retrocesos para incorporar posiciones.

Para quienes buscan opciones menos expuestas a los vaivenes políticos, menciona a Ambev, por su generación de caja, y a Embraer, cuyos ingresos dependen en mayor medida del negocio aeronáutico internacional.

Petrobras, por su parte, presenta un riesgo adicional: el Estado brasileño tiene una participación importante en la compañía y las decisiones del próximo gobierno pueden modificar sus políticas de precios, inversiones y dividendos.

Hay, además, un antecedente que invita a mirar con cuidado lo que ocurrirá después de las elecciones. Vlassich recordó que, tras el triunfo de Jair Bolsonaro en 2018, el ETF EWZ perdió 3,4% durante el mes siguiente. Es lo que en la jerga financiera se conoce como sell the news: los inversores compran esperando una buena noticia y, cuando finalmente se confirma, aprovechan para vender y realizar ganancias.

¿Qué puede pasar con Argentina si gana Bolsonaro?

En Buenos Aires, el resultado electoral brasileño también se sigue de cerca, porque una victoria de Bolsonaro podría mejorar el clima financiero regional y favorecer, al menos inicialmente, a los activos argentinos.

"Para Argentina sería una buena noticia desde el punto de vista político, y sellaría una tendencia que se repite de girar a gobiernos de orientación liberal. También generaría un contagio positivo en el precio de los activos financieros", sostuvo Azicri.

Sin embargo, hay una diferencia que los analistas consideran importante: mientras Brasil mantiene relativamente estable su riesgo país, Argentina volvió a superar los 700 puntos básicos.

La consultora LCG recordó que, después de la primera vuelta brasileña, el riesgo país argentino llegó a ubicarse por debajo de los 580 puntos, posiblemente favorecido por la expectativa de un giro político hacia la centroderecha en la región.

Pero aquella mejora duró poco.

"El EMBI brasileño sigue en torno a 165 puntos, sin cambios relevantes; México y Colombia subieron algo en las últimas semanas, pero el nuestro se despega del resto de la región, mostrando que es un sentimiento mucho más enfocado a lo que suceda acá", explicó LCG.

La lectura es que una victoria de Bolsonaro puede ayudar a mejorar el humor de los mercados, pero difícilmente alcance para despejar las dudas que pesan sobre la Argentina, especialmente las vinculadas con la capacidad de afrontar los vencimientos de deuda de 2027 y la recuperación de la actividad económica.

También habrá que seguir el comportamiento del real. Una apreciación de la moneda brasileña podría mejorar la competitividad relativa de las exportaciones argentinas, aunque el efecto dependerá de lo que suceda con el peso y con la demanda del principal socio comercial del país.

El lunes puede haber festejo, pero también toma de ganancias

Las urnas darán su veredicto el domingo, pero la primera respuesta de los mercados llegará el lunes 26 de octubre, cuando vuelvan a operar las bolsas y los activos brasileños en Wall Street.

Por ahora, el escenario preferido por los inversores es una victoria de Flávio Bolsonaro. Sin embargo, hay coincidencia entre los analistas en que el resultado electoral será apenas una parte de la historia. Después vendrán las preguntas sobre el programa económico, los nombres del futuro gabinete, las negociaciones con el Congreso y la capacidad de reducir el déficit sin profundizar la desaceleración de la actividad. Para Argentina, además, quedará por ver si un eventual optimismo financiero regional puede trasladarse a los bonos y acciones locales o si los problemas propios siguen pesando más que las buenas noticias del exterior.

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