Más allá de los intentos del gobierno de mostrar datos positivos, la dinámica de la actividad económica sigue anclada en una recuperación en K, con caída de algunos sectores claves y el repunte de otros. A esta idea se sumó -últimamente- la de economía "serrucho", con leves "ups and downs" pero sin rebote sostenido, lo que abre la gran incógnita de qué esperar para la actividad de cara al segundo semestre e incluso al año próximo que habrá elecciones ¿Se vienen los 18 mejores meses que espera Luis Caputo, ministro de Economía?
¿Qué es una economía serrucho? Se trata de una dinámica en donde la actividad económica mantiene una dinámica de alta volatilidad durante un periodo prolongado de tiempo. Una economía con estas características suele tener una alternancia constante de breves rebotes mensuales y caídas inmediatas, lo que impide consolidar una tendencia firme de recuperación sostenida.
La actividad económica cayó 1,5% en abril, según el INDEC
Esto es lo que sucede con la actividad económica en nuestro país desde hace ya varios meses. Desde enero 2026 la economía viene presentando ciertas fluctuaciones que impiden lograr un crecimiento sostenido en el nivel de actividad. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) en base a su Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), la actividad presentó variaciones mensuales positivas en enero (0,4%) y marzo (3,5%) mientras que mostró caídas en febrero (-2,7%) y abril (-1,5%). Para mayo, las primeras estimaciones privadas marcan que el quinto mes del año tendrá una variación positiva mensual.
Ante esto aparece la pregunta respecto a lo que se puede esperar para el segundo semestre del año, e incluso plantear el escenario de 2027, año marcado por la incertidumbre electoral.

Repunte, caída o amesetamiento: la opinión de los analistas
Aunque con distintos matices, economistas consultados por PERFIL coinciden en que la economía mantiene una dinámica de "serrucho": alterna meses de crecimiento y caída, con una recuperación que sigue concentrada en algunos sectores, mientras otros continúan rezagados.
Para Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, esa volatilidad mensual no modifica la tendencia de fondo. "En lo que respecta a la economía 'serrucho' se puede observar cierta volatilidad cuando se mira mes a mes. Sin embargo, la tendencia se sigue manteniendo positiva en un 0,3% mensual de manera ininterrumpida desde enero. Esto equivale a un crecimiento anualizado del 3,5%. El serrucho es real, pero es ruido sobre una señal de fondo que es de tendencia positiva", sostuvo.
En la misma línea, Martín Sarano, economista de la Fundación Internacional Bases, consideró que las oscilaciones responden a los distintos shocks que enfrentó la economía durante los últimos meses. "No es ninguna sorpresa ver el serrucho en la actividad en los primeros meses del año. Si la economía mantiene el ritmo de crecimiento observado hasta abril, podría expandirse entre un 3,5% y un 4% durante 2026", afirmó.
Sin embargo, otros analistas advierten que esa mejora sigue siendo muy desigual. Bautista Santamarina, economista de Empiria Consultores, señaló que el crecimiento continúa impulsado por sectores como el agro, la minería, la energía y la intermediación financiera, mientras que actividades con mayor generación de empleo, como la construcción, la industria y el comercio, permanecen rezagadas. Hacia adelante, Santamarina no espera cambios significativos en la composición sectorial, aunque considera que acelerar las licitaciones de obra financiadas por el sector privado podría darle impulso a la construcción. También sostuvo que "un tipo de cambio algo más alto le da algo de aire a este sector y a la industria sobre todo".
Una visión similar planteó Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics. Según explicó, la economía continúa creciendo en términos agregados, pero conviven dos realidades muy diferentes: mientras el agro, la energía y la minería continúan expandiéndose, "buena parte de la industria, el comercio y la construcción siguen afectados por el estancamiento del crédito, producto de la alta morosidad y de las elevadas tasas de interés". Sostuvo que "más que una economía en franca expansión, hoy vemos una economía que avanza con interrupciones y con un crecimiento concentrado en sectores específicos".
Economía en forma de K
Para la segunda mitad del año, Casas proyectó que la economía continuará creciendo, "aunque a un ritmo moderado y con esta persistente heterogeneidad entre sectores". En ese escenario, sostuvo que, a medida que se consolide el proceso de desinflación, mejoren los salarios reales y se recupere gradualmente el crédito, los sectores vinculados al mercado interno —hoy los más rezagados— deberían comenzar a ganar dinamismo y sumarse a los que actualmente impulsan el crecimiento agregado. No obstante, advirtió que la inversión privada seguirá condicionada por la reducción de la incertidumbre regulatoria y financiera. "El principal desafío es transformar la estabilización en un ciclo de crecimiento más robusto y generalizado", concluyó.
Desde una mirada más crítica, Martín Epstein, politólogo y periodista económico del CEPA, sostuvo que el crecimiento continúa explicado principalmente por la expansión de la producción de hidrocarburos y el desarrollo de Vaca Muerta, mientras que la industria manufacturera, la construcción y el comercio minorista siguen mostrando una caída sostenida desde 2024. A su juicio, el "serrucho" refleja justamente esa convivencia entre sectores muy dinámicos y otros que permanecen estancados.
Respecto al segundo semestre, Cachanosky considera que existen fundamentos para esperar una recuperación más amplia. Según explicó, una inflación por debajo del 2% mensual abriría espacio para nuevas bajas en las tasas de interés, lo que favorecería el crédito, el consumo y la inversión de las PyMES, al tiempo que continuarían los proyectos vinculados al RIGI. En cambio, Epstein advierte que el principal desafío pasará por la acumulación de reservas y la presión cambiaria, factores que podrían intensificarse a medida que se acerque el calendario electoral.
Cómo llega la economía al 2027
En cuanto a 2027, las opiniones también convergen en que el principal factor de incertidumbre será el escenario político. Mientras Cachanosky considera que una macroeconomía ordenada podría consolidar la recuperación durante el año electoral, Casas advierte que todo dependerá de si los inversores perciben continuidad en el programa económico. De lo contrario, podrían volver la dolarización de carteras, la postergación de inversiones y una mayor volatilidad financiera.
En la misma línea, Sarano sostuvo que "el 2027 es una incógnita, como todo año electoral". No obstante, consideró que el equipo económico está "blindando el frente financiero" y que el desempeño de la economía dependerá en gran medida de las expectativas electorales. "La performance de la economía va a depender mucho de las chances de reelegir de Milei o, en su defecto, las chances de ganar de un candidato que crea en la ley de gravedad. Si cualquiera de esos dos escenarios tienen altas probabilidades, no deberías ver cimbronazos en la economía", afirmó.
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Con una visión más cautelosa, Epstein señaló que "la expectativa para el año que viene es medio ambigua". Si bien reconoció que algunos sectores creen que la dinámica electoral no afectará el proceso económico y que el Gobierno apuesta a ese escenario, recordó que "la historia muestra que todos los años electorales son años de incertidumbre económica". En ese sentido, advirtió que "en la medida que haya chances de una elección reñida, habrá mayor toma de distancia esperando el resultado electoral", por lo que consideró que será necesario esperar a que se despeje el panorama político y cómo evolucione el humor social de cara a los comicios.
Los primeros datos anticipan un buen mayo
Los indicadores privados comienzan a mostrar una mejora de la actividad tras la caída registrada en abril. De acuerdo con el Índice General de Actividad (IGA-OJF) elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados, la economía habría crecido 0,7% interanual y 0,6% mensual en mayo. Desde la consultora destacaron que ocho de los once sectores relevados mostraron variaciones positivas.
En la misma línea, Equilibra estima que la actividad recuperó parte del terreno perdido durante abril, manteniendo la dinámica de "serrucho" observada desde comienzos de 2025. Según la consultora, el agro volvió a explicar gran parte del crecimiento interanual, mientras que la actividad sin ese sector permaneció prácticamente estancada frente al mismo mes del año pasado, aunque mostró una mejora respecto de abril.
Por su parte, el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) tuvo una variación del 0,03% mensual en mayo, mientras que la comparación contra igual mes del año pasado exhibió una caída del 0,8%.
Para la entidad, “este resultado indica un proceso de recuperación de la actividad económica a bajo ritmo, que no logra superar el máximo relativo alcanzado en 2025, a pesar de que el ICA-ARG acumula siete meses consecutivos de variaciones mensuales positivas”.
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