“La crisis económica puede transformarse en una grave ruptura política y social“, advirtió en su discurso la presidenta brasileña, Dilma Rousseff durante la inauguración del debate anual de la 66 Asamblea General de la ONU.
“O nos unimos todos y salimos vencedores o salimos todos derrotados”, continuó. Rousseff dijo que ya no interesa buscar responsables a la crisis, sino que lo importante es encontrar “soluciones colectivas”, y propuso “una nueva cooperación” entre los países desarrollados y emergentes.