ECONOMIA
Ni privilegiados ni prebendarios

Daniel Rosato le respondió a Javier Milei: "Los industriales Pyme no somos privilegiados ni prebendarios"

El presidente de Industriales Pymes Argentinos defendió al sector tras los cuestionamientos del mandatario en la apertura de sesiones ordinarias. Reclamó reglas claras, reducción de impuestos y condiciones equitativas para competir sin poner en riesgo el empleo formal.

Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA) 19012026
Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA) | IPA

El presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, opinó sobre el discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, y expresó que “queremos ser parte del futuro productivo. Pero no podemos aceptar que se nos coloque como enemigos del progreso”, frente a los cuestionamientos hacia el sector y el debate sobre el rumbo económico.

“Como empresarios industriales Pyme queremos ser claros: nosotros no somos privilegiados ni prebendarios. Somos quienes invertimos, producimos y generamos empleo todos los días en un país que históricamente fue inestable”, sostuvo Rosato.

Rosato: "A partir de marzo se va a seguir profundizando la pérdida de empresas"

En su discurso en la Apertura del 144° Período de Sesiones Ordinarias, Milei cuestionó con dureza el esquema de protección industrial y sus efectos sobre los consumidores. Allí afirmó: “Tras décadas de protección, obtuvimos una industria pequeña, cara, dependiente del subsidio, y con salarios en dólares raquíticos”.

Además, sostuvo: “Por eso sorprende la defensa encendida de los populistas en favor de la protección de la industria nacional subsidiada, la cual deja claro que son cómplices del saqueo a los argentinos.” De este modo, planteó que el modelo industrialista vigente durante décadas no solo fracasó en términos de competitividad, sino que además perjudicó al conjunto de la población.

Según Rosato, “nos preocupa profundamente que se instale la idea de que la industria nacional es sinónimo de corrupción o privilegio. Eso no solo es injusto, sino peligroso para miles de pequeñas y medianas empresas que no viven de subsidios, sino del trabajo, el crédito caro y la presión impositiva más alta de la región”.

Competencia y reglas claras

En un comunicado, IPA enumeró las condiciones que enfrentan las pymes industriales: “Competimos pagando energía cara durante años. Pagamos impuestos nacionales, provinciales y municipales acumulados. Enfrentamos tasas de financiamiento que en muchos momentos fueron impagables. Y sostenemos empleo formal aun en crisis profundas”.

Rosato subrayó el peso del sector en el mercado laboral al señalar: “No somos parte de ningún ‘zoológico’. Somos el 70% del empleo privado formal del país”.

pymes

Respecto de la apertura comercial, el titular de IPA indicó que “puede ser positiva si es gradual y equilibrada”, pero alertó que, si se aplica como un shock sin compensar las asimetrías estructurales de la Argentina frente al mundo, “lo que ocurre no es competencia: es desplazamiento productivo”.

La industria PyME no le teme a competir. Le teme a competir en desigualdad”, afirmó, y agregó que, si se bajan aranceles, pero continúan la alta carga impositiva, los costos logísticos elevados, la infraestructura deficiente y el financiamiento inaccesible, “lo que se genera no es eficiencia: es cierre de fábricas”.

El dirigente también cuestionó la señal institucional de responsabilizar a la industria por el atraso económico. “La inversión necesita previsibilidad, no estigmatización”, expresó, y sostuvo que ningún país desarrollado eliminó de un día para otro sus mecanismos de transición productiva.

Rosato planteó que el debate de fondo no es “industria sí o industria no”, sino cómo se protege el empleo argentino mientras se moderniza la economía. “Porque cuando una PyME cierra, no se pierde solo una empresa: se pierde comunidad, proveedores, empleo y arraigo local”, concluyó.

GZ / EM