ECONOMIA
Ayuda financiera

Qué hay detrás de la estrategia del Banco Central para cancelar el swap con EE.UU.

El BCRA devolvió USD 2.534 millones al Tesoro estadounidense argumentando una mejora en el perfil de deuda, mientras Washington celebra las ganancias financieras de la operación.

Santiago Bausili
Santiago Bausili, presidente del Banco Central | Captura de pantalla

El Banco Central confirmó este viernes la cancelación total del tramo activado del swap de monedas con el Tesoro de los Estados Unidos. Según aseguraron fuentes oficiales a PERFIL, se trató de una estrategia para “maximizar las herramientas” financieras. La devolución de los USD 2.534 millones cierra un ciclo de financiamiento de emergencia, pero abre el debate sobre el costo real que tuvo para el país la contención cambiaria durante la tensión electoral del año pasado.

En los despachos justificaron la acción desde el tecnicismo de una administración de pasivos para ganar eficiencia. La respuesta de Washington, por otro lado, expresó el trasfondo comercial del acuerdo. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, no solo confirmó el reembolso total, sino que celebró el negocio: "El Fondo de Estabilización nunca ha perdido dinero", disparó, y remató asegurando que la apuesta por el peso argentino generó "decenas de millones de dólares en beneficios para los contribuyentes estadounidenses".

En el equipo económico evitan hablar de "desendeudamiento" político y prefieren encuadrar la medida en una rotación de cartera. Ante la consulta de este medio, funcionarios explicaron que la cancelación "estuvo siempre contemplada dentro de los lineamientos" del acuerdo con el Exchange Stabilization Fund (ESF).

El BCRA confirmó la cancelación del tramo activado del swap con el Tesoro de los Estados Unidos

"Una vez cancelado el tramo vigente, el BCRA pasa a administrar el legado de esa posición como un elemento más dentro de la administración de reservas". La lógica que impera en la mesa de dinero es pragmática: utilizar el instrumento más barato o conveniente en cada momento. Una opción es que el costo de mantener abierta la línea con el Tesoro de EE.UU. dejó de ser eficiente frente a otras variables, como el reciente Repo con bancos privados o el uso de liquidez propia.

Esta estrategia de "maximización" explica los movimientos que los analistas del mercado habían detectado en los balances semanales del Central: una caída en la deuda bilateral y un incremento en las líneas con organismos multilaterales, señal de que la entidad que conduce Santiago Bausili decidió cambiar de acreedor para optimizar los vencimientos.

El precio del "puente" electoral

La línea se gestó en octubre de 2025, cuando el mercado cambiario crujía antes de las elecciones legislativas. En ese momento, la Casa Blanca habilitó un swap de hasta USD 20.000 millones, del cual Argentina tomó poco más del 10% para intervenir en los dólares financieros y evitar un salto discreto del tipo de cambio.

Técnicamente, el Tesoro de EE.UU. "compró pesos" para fortalecer las reservas brutas argentinas. Hoy, Bessent confirmó que "el Fondo de Estabilización actualmente no tiene pesos". Si bien la tasa de interés nunca fue pública, la ganancia de "decenas de millones" en apenas un trimestre sugiere un costo financiero (TIR) elevado, implícito en el riesgo de prestarle pesos a una economía con cepo y alta inflación.

El economista Gabriel Caamaño advirtió que para entender la jugada "habría que conocer las condiciones del nuevo crédito", sugiriendo que el reemplazo de deuda podría traer beneficios en plazos y tasas. "El swap era claramente de corto plazo, por eso restaba en reservas netas. Si este nuevo crédito tiene más plazo y mejor tasa, financieramente al Central le convenía y le genera una mejora", explicó.

Un banco chino ayudó a pagar deuda y expuso la dependencia financiera que Javier Milei le prometió cortar a EE.UU.

"Podría ser que la activación ya estuviera pactada de antemano hasta fin de año y supieran que debían cancelar ese tramo. Son cosas que desconocemos, pero la respuesta podría ser cualquiera de las dos o una combinación de ambas: eficiencia financiera y plazos contractuales", concluyó en declaraciones a este medio.

El alivio del flujo de caja: la herencia de 2020

La capacidad del Gobierno para cancelar este swap y afrontar simultáneamente el pago de USD 4.401 millones a bonistas privados este 9 de enero se explica, en gran parte, por el perfil de vencimientos heredado.

Un informe de la consultora Suramericana Visión, dirigida por Martín Guzmán, destacó que la reestructuración de la deuda de 2020 redujo significativamente la carga de intereses (bajando la tasa promedio en dólares del 7% al 3%) y aplanó la curva de pagos.

Si no se hubiera reestructurado, este año el Tesoro enfrentaría vencimientos por USD 11.000 millones (deuda original de la era Macri-Caputo).

Gracias al canje de 2020, esa obligación bajó a USD 7.300 millones para 2026.

Esta diferencia de USD 3.700 millones de menor carga financiera es lo que le permite hoy al equipo económico "maximizar" sus herramientas y cancelar deuda con EE.UU. sin entrar en default, aun con el mercado voluntario cerrado y un riesgo país que merodea los 580 puntos básicos. No obstante, la ingeniería financiera tiene sus costos colaterales. El informe técnico advierte que la necesidad del Tesoro de comprar divisas para estos pagos generó "una alta volatilidad en la liquidez en pesos" en los últimos días, lo que repercutió en una suba de las tasas de interés locales que "atenta contra la recuperación del crédito".