Frente a un complicado presente del universo pyme, el Gobierno nacional reglamentó hace unos días el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) con el objetivo de impulsar la inversión productiva, mejorar la competitividad, fomentar las exportaciones y generar empleo en todo el país, a partir de su entrada en vigencia tras la reciente sanción de la Ley N° 27.802, conocida como la Ley de Modernización Laboral.
Marzo marcó un nuevo descenso de las ventas minoristas pyme
La iniciativa, reglamentada mediante el decreto 242/2026, apunta a fortalecer las cadenas de valor, impulsar exportaciones y sostener el crecimiento, con impacto directo en la generación de empleo.
El régimen tendrá un plazo de dos años para la realización de inversiones productivas, período durante el cual las empresas podrán acceder a una serie de beneficios fiscales orientados a mejorar su desempeño y capacidad de crecimiento.
En un comunicado emitido por el Ministerio de Economía, se aclara que el RIMI “permitirá potenciar las inversiones productivas de las pequeñas y medianas empresas que por su tamaño no quedan incluidas dentro del ya consolidado Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI)”.
Radiografía pyme: crisis y cierre de empresas
El presidente de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), Diego Ojeda, advirtió en una entrevista radial que "cerraron más de 21.000 pymes en el gobierno de Javier Milei y un 7% del total de las empresas (aproximadamente 30.000 pymes) se encuentra en condiciones de cerrar durante este año".
El titular de ENAC explicó que las firmas ya no tienen "espalda ni recurso para reinventarse" ante un escenario caracterizado por la brutal caída del consumo, la apertura indiscriminada de importaciones y el aumento desmedido de los costos fijos, como los combustibles y las tarifas de luz y gas.
Ojeda contrastó la realidad del sector productivo con la de los ganadores del modelo actual: "Le está yendo muy bien al agro, a la minería y a las grandes empresas", mientras que las pymes, al igual que los jubilados y las universidades, están excluidas de las políticas públicas del gobierno.
Con esta nueva iniciativa por parte del Gobierno, surge la pregunta: ¿Es el RIMI la herramienta que necesitan las pymes para salir del pozo o se queda a mitad de camino?

¿Es el RIMI la ayuda que las pymes necesitan?
En diálogo con este medio, el presidente de Industriales Pymes Argentinos, Daniel Rosato, cuestionó el alcance del Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) y advirtió que, en el actual contexto, “no es la herramienta que necesita la industria manufacturera”.
“El objetivo del RIMI es potenciar inversiones y mejorar la competitividad, pero hoy la industria viene en caída permanente y no hay condiciones para invertir”, señaló. En esa línea, remarcó que “nadie está pensando en hacer inversiones de cientos de millones de dólares cuando la situación no es propicia y el sector está para atrás”.

Según explicó, el esquema podría resultar útil para sectores como el agro o la energía, pero no para las pymes industriales. “El RIMI puede ser muy beneficioso para el sector agropecuario o energético, pero no genera un impacto diferencial en la industria manufacturera”, sostuvo.
En ese contexto, describió un escenario crítico para el sector: “Venimos con ocho meses de caída consecutiva, con cierre de fábricas y despidos. Hoy hay unas 1.200 empresas en riesgo por endeudamiento, embargos y falta de ventas”.
Para el dirigente, el principal problema es la falta de competitividad frente a las importaciones y los altos costos locales. “Hoy estamos importando mano de obra. La industria pierde frente a productos que entran a precios irrisorios y no tenemos cómo defendernos”, afirmó.
Además, puso el foco en el impacto social de la crisis: “La industria es mano de obra intensiva y es la que mueve el mercado interno. Si los trabajadores no tienen buenos salarios, no consumen y las pymes no venden”.
Frente a este escenario, Rosato planteó que la prioridad debería ser otra: “Hoy lo que necesitan las pymes no es el RIMI, sino una ley de emergencia productiva, fiscal, laboral y financiera”.
En concreto, propuso medidas como “frenar embargos, otorgar financiamiento blando, reducir costos laborales y fijar el precio de la energía”, con el objetivo de “bajar costos, mejorar la competitividad y evitar que sigan cerrando empresas”.
En paralelo, confirmó que el sector buscará avanzar por la vía legislativa: “Estamos yendo al Congreso con un proyecto de emergencia productiva por 360 días para sostener a las pymes. Hoy no buscamos crecer, sino sobrevivir”.
Finalmente, insistió en la necesidad de “igualar condiciones”: “No pedimos privilegios, pedimos lo mismo que se le da a los grandes sectores. Necesitamos herramientas para competir y sostener la producción”.
Por otro lado, el economista Mariano Ricciardi, sostiene que "por sí solo no alcanza. El RIMI puede darle algo de oxígeno a las pymes medianas que todavía tienen espalda para invertir, porque baja el costo de hacer una inversión productiva y apunta a empujar empleo, exportaciones y competitividad. Sin embargo, no le cambia la realidad a la pyme pequeña que hoy está vendiendo menos, con márgenes ajustados y cuidando caja".
Mi mirada es que el RIMI puede ser una herramienta útil, pero no un salvavidas general. Para que de verdad sea una ayuda en el mundo pyme, necesita convivir con más demanda, crédito a tasas más bajas, y un tipo de cambio que no le quite competitividad al que produce o exporta. Sin eso, puede servir para algunos proyectos puntuales, pero difícilmente revierta por sí solo el deterioro que vienen arrastrando muchas pymes", agregó.

Daniel Ricardo García, Abogado y Magister en Derecho Tributario, comenta lo siguiente en una columna de opinión de su autoría: "El RIMI forma parte de un grupo de medidas fiscales que intentan dinamizar la economía. El camino que eligió el gobierno es de modificaciones puntuales y no una reforma tributaria integral. Todas ellas son medidas fiscales que buscan dinamizar la inversión privada como motor de la economía, no el consumo ni el tipo de cambio como anteriormente se vio en el país.
Respecto al éxito de este régimen, el abogado destaca que dependerá de si logra convertirse en una herramienta utilizada o si queda atrapado en la lista de regímenes que existen, pero que pocas empresas aprovechan por la dificultad burocrática para acceder a sus beneficios.
Más allá del beneficio económico, lo que está en juego es la previsibilidad. "Para que una pyme decida invertir, no alcanza con mejorar la ecuación fiscal. También necesita reglas claras, estabilidad y la certeza de que el beneficio no se transformará en un problema a futuro", cerró.
Cuáles son los beneficios del RIMI
El RIMI establece montos mínimos de inversión diferenciados según el tamaño de la empresa:
US$ 150 mil para microempresas, US$ 600 mil para pequeñas, US$ 3,5 millones para medianas tramo 1 y US$ 9 millones para medianas tramo 2, computados sin incluir el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Entre los principales incentivos aparece la amortización acelerada para Impuesto a las Ganancias: los bienes muebles amortizables se amortizan en 2 cuotas anuales iguales y consecutivas. Los sistemas de riego agrícola, bienes de alta eficiencia energética, bienes semovientes y mallas antigranizo se amortizan en 1 cuota. Las obras se amortizan en la cantidad de cuotas que surja de considerar la vida útil reducida al 60% de la estimada.
Devolución anticipada de IVA: los créditos fiscales de IVA generados por las inversiones productivas pueden solicitarse para devolución transcurridos únicamente 3 períodos fiscales mensuales, en lugar del plazo habitual de 6 meses. Pero estará sujeto al cupo de 50% de lo que fije el presupuesto.

Marzo marcó un nuevo descenso de las ventas minoristas pyme
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron una nueva caída en marzo y profundizaron la tendencia contractiva que se observa desde comienzos de año.
De acuerdo al relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el consumo retrocedió un 0,6% en la comparación interanual y acumuló una baja del 3,6% en el primer trimestre de 2026.
Consumo: advierten que la recuperación sigue limitada por el poder adquisitivo
El análisis por rubros refleja que la retracción no fue homogénea, aunque predominó el signo negativo en la mayoría de los sectores relevados. Cinco de los siete segmentos registraron caídas en sus niveles de facturación, lo que da cuenta de un consumo más cauteloso por parte de los hogares.
Entre los rubros más afectados se encuentra el de perfumería, que presentó una baja cercana al 10% interanual. Una situación similar se observó en el sector de bazar, decoración y muebles, que registró una caída superior al 8%
En contraposición, algunos rubros lograron sostener o incluso mejorar sus niveles de ventas. Es el caso de ferretería y materiales para la construcción, que registró un crecimiento del 2% interanual, impulsado por trabajos de mantenimiento y refacciones en los hogares.
FN / lr