domingo 20 de junio de 2021
ESPECTACULOS ‘Al morir la matinée’
23-01-2021 04:27

Un slasher rioplatense

23-01-2021 04:27

Cuando me propuse hacer Al morir la matinée, la inspiración para realizarla surgió a partir de una locación y un lugar en el mundo. Una sala de cine que conocí y a la que concurría de chico en mi Montevideo natal. Mi principal objetivo fue hacer una película de género, enmarcada en el suspenso y en el terror. Sabía que además tenía que ser un slasher, uno que indiscutiblemente tendría tintes del giallo italiano. En esencia: una película metacine. Sabía que esa consigna, esa meta, no está muy dentro del estilo cinematográfico identificado como “uruguayo” o con su espíritu localista. Sin embargo, indiscutiblemente tomé elementos del imaginario colectivo rioplatense para nutrir a los personajes y también a la historia. Creo que también es posible sintetizar en películas como esta el sentir y el vivir de una localidad. En este caso la vivencia del cine dentro de cierta época como fueron los 90. 

Por otra parte, entiendo que rescatar el hacer cine en el lenguaje original y hacer películas de género particularmente en nuestro español es un valor agregado para un cine que no acostumbramos ni ver ni realizar. Y esto no debería pensarse en términos de exportación cultural. Creo que es un tanto miope ver la cultura y el arte de este modo; si el público y los artistas latinoamericanos hubiesen tenido esta lectura, no tendríamos, por ejemplo, rock latino. Al morir… fue un rodaje intenso y una experiencia realmente alucinante. Vivimos durante el mes de julio de 2019 en la vieja sala del cine 18 de Julio. Tuve mucha suerte con el equipo. El compromiso de todos los que lo integraron fue lo que hizo la diferencia a la hora de rodar todos los días. Como anécdota puedo comentar que teníamos una cantidad importante de capricornianos entre los técnicos y el cast. Incluido yo. Si saben un poco de astrología imaginarán el nivel de obsesión que se manejaba a la hora de trabajar, lo que también aportó una linda sinergia entre las áreas que funcionaron de maravilla. Como no podía ser de otra forma, también hubo detalles pocos felices. Al ser una peli de género, la suciedad estaba a la hora del día, sumado a que rodamos en invierno, por lo que hubo que abrigar extra a los actores, que deambulaban por el set chorreando sangre. Además algunos enfermaron, la peste se fue esparciendo paulatinamente (aunque yo me salvé). Por suerte todo fue pre-Covid, por lo que nada pasó de ser una mera gripe estacional. Tuvimos una semana nocturna que estuvo llena de anécdotas. Rodamos en otra locación, el cine Ópera, que sí estaba funcionando. Así que teníamos que tener extrema cautela con los transeúntes, aclarando que nada sucedía porque la gente se asustaba y quería llamar a la policía. El trabajo en efectos especiales fue cien por ciento práctico y rodado en cámara. Eso hace al resultado realmente creíble a la vista, pero lograrlo conlleva ciertos desafíos. Requiere mucho tiempo y los errores cuestan el día de rodaje y además, como mencioné antes, todo se ensucia. ¡Y mucho! 

El timming de salida de Al morir la matinée con respecto a la situación actual de los cines no pudo ser más simbólicamente oportuno. Una historia sobre un cine en decadencia cuando los cines mundialmente están en su peor momento. A su vez, al ser una película que pide a gritos ser vista en cine, tuvo que sobrellevar el infortunio de casi no ser exhibida en salas. De todas maneras, rescato la posibilidad de poder llevar “el cine” a la casa de la gente como un buen antídoto para la abstinencia de los cinéfilos y recordatorio de lo importantes que son para este arte.

*Director de cine. Su Al morir la matinée es parte de un ciclo de terror latino en la sala virtual Comunidad Cinéfila, donde también se encuentran Devoto, la invasión silenciosa, La muerte de un perro y Piedra, papel y tijera.

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