La definición de la segunda vuelta presidencial en Perú continúa abierta y con un margen extremadamente ajustado. La candidata de derecha Keiko Fujimori recuperó la delantera en el conteo oficial de votos y mantiene una ventaja de apenas unos 650 sufragios sobre el postulante de izquierda Roberto Sánchez, según los últimos datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Con el 98,21% de las actas escrutadas, Fujimori alcanzaba el 50,002% de los votos válidos, mientras que Sánchez reunía el 49,998%, una diferencia mínima que mantiene la incertidumbre sobre quién será el próximo presidente del país.
La candidata de Fuerza Popular, de 51 años, logró revertir la tendencia gracias a la incorporación de votos provenientes del exterior, especialmente de Estados Unidos y Japón. Sin embargo, el estrecho margen entre ambos candidatos impide anticipar un resultado definitivo.
Desde la ONPE advirtieron que el cómputo final podría extenderse durante varias semanas. El organismo electoral señaló que la proclamación oficial del ganador dependerá de la revisión de las observaciones e impugnaciones que se presenten sobre las actas electorales.
Además, todavía deben analizarse actas cuestionadas que contienen aproximadamente 480.000 votos, una cifra considerable en una elección definida por apenas unos cientos de sufragios.
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“Vamos a esperar las cifras oficiales, pero sin duda, cuando aumenta el conteo, sobre todo de las actas que están viniendo del extranjero, nos da mucho, mucho aliento”, afirmó Fujimori ante la prensa.
La candidata también sostuvo que se mantiene “optimista y prudente” frente al desarrollo del escrutinio y aseguró que respetará el resultado final, cualquiera que sea el desenlace.
Por su parte, Roberto Sánchez cuestionó el tratamiento mediático de la elección y denunció que existen “maniobras y voluntades para torcer la democracia”. Según indicó, determinados sectores de la prensa estarían intentando perjudicar su candidatura.
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No obstante, el dirigente de Juntos por el Perú remarcó que “los resultados electorales hay que respetarlos, más allá de los deseos o no”, aunque no descartó la posibilidad de convocar a manifestaciones pacíficas de sus simpatizantes.
Un antecedente reciente muestra que este tipo de definiciones ajustadas no son inusuales en Perú. En la segunda vuelta presidencial de 2021, que enfrentó a Pedro Castillo y a Keiko Fujimori, el resultado oficial se conoció seis semanas después de la votación. En aquella oportunidad, Castillo obtuvo el 50,12% de los votos frente al 49,87% de Fujimori.
Mientras tanto, una misión de observación electoral de la Unión Europea informó que la jornada electoral transcurrió de manera “tranquila y ordenada”, pese al clima de fuerte polarización que caracterizó a la campaña.
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La elección enfrenta a dos proyectos políticos opuestos. Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, busca llegar por cuarta vez a la presidencia tras haber perdido en tres oportunidades anteriores. Del otro lado se encuentra Sánchez, de 57 años, quien realiza su primera candidatura presidencial y es considerado heredero político del expresidente Pedro Castillo, actualmente detenido tras el fallido intento de autogolpe de Estado ocurrido en 2022.
Quien resulte vencedor asumirá la presidencia el próximo 28 de julio y sucederá al mandatario interino José María Balcázar para ejercer un mandato de cinco años.
CS/ff