Desde Nueva York, Estados Unidos — En un auditorio colmado de ejecutivos de Wall Street, inversores y empresarios, y en medio de un clima de marcado optimismo entre los presentes, el presidente argentino Javier Milei inauguró en Nueva York la llamada “Argentina Week”, una serie de encuentros con inversores organizada junto a grandes bancos internacionales con el objetivo de promover oportunidades de inversión en el país.
La jornada central se desarrolla en la sede de JPMorgan en Manhattan y reúne a funcionarios argentinos, gobernadores, empresarios y ejecutivos del sector financiero. El evento forma parte de un road show destinado a presentar el programa de reformas del gobierno argentino ante potenciales inversores internacionales.
El primer discurso estuvo a cargo de Milei, quien fue presentado por el presidente y director ejecutivo de JPMorgan, Jamie Dimon. Antes de darle la palabra, el banquero destacó el proceso de reformas que impulsa el gobierno argentino y expresó su expectativa de que el país pueda convertirse en un caso de referencia internacional.
“De cara al camino que viene, me encantaría que esto sea un ejemplo para el mundo de cómo arreglar un país: políticas que funcionan, políticas que ayudan a que todos los ciudadanos prosperen, que traen crecimiento real, reformas reales, reforma laboral, reformas de mercado… espero que se convierta en un ejemplo para otros países cuando se den cuenta de que habían tomado el camino equivocado”, afirmó Dimon ante el auditorio.
Tras esa introducción, Milei defendió su programa de reformas económicas y criticó con dureza el modelo industrial proteccionista que predominó en el país durante décadas.
“Los que dicen defender la industria nacional son unos chorros”, sostuvo durante su exposición ante inversores, al cuestionar las políticas de protección comercial.
El presidente también advirtió sobre lo que considera los riesgos de retroceder hacia modelos económicos estatistas. “Estábamos camino a ser Cuba con escala en Venezuela. Yo no quiero eso para la Argentina”, afirmó.
Durante su discurso, el mandatario defendió el sistema capitalista como base del crecimiento económico. “El sistema capitalista no solo es más eficiente, sino que es más justo”, afirmó frente al auditorio.
También criticó las regulaciones estatales y las barreras comerciales. “Si la consecuencia del sistema es una barrera comercial, eso es un robo. Ese robo solo puede ocurrir porque lo permite la violencia del Estado”, sostuvo.
En otro tramo de su intervención, el presidente aseguró que su gobierno está enfrentando a lo que denominó empresarios “prebendarios” y estructuras de poder vinculadas al pasado político argentino. “Nos estamos sacando de encima a los empresarios prebendarios y a los políticos”, afirmó.
Aun así, buscó transmitir a los inversores la idea de que su administración está dispuesta a sostener el programa económico pese a los costos políticos. “Estoy dispuesto a soportar operaciones y difamaciones, pero no voy a ceder en hacer grande a la Argentina nuevamente”, dijo.
Tras el discurso presidencial tomaron la palabra otros funcionarios y representantes del gobierno argentino.
El secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno, destacó el momento político que atraviesa la Argentina y buscó transmitir la idea de un cambio estructural en marcha. “A veces la historia cambia, y los estamos invitando a todos ustedes a ser parte de ese cambio”, afirmó.
También tuvo un rol destacado el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, quien subrayó las posibilidades de cooperación económica entre ambos países. “Argentina es el socio perfecto para Estados Unidos”, señaló.
En su presentación, el diplomático insistió en que el país está atravesando un proceso de transformación económica. “Argentina está cambiando, Argentina se está estabilizando, Argentina se está abriendo y está lista para construir asociaciones de largo plazo con todos ustedes”, afirmó.
Al finalizar su discurso, algunos empresarios presentes destacaron su intervención. “Qué buen embajador, hace tiempo que no teníamos un embajador así”, comentó uno de los asistentes mientras lo aplaudía.
Entre los participantes también estuvo el embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, quien destacó las oportunidades que, a su juicio, abre el actual proceso económico en el país.
“Los primeros inversores son los que ganan. Quiero enviar un mensaje muy claro: ahora es el momento de invertir en la Argentina”, afirmó.
“Momentos como este son raros: hay alineamiento político, impulso reformista, sectores estratégicos listos para recibir capital, las cadenas globales de suministro están cambiando y hay apoyo y determinación del gobierno de Estados Unidos”, explicó.
En ese sentido, llamó a las empresas estadounidenses a considerar el país como destino de inversión. “¿Cuándo es el momento adecuado para entrar a un mercado? Como embajador de Estados Unidos en la Argentina, es ahora. El momento es ahora. Hagamos a la Argentina y a Estados Unidos grandes otra vez”.
El diplomático resumió el mensaje central del encuentro con una frase que sintetiza la lógica detrás del evento: “La claridad genera confianza, y la confianza genera inversión”.
La Argentina Week se desarrolla en un contexto internacional complejo, con mercados sensibles a los efectos del conflicto en Medio Oriente y a la volatilidad financiera global. En ese escenario, el gobierno argentino busca aprovechar la gira para reforzar su mensaje de apertura económica y estabilidad macroeconómica ante los inversores internacionales.