La activista climática sueca Greta Thunberg se sumó a los estudiantes secundarios que protestan en Francia por las malas condiciones de los sueldos docentes, el estado de las escuelas y la enseñanza en general.
"No se está incluyendo a los jóvenes en el debate", dijo este martes Thunberg, de 23 años, en el marco de una manifestación frente al Liceo Paul Éluard, en el barrio de Saint-Denis de París.

Thunberg es la cara más visible del movimiento juvenil, ya que se hizo famosa por sus "huelgas escolares por el clima" en 2018, con solo quince años. "Nos están robando nuestro futuro y, como vemos aquí, las escuelas no están recibiendo la inversión que necesitan", dijo, ataviada con el clásico pañuelo palestino.
La violencia policial caldea el enfrentamiento entre los jóvenes y el gobierno
La protesta se llevó a cabo en un clima de tensión, frente a una enorme cantidad de policías. Los estudiantes fueron protegidos por una cadena humana de abogados vestidos con togas, tras múltiples denuncias de brutalidad policial en la represión de manifestaciones anteriores.

Francia entró en la tercera semana de agitación social, y el gobierno anunció que hubo ya 6800 personas detenidas, en su mayoría menores de edad, mientras que 1500 personas fueron procesadas judicialmente. El martes 6 de octubre, 260 mil personas salieron a las calles en todo el país; otros cálculos hablan de números mayores, hasta 450.000, y se preveía un número similar para este martes.

En enfrentamientos con la policía antidisturbios, más de 200 adolescentes y 100 miembros del personal escolar resultaron heridos; la policía informa 700 agentes lastimados, y se están investigando 24 denuncias de brutalidad policial contra manifestantes.

Una granada policial provocó que un joven pierda una mano. La acción policial también llevó a otro manifestante a perder la visión de un ojo, y a otro a perder muchos de sus dientes a causa de un disparo de gas lacrimógeno a muy corta distancia.
Las protestas paralizan el sistema educativo francés
"No nos escuchan, así que vamos a ir a por ellos", publicó en las redes sociales el sindicato de estudiantes universitarios UE, que se están movilizando por solidaridad con los secundarios.
Se estima que un 90 por ciento de las universidades francesas estarán paralizadas este martes, mientras muchos liceos secundarios se mantienen bloqueados en París, Marsella y otras ciudades.

El ministro de Educación, Édouard Geffray, calculó que 200 de las 3700 secundarias del país quedarán completamente cerrados, y afirmó que se están destinando 3.000 profesores sustitutos a los centros que sufren la mayor escasez de personal. Según los medios de comunicación franceses, el número de escuelas afectadas es mayor. También agregan que muchos institutos están pasándose a la enseñanza virtual de forma total o parcial, como modo de prevenir la violencia física.
Las protestas estudiantiles marcan la agenda de la próxima campaña presidencial
Las protestas estudiantiles, respaldadas por sindicalistas, algunos profesores y políticos de izquierda radical, complican a un gobierno presionado para reducir el déficit y la deuda de Francia. Las autoridades francesas esperan a las próximas vacaciones escolares de dos semanas con la esperanza de que la situación se diluya.

A seis meses de las próximas elecciones presidenciales, los políticos compiten por sacar partido de las protestas. Mientras Marine Le Pen, de extrema derecha, dijo que los padres de los estudiantes deberían pagar la reparación de los destrozos en las escuelas, desde la extrema izquierda Jean-Luc Mélenchon elogió a los estudiantes y denunció la brutalidad policial.
Melenchon tiene razón sobre la deuda en Francia
Por su parte, el presidente Emmanuel Macron pidió este lunes moderación y afirmó que estas cuestiones "merecen tiempo, consultas, debate y respeto".
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