El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, eligió a Barry Pollack, el abogado estadounidense que defendió a Julian Assange durante más de una década y logró negociar su acuerdo de culpabilidad en 2024 para obtener su liberación. Así lo confirmó David Alandete, corresponsal en la Casa Blanca para medios, quien tuiteó que Pollack presentó un "appearance of counsel" ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, asumiendo oficialmente la defensa.
Sólo pocas horas después, Pollack presentó el aviso de comparecencia formal en el caso por narcoterrorismo contra Maduro (EE.UU. vs. Carvajal-Barrios, n.º 1:11-cr-00205), preparándose para una audiencia clave ante el juez Alvin K. Hellerstein. Además, Cilia Flores designó a Mark E. Donnelly, exfiscal federal y experto en lavado de dinero, como su abogado, reforzando la estrategia legal de la pareja en su primera comparecencia ante la corte en Manhattan.
Ambos fueron capturados durante una operación de madrugada en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses. Tras ser reducidos y asegurados, fueron trasladados primero a una nave de la Marina de Estados Unidos y luego a Manhattan, donde ingresaron al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, un complejo federal de máxima seguridad que aloja a detenidos de alto perfil. Por su peligrosidad y relevancia política, podrían permanecer aislados.


El cargo contra Maduro incluye delitos graves como narcoterrorismo, conspiración para el tráfico de drogas, posesión de armas y lavado de dinero. Según documentos del Departamento de Justicia y reportes de Reuters y ABC News, habría liderado durante años el “Cartel de los Soles”, una estructura que facilitó el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos en alianza con las FARC, el ELN, carteles mexicanos, y la organización criminal venezolana Tren de Aragua.
Seguido a su traslado a Manhattan, Maduro se declaró hoy no culpable, dando inicio a la fase visible del proceso judicial con Pollack al frente de su defensa. Cilia Flores enfrenta cargos similares con Donnelly como su abogado.
Al momento, la operación para capturar a Maduro fue meticulosamente coordinada por agencias federales estadounidenses. Equipos especializados ingresaron a su residencia en Caracas, neutralizaron la seguridad local y aseguraron al presidente venezolano, quien luego fue trasladado fuera del país sin incidentes graves.
Quién es Barry Pollack, el abogado que ahora representa a Nicolás Maduro
El abogado penalista de élite con sede en Washington D.C., es ampliamente reconocido por su capacidad para gestionar litigios de extrema sensibilidad política y financiera. Graduado de la Universidad de Indiana y con un doctorado en leyes por la Universidad de Georgetown, Pollack combina su formación jurídica con una sólida base técnica como contador público, lo que lo convierte en un experto en casos de fraude y delitos de "cuello blanco".
Su prestigio internacional se consolidó definitivamente durante su representación de Julian Assange, fundador de WikiLeaks. A lo largo de diez años, Pollack lideró la estrategia legal para evitar la extradición de Assange a Estados Unidos, culminando en 2024 con un acuerdo que permitió la libertad del activista. Este caso demostró su destreza para navegar en la intersección entre la seguridad nacional, la libertad de prensa y los intereses gubernamentales.
Antes, Pollack ya había demostrado su habilidad en los tribunales al lograr la absolución de Michael Krautz en el juicio de Enron, un logro excepcional en uno de los escándalos financieros más grandes de la historia estadounidense. También se destacó en la defensa de los derechos civiles, logrando la liberación de Martin Tankleff, quien pasó 17 años en prisión por un crimen que no cometió, esfuerzo que le valió el reconocimiento de diversas asociaciones de derechos humanos.


En la actualidad, su carrera tomó un nuevo giro mediático al asumir la defensa legal de Nicolás Maduro ante la justicia estadounidense. Allií, en este proceso, Pollack utiliza su vasta experiencia en el sistema penal federal para cuestionar la jurisdicción de los tribunales norteamericanos y la legalidad del traslado de Maduro, argumentando principios de soberanía e inmunidad diplomática. A lo largo de su trayectoria, Pollack se distinguió por no rehuir de clientes controvertidos, manteniendo una filosofía de defensa técnica rigurosa frente al poder del Estado.
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