Javier Milei aterrizó en el aeropuerto John F. Kennedy este martes a las 9.30 (hora Argentina), tras partir el lunes por la noche en un vuelo privado junto al canciller Pablo Quirno. Es su visita número 18 a Estados Unidos desde que asumió en diciembre de 2023. En Manhattan ya lo esperaba Luis Caputo, que había llegado un día antes para verse con banqueros e inversores. Karina Milei se quedó en Buenos Aires al frente de la mesa política de La Libertad Avanza, en medio de las críticas de Patricia Bullrich al Presupuesto 2027.
Pero la novedad más sensible para la Argentina surgió de una reunión en la que el Presidente no participó.
Trump destacó a Milei en el Escudo de las Américas: “Tuvimos una gran victoria en Argentina”
Londres habló primero
Antes del mediodía neoyorquino, Trump se reunió con Burnham en su primera bilateral desde que el republicano puso en duda la neutralidad de Washington sobre las islas. La charla superó la media hora prevista y Burnham la describió como una "buena conexión". El laborista puso Malvinas sobre la mesa. Ante la prensa, prometió defender el derecho de los isleños a decidir su futuro y a seguir siendo británicos: "Vamos a mantenernos firmes frente a cualquier amenaza". Contó que quería que Trump lo escuchara directamente de él y que el estadounidense lo entendió.
Ese planteo responde a semanas de escalada. En agosto, Trump dijo que estaba revisando la neutralidad estadounidense en la disputa; días más tarde, Milei anunció sanciones contra las petroleras que operan en el archipiélago. El Gobierno inició procesos administrativos y presentó denuncias penales contra empresas con actividad en la zona, entre ellas Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, ligadas al proyecto Sea Lion. El 12 de septiembre, en Dublín, Trump calificó como un "desastre potencial" un eventual choque entre ambos países, se mostró confiado en poder resolverlo y dudó de que el Reino Unido, con sus problemas internos, estuviera dispuesto a ir tan lejos. Quirno sostuvo que modificar esa neutralidad es una decisión que le corresponde a Estados Unidos. Burnham, por su parte, ya había dicho ante el Parlamento que los isleños son británicos por decisión propia y que el compromiso con su defensa es total.
La advertencia de Burnham llega un día antes de que Milei suba al atril de la Asamblea, donde insistirá con la soberanía argentina en un momento de fuerte tensión con el Reino Unido. La Casa Rosada busca, además, darle a la causa Malvinas un perfil más económico, centrado en la explotación de los recursos naturales del archipiélago.

El guiño de Trump
Por la mañana, Milei había seguido el discurso de Trump ante la Asamblea General, en el que el jefe de la Casa Blanca amenazó con "aniquilar" a Irán si no hay acuerdo. Trump también celebró la operación militar de enero que terminó con la captura de Nicolás Maduro, mientras Delcy Rodríguez, hoy presidenta interina de Venezuela, lo escuchaba desde el recinto. Y avisó que Estados Unidos usará su poderío militar para proteger sus intereses en el hemisferio. En X, Milei lo definió como una "MASTERCLASS" y escribió que muy pocos llegan a comprender la dimensión de su liderazgo.
El cruce entre ambos se produjo por la tarde, en el Room 6 de la sede de Naciones Unidas. Trump llegó tarde, demorado por su bilateral con Volodimir Zelensky, y los mandatarios lo aguardaron al menos media hora. Milei, que había llegado temprano con Quirno y Caputo, recorrió la sala entre saludos: fue especialmente efusivo con la presidenta peruana, Keiko Fujimori, y conversó a solas con el paraguayo Santiago Peña. Marco Rubio abrió las deliberaciones con un diagnóstico: las organizaciones criminales no reconocen fronteras y manejan recursos y armamento equiparables a los de un Estado.
Milei habló antes de la llegada de Trump. Propuso reconstruir el sistema de seguridad e inteligencia, presentó la estabilidad económica y el desarrollo de los recursos críticos como asuntos de seguridad nacional y reclamó para la Argentina un papel activo en la defensa del hemisferio. Mencionó los desafíos del Atlántico Sur y la Antártida, y señaló que las "amenazas que castigan" a las naciones de la región "no suceden solo en el mundo físico, sino también el de la información y los operadores psicológicos". Cerró con un mensaje directo al secretario de Estado: "Secretario Rubio, cuente con la Argentina para llevar este compromiso a los hechos", y puso a disposición la energía y los minerales del país.
Cuando Trump entró, junto al secretario del Tesoro, Scott Bessent, artífice del salvataje financiero a la Argentina en 2025, Milei ya había terminado su exposición. En unos 15 minutos de discurso, el presidente estadounidense definió al Escudo como "la alianza más grande y poderosa" del hemisferio y ofreció que Estados Unidos se ocupe de los carteles si los gobiernos le aportan información. Después repasó los triunfos de los candidatos que apoyó, con Colombia como el más reciente, y se detuvo en la Argentina: "Tuvimos una gran victoria en Argentina", dijo, y remarcó que fueron dos, en alusión a la presidencial de 2023 y a las legislativas de 2025.
Lanzado el 7 de marzo en Doral con doce líderes, el Escudo sumó este mes a Perú, y Colombia formalizó su ingreso el 14 de septiembre. Brasil, México y Uruguay no forman parte, y Lula, que no participó, marcó distancia desde el atril de la ONU al rechazar que su país sea el patio trasero de nadie.
No hubo bilateral formal: Milei y Trump se vieron junto al resto de los líderes y delegaciones de la coalición, y la comitiva argentina sigue gestionando una foto a solas antes del final de la gira.
Lo que queda (horarios de la Argentina)
Después del Escudo, el Presidente debía trasladarse a Far Rockaway, en Queens, para disertar en la Yeshiva Darchei Torah y recibir el premio Ohev Yisrael por su respaldo a Israel. A las 19 lo esperaba el economista mexicano Roberto Salinas, director de Atlas Network para América Latina; cerca de las 20, Rubio, en el hotel Lotte; y a las 20.30, Xavier Sala-i-Martin, profesor de Columbia. Esta noche, Trump encabeza en el Lotte Palace la tradicional recepción a los líderes de la Asamblea, donde tendrá su primera reunión en persona con Delcy Rodríguez.
El miércoles cerca del mediodía llegará su tercer discurso ante la ONU, en el que, además de Malvinas, defenderá el desarrollo tecnológico y la inteligencia artificial como motores de productividad. A las 16 expondrá en la conferencia de la Fundación Federalismo y Libertad y el International Republican Institute; a las 18 compartirá una mesa con Susan Segal y entre 12 y 15 empresarios en Americas Society/Consejo de las Américas; y por la noche verá al rabino Simon Jacobson. Quirno y el subsecretario de Estado Christopher Landau, en tanto, abrirán un foro bilateral sobre cadenas de suministro, energía e infraestructura.

El jueves a las 13, Milei será el primer jefe de Estado argentino en hablar ante el Economic Club de Nueva York, donde responderá preguntas de John Micklethwait, editor global de Bloomberg. A las 17 se reunirá con Benjamín Netanyahu y luego participará de un encuentro de líderes latinoamericanos con el premier israelí. La vuelta está prevista para las 21, con arribo a Aeroparque el viernes a las 8.30.
Axel Kicillof también está en la ciudad, con una agenda propia que incluye inversores, al alcalde Zohran Mamdani y un discurso en Columbia.
Milei se llevó el elogio público de Trump. Londres, en cambio, se aseguró de que el republicano escuchara su postura sobre Malvinas antes que la argentina.
ML