MODO FONTEVECCHIA
LA APERTURA DE MODO FONTEVECCHIA

Los hijos de Alfonsín asumen el poder

Una nueva generación de dirigentes que transitaron toda su carrera política en democracia emerge para tomar las riendas del país en los próximos años. Necesidad de terminar con la polarización y encontrar acuerdos políticos.

Massa, Milei, Llaryora, Macri, Kicillof
Massa, Milei, Llaryora, Macri, Kicillof | Agencia NA

"Sea cual fuere el resultado que tengamos en las próximas elecciones, hay algo concreto y es que a la generación nacida a fines de los años 60, principios de los 70, le llegó su etapa de madurez y se encuentra lista para tomar la posta en las decisiones del ejercicio del servicio público", sostuvo Jorge Fontevecchia en la apertura de Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) y Radio Amadeus (FM 91.1) de este miércoles 1 de noviembre de 2023.

A esta generación la podemos llamar "Los hijos de Alfonsín" ya que vivieron toda su carrera política en democracia. Este grupo de dirigentes puso en marcha la renovación del arco político y se prepara para comandar los próximos 10 años del país.

Hay un enfoque generacional con el que se puede mirar estas elecciones. Sergio Massa, Javier Milei, Axel Kicillof, Martín Llaryora, Jorge Macri, Maximiliano Pullaro son todos políticos que representan un recambio.

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Todos tienen aproximadamente 50 años y son parte de la Generación X. Los que los precedieron, fueron derrotados o resisten para conservar algo de poder, como Cristina Kirchner, Patricia Bullrich o el propio Mauricio Macri son parte de la Generación Baby Boomers.

Los Baby Boomers le dan paso a la próxima camada

Quienes mejor definen los rasgos de estas generaciones son los especialistas de marketing que buscan entender a grandes segmentos de la sociedad, saber qué piensan, por cuáles hechos históricos fueron atravesados y cuál es su manera de percibir el mundo para venderles más y mejor.

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Los Baby Boomers, en inglés "auge de bebés", se denominan así porque, cuando nacieron, entre 1946 y 1964, una vez superadas las durezas y precariedades de hechos como la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, la sociedad atravesó un período de relativa prosperidad y aumentó notoriamente su número de habitantes.

Estamos hablando de personas que tienen entre 56 y 73 años, que se caracterizan por ser comprometidos, autosuficientes y competitivos. Es una generación que fue formada para liderar grupos e identificar qué rol desempeña cada miembro. De acuerdo con sus perfiles, tienden a generar equipos, y no son tan proclives al individualismo. Están comprometidos con el contexto que los rodea.

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La Generación X, conocida también como la generación del cambio, son personas mayores que nacieron entre 1961 y 1979, en una época en transición, de cambios sociales, políticos y tecnológicos que marcaron a toda la humanidad.

Vieron cómo John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr formaban The Beatles en 1962. También vivieron la llegada del hombre a la Luna en 1969, los mejores tiempos de Pelé y Maradona y la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989. Han pasado por todo el periodo de evolución tecnológica, el auge y el desarrollo de los medios de comunicación, y vivieron el cambio de lo analógico a lo digital. 

Son una generación pragmática y de un marcado individualismo. Si bien tienen como valores a la familia y el tiempo libre, su principal objetivo es la autorrealización. Su pragmatismo y búsqueda del éxito personal los lleva a asociarse rápidamente con personas que buscan lo mismo y no le tienen vértigo a emprender nuevos desafíos.

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El recambio generacional en la política

En una de las pocas apariciones públicas de Alberto Fernández con Sergio Massa, el mandatario elogió al candidato haciendo referencia a su edad: “Massa es, de su generación, el que más se preparó para ser presidente de la Argentina".

De la misma manera, Axel Kicillof recordó en Periodismo Puro que “Cristina venía hablando de la cuestión generacional”.

Jorge Macri, que se desmarcó del pacto de su primo y Patricia Bullrich con Javier Milei ya daba indicios de su propia independencia tiempo atrás: “En el PRO hay un cambio cultural muy relevante. Ya no somos más aquel espacio con un único jefe, líder y proyecto”, analizaba el flamante jefe de Gobierno en una entrevista con Periodismo Puro.

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Ortega y Gasset y la Teoría de las Generaciones

El filósofo español José Ortega y Gasset hizo importantes aportes desde lo que él llamó la Teoría de las Generaciones. Según su perspectiva, los cambios de época se deben a "variaciones en la sensibilidad vital", que se traducen en el cambio de generaciones: el desplazamiento de una generación vieja por una nueva

En la concepción del filósofo, la generación pasa a ser una “categoría histórica”, el instrumento más eficaz del método histórico. Sin embargo, eso que Ortega y Gasset denomina "cambios de sensibilidad vital" no es una de las causas del desarrollo histórico, sino uno de los efectos en que este se manifiesta. 

Del análisis del pensamiento de Ortega y Gasset, se deduce que esos cambios o variaciones son la forma en que se manifiesta el cambio o variación de las ideas, con mayúsculas. Es decir, "una variación de las ideas disueltas de cada época, que están flotando y que el individuo no las posee sino que está en ellas".

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¿Con el ingreso de una nueva generación de dirigentes políticos al primer plano del poder viene un cambio en la concepción de cómo hacer política? Podemos compilar una serie de declaraciones que podrían llegar a sugerir que sí, que hay una suerte de nueva concepción que busca los acuerdos y la solución de los problemas por encima de las disputas político-ideológicas.

Sergio Massa, el candidato más votado en la primera vuelta, aseguraba a principios del año pasado en Modo Fontevecchia que "los que descalifican y gritan en los medios pueden ser noticia, pero no cambian la vida de la gente y si la política no encuentra acuerdos para mejorar la realidad de los argentinos, la sociedad va a terminar echando a todos”. 

Lo curioso de esta declaración, que está totalmente a tono con sus palabras actuales en medio de la campaña presidencial, data de marzo del año pasado en días que el actual candidato todavía no era ministro de Economía, no existían los problemas de sequía, ni la inflación producto del aumento de las commodities por la guerra.

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El fin de la grieta

Horacio Rodríguez Larreta también habló en Periodismo Puro a principios del 2022. A diferencia de Massa, seguramente Larreta tenía mucho más claro que su gran objetivo para este año iba a ser la presidencia y declaraba en contra de la polarización: “No hay manera de que la Argentina salga adelante si no rompemos la grieta, si no logramos un acuerdo político amplio para trazar un rumbo que se sostenga en el tiempo, no tenemos destino”

Uno de los grandes ganadores de las últimas elecciones fue Rogelio Frigerio, quien se consagró como gobernador en Entre Ríos y en noviembre de 2021 ya vaticinaba la importancia de los acuerdos "Argentina necesita diálogos y puentes entre distintos sectores”.

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Más cerca en el tiempo, Martín Llaryora, quién irrumpió en la escena nacional tras ser electo como gobernador de Córdoba, se refirió al recambio generacional en la política: “Tenemos que tomar lo que De la Sota y Schiaretti han construído y ponerle la impronta de una nueva generación”.

Javier Milei pareciera ser un síntoma del fin de una época, el paroxismo del divisionismo, de la grieta y el exceso de polarización que llega al extremo máximo con él. En ese síntoma no está el punto central y quizás Argentina se encamine, a pesar de que hoy parezca lo contrario, hacia cierto grado de coincidencia y armonía social.

ADP JL