MODO FONTEVECCHIA
NUEVA CONSTITUCIÓN

Mempo Giardinelli: "La Ciudad Autónoma es una de la perversiones de la Constitución de 1994"

El prestigioso escritor propuso una serie de medidas y reformas de fondo para mejorar el futuro y presente del país. “La reforma del ‘94 fue lo peor que le pudo pasar constitucionalmente a Argentina”, afirmó en Modo Fontevecchia.

Mempo Giardinelli
Mempo Giardinelli | Télam

Mempo Giardinelli asgura estar "decepcionado del Gobierno de Alberto Fernández". Sus propuestas para un país mejor y su crítica al estado de cosas actual en el país en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9).

Escribiste un artículo titulado “Un plan de gobierno que hace falta”, con propuestas revolucionarias. ¿Es una propuesta que te parece viable o es más una manifestación de lo que te gustaría que fuera?

Es perfectamente posible, sobre todo, en un país donde, cuando uno hace propuestas que son importantes, enseguida sale la jauría a decir que no es posible. Hay un “nosepuedísmo” que es típico de la política argentina.

Hay una irregularidad esencial en la vida política de nuestro país. Llegué a esta conclusión: ¿por qué no decir si hay una especie de país ideal, que es perfectamente posible, en la medida de que haya voluntad del electorado? y para esto, lo primero que se tiene que hacer, es dar a conocer ideas.

Desde el punto de vista constitucional y de mi experiencia, tengo todo el derecho y el deber de manifestarme de esta manera. 

En cumplimiento del deber de obediencia a la supremacía constitucional

Vos planteás llamar por DNU a una convención nacional constituyente para reformar la Constitución, higienizar una auditoría de la deuda y declararla inicialmente que no se debe pagar, un aumento de los medios de comunicación del Estado para que haya un equilibrio en cuanto a la información, reformar el Poder Judicial, hacer un gran censo nacional nuevamente, plantear un cadastro nacional de tierras públicas y privadas en todo el territorio nacional para hacer una mejor utilización del espacio, planes de salud, recuperación ferroviaria, pero esencialmente la eliminación de la AFI y la reforma constitucional. ¿Pensás que todo esto debería haberlo hecho este Gobierno al comienzo de su mandato?

Las decisiones en política se toman cuando se toman, eso de que es buen momento o no son tipos de especulaciones. Las medidas hay que proponerlas, elaborarlas y pensarlas, desde ahí parto. Si lo hace el actual Gobierno o el próximo, ya no depende de mí. 

Es urgente llamar a una reorganización constitucional. Argentina tiene un sistema constitucional casi trucho porque la última que tuvo fue la proscripción de 1949, es la última legal guste o no guste. Ésta fue eliminada por un bando revolucionario del 23 de abril de 1956 que fue firmada por Aramburu y el almirante Rojas. Desde entonces, se dieron décadas de irregularidad a la cual las fuerzas políticas se fueron acomodando. 

Hubo una serie de ajustes de gobiernos radicales, militares y peronistas hasta que se llegó a la reforma del 1994. La reforma del ‘94 fue lo peor que le pudo pasar constitucionalmente a Argentina.

Es irregular por su origen y es perversa por su contenido, se necesita una que sea legal en términos del propio derecho constitucional de la historia y que retome la de 1949. 

Nosotros hablamos de nueva Constitución Nacional, no de reforma. 

La reforma de la Constitución, un gran consenso de la sociedad

¿Dónde ves el núcleo de los defectos de la Constitución de 1994? ¿En que hace un país más unitario y le da más protagonismo a la Ciudad de Buenos Aires y lo que puede ser el AMBA, dado que la mayoría de los candidatos desde ese entonces son del sector metropolitano?

La macrocefalia viene desde la colonia, y desde toda la historia constitucional a partir de 1853.

La Ciudad Autónoma es una de las perversiones de la Constitución de 1994, fue convertida en una especie de Jefatura General de 22 provincias empobrecidas y marginadas

En otro punto de mi propuesta, planteo algo desde lo comunicacional. Mientras tuvimos el breve pedido de la Ley de Medios existía un sistema de comunicación que quería ser nacional. Aún en ese momento, la dictadura de la comunicación capitalina era total, porque un salteño se enteraba de lo que pasaba en Jujuy desde la mirada porteña. Esto es algo que debe terminar. Hay que terminar con el gran monopolio, hace falta recuperar una democratización de los sistemas de comunicación. 

¿Será que lo que se podría hacer es plantear para las próximas elecciones que cada coalición vaya con su plan, lo exponga y el que surja pueda aplicarse, porque, de alguna manera, fue plebiscitado en la elección? ¿Lo que vos estás planteando es que deberíamos exigírselo al oficialismo y a la oposición?

Cuando uno va a un proceso electoral, debería ir en función de las ideas sin importar el nombre del candidato. Me encantaría saber qué piensan los espacios políticos respecto de tal o cual medida. 

El carnaval de nombres hace pensar en lo que se puede venir. Me da mucho miedo realmente. Soy un decepcionado del Gobierno de Alberto Fernández, a quien voté dos veces. A mucha gente le pasa con las decepciones también de otros sectores. 

BL FM