lunes 21 de junio de 2021
OPINIóN Alarmante
21-05-2021 09:00

Pobreza, crisis económica e inestabilidad política: la realidad de América Latina

Actualmente un tercio de la población latinoamericana vive bajo la pobreza - 209 millones-, mientras que un 12% -78 millones- se encuentran en una situación de pobreza extrema.

21-05-2021 09:00

La pandemia desatada por el Covid-19 ha agudizado tendencias preexistentes a nivel globlal y ha ocasionado cambios en la vida de los Estados y las personas.

Estamos siendo testigos de cómo la pobreza y la desigualdad se están profundizado en el mundo. Según el último informe de OXFAM, las mil personas más ricas del mundo han demorado tan sólo nueve meses en recuperar su nivel de fortuna previo a la pandemia, mientras que las personas que han caído en la pobreza demorarían alrededor de una década en poder superar dicha situación.

Para la UCA, sin la asistencia del Estado la pobreza habría alcanzado el 52% en 2020

De acuerdo a datos del Banco Mundial, la pandemia esta golpeando de manera más drástica a aquellas personas que ya se encontraban en situación de pobreza previo a su inicio, y se estima que el “fin del coronavirus” dejará en el mundo alrededor de 100 millones de nuevos pobres, siendo las regiones de África Subsahariana y Asia Meridional las más afectadas. ¿Cómo cumplir en este escenario con el objetivo propuesto por Naciones Unidas para el 2030, consistente en la erradicación de la pobreza extrema a nivel global?

La región de América Latina no constituye una excepción al resto del mundo. La pandemia del coronavirus ha golpeado a las naciones de manera drástica. Según estimaciones de la CEPAL, el impacto de la pandemia ha ocasionado la incorporación de 22 millones de personas a la pobreza en 2020. En ese sentido, actualmente un tercio de la población latinoamericana vive bajo la pobreza - 209 millones-, mientras que un 12% -78 millones- se encuentran en una situación de pobreza extrema. La crisis sanitaria, sumado a una ralentización preexistente en el crecimiento económico de la región en el último quinquenio, han agravado la situación económica, social y política de los países. La caída del PIB en América Latina ha oscilado alrededor del 7.7%, siendo Perú el país con mayor caída (13.4%), seguido por Argentina (11.5%). A nivel global, la caída del PIB fue de 5.5%.

El covid hizo caer en la pobreza a 22 millones de personas en Latinoamérica

La complicación en América Latina se ha trasladado al plano político. El freno en el el crecimiento económico de los últimos años, sumado a la profundización de la pobreza y la desigualdad, consecuencia de la crisis sanitaria, han ocasionado cuestionamientos a las elites políticas. Esta situación se está observando en diferentes países de la región. En las recientes elecciones de convenicionales constituyenes en Chile, los partidos políticos tradicionales han sufrido un duro golpe frente a sectores independientes, los cuáles se han llevado la mayor cantidad de escaños para el congreso que reformara la constitución. En las elecciones nacionales de Perú, se ha observado una importante fragmentación partidaria; mientras que en Colombia, parte de la sociedad ha tomado el espacio público en repudio a una pretensión de incremento impositivo por parte del gobierno. Se observa un importante nivel de inestabilidad política en la región.

Casi el 40% de la población argentina terminó 2020 en la pobreza

Los últimos informes del Banco Mundial estiman que los efectos devastadores de la pandemia se extenderán al menos 10 años. Esta situación se dará en el marco de un período histórico de elevado nivel de endeudamiento de los países, lo cual tornará aún más dificultosa la disminución de la pobreza. El otro agravante importante está determinado por la crisis climática, que se encuentra impactando cada vez con mayor fuerza en las regiones más pobres del mundo. El profesor de Cambridge, David Runciman, expresa que el cambio climático ocasionará grandes movimientos migratorios hacia regiones desarrolladas, lo cuál podría traer aparejado conflictos entre las naciones. Sin lugar a dudas estamos frente a desafíos sin precedentes. La planificación estratégica y la visión de futuro de los gobernantes, y la capacidad anticipatoria de los sistemas políticos, serán determinantes para gestionar la próxima década. 

 

* Julio Picabea. Especialista en Políticas Públicas y Estudios Internacionales de la Austral. Docente universitario e investigador de Fundación León.