jueves 05 de agosto de 2021
OPINIóN opinion
17-07-2021 00:16

Un compromiso conjunto para honrar a las víctimas del atentado a la AMIA

17-07-2021 00:16

El coche bomba que estalló en el corazón de la comunidad judía argentina el 18 de julio de 1994, llevándose las vidas de 85 personas, no solo nos transformó como sociedad sino que también cambió para siempre nuestro modo de percibir la amenaza terrorista en la región.  

No fue el primero, dos años antes el blanco había sido la Embajada de Israel en Buenos Aires. La reiteración de los ataques y los 27 años de impunidad que les siguieron, hasta hoy sin ningún responsable preso, nos recuerdan que la amenaza sigue latente, y que necesitamos instituciones sólidas para preservar la seguridad de los ciudadanos e impedir que el horror se vuelva a repetir.

El terrorismo es un fenómeno transnacional, y por lo tanto su respuesta demanda de la cooperación internacional. Las fronteras porosas, las legislaciones débiles y la falta de coordinación entre países vecinos allanan el terreno para que el crimen organizado pueda operar con libertad, poniendo en jaque la vida y los valores  democráticos, pluralistas y de progreso que compartimos.

Entendiendo esto, el pasado jueves por la tarde siete Parlamentos latinoamericanos se comprometieron a coordinar sus esfuerzos para combatir el terrorismo internacional. El documento al que suscribieron los presidentes de las cámaras de Diputados de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, México y Colombia fue el resultado de un foro organizado conjuntamente por el Congreso Judío Latinoamericano y por la Presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina a modo de homenaje a las víctimas del atentado a la AMIA, en vísperas de un nuevo aniversario. En ese contexto, los presidentes de las cámaras de Diputados de estos siete países, junto a dirigentes de las comunidades judías la región, firmaron una declaración de gran significación: por primera vez, se comprometieron a coordinar sus acciones, y prometieron aunar voluntades para que lo que ocurrió en AMIA no vuelva a suceder. Ese fue su homenaje a las víctimas.

Vivimos en un mundo cada vez más interconectado, pero donde el miedo y la desconfianza hacia el otro adquieren expresiones cada vez más preocupantes. En un contexto en el que los discursos de odio toman creciente visibilidad en las redes y en la política, una declaración consensuada por parlamentarios de diversos países y expresiones políticas, que a su vez condena toda forma de discriminación, racismo, xenofobia y antisemitismo, es una muestra de la unión y fortaleza que necesitamos para enfrentar al terrorismo. Nos ilusiona que quizás, por fin, nuestras democracias y sus instituciones estén listas para aprender lecciones que nos deja la historia. La mejor manera de honrar la memoria de las víctimas del terrorismo es trabajar activamente para prevenir que un hecho como el de AMIA vuelva a suceder.n

*Director ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano.

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