El juicio por la muerte de Diego Maradona sigue este martes con la declaración de Mariano Perroni, coordinador de los enfermeros que cuidaron al ex futbolista cuando cursaba una internación domiciliaria en un country del partido de Tigre. El profesional, uno de los siete acusados por homicidio simple con dolo eventual, es uno de los pocos imputados que aceptó responder preguntas de todas las partes.
Además, declararán tres acompañantes terapéuticos de la Clínica Olivos, el sanatorio donde el entonces director técnico de Gimnasia de La Plata fue operado por un hematoma subdural en la cabeza. Se trata de Carlos Roberto Bacchini y los hermanos Carlos y Alfredo Cottaro, que atendieron a Diego antes de que se definiera su externación y también lo visitaron unos días en la vivienda del barrio privado San Andrés.
En la audiencia anterior, Perroni sostuvo que es inocente, se quebró ante los jueces del Tribunal Oral Criminal Nº7 de San Isidro y afirmó: "Nunca formé parte de ningún plan criminal para matar a Maradona".
“Nunca me esperé la muerte de Diego. Siempre realicé sugerencias para el mejor pasar del paciente dentro del domicilio. En ningún momento formé parte de un plan para matarlo. Nunca me hice el desentendido, yo quería que tenga la mayor cantidad de beneficios”, se defendió el jefe de enfermeros, en uno de los pasajes más importantes de su testimonio.

Perroni comentó que aunque faltaba "más de un mes para Navidad y año Nuevo" (Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020), el coordinador de enfermeros ya estaba organizando las guardias para seguir atendiéndolo en ese momento. "Es el día de hoy que no pude entender cómo llegamos a esto. Yo estaba emocionado que iba a pasar Año Nuevo con él. Estaba esperando que llegue ese día. ¿En qué plan criminal me quieren implicar, si era mi ídolo? “, se preguntó.
Por otro lado, el imputado aclaró que no tenía acceso a la casa de Tigre y nunca ingresó al lugar. "Yo tenía comunicación con los enfermeros (Ricardo Almirón y Dahiana Madrid) y los médicos, (la psiquiatra, Agustina) Cosachov y (la jefa de cuidados domiciliarios, Nancy) Forlini", dijo en referencia a parte de los otros imputados.

En su declaración también se sumó como elemento un audio que había enviado en ese entonces, en el que advertía que la internación domiciliaria en ese lugar no contaba con equipos mínimos para afrontar una posible urgencia. "No estamos bien parados, no puede ser que no haya una guía o un suero si está un enfermero", fue una de las preocupaciones que le trasladó a Forlini.
También habló del impacto que la causa tuvo sobre su vida personal. En medio del llanto, comentó que tuvo que cambiar a sus hijos de colegio por situaciones de hostigamiento vinculadas al caso Maradona y recordó que su madre murió meses después, angustiada por la situación que él enfrentaba.
Los acusados por la muerte de Maradona
Perroni, que se desempeñaba como coordinador de enfermeros de la empresa Medidom -prestadora de Swiss Medical, la compañía de salud prepaga que tenía el exfutbolista- es uno de los siete imputados en el juicio que busca determinar si existió "negligencia" y analizar qué rol tuvo cada uno de los profesionales que estaban a cargo de la salud del legendario exmediocampista de Boca, Napoli y la Selección Argentina.
Los otros acusados son las ya mencionadas Cosachov y Forlini, el neurocirujano Leopoldo Luque; el psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Almirón; y el médico clínico Pedro Di Spagna. Se trata del segundo debate oral por esta causa, ya que el primero fue anulado el año pasado por el "Escándalo del Documental" de la exjueza Julieta Makintach, que derivó en su destitución.
Por otro lado, la enfermera Dahiana Madrid, conocida como "la octava imputada" afrontará un juicio por jurados populares más adelante, ya que el proceso está demorado por un planteo de recusación contra la magistrada María Coelho.
FP/ff