POLITICA
Camino al balotaje

El PRO ya trabaja para ayudar a Milei con la fiscalización y el refuerzo del voto ‘duro’

Tanto Macri como Bullrich acordaron que le darían soporte territorial ante las irregularidades que denunció LLA. Quiénes serán los encargados del partido amarillo y los empresarios que actuarán de nexo. La historia secreta de la decisión de la presidenta del PRO, la madrugada que releyó su tesis doctoral y una cumbre sorpresiva con el expresidente.

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Javier Milei y Patricia Bullrich | PABLO CUARTEROLO

El domingo pasado a la noche Patricia Bullrich estaba preparando su discurso de derrota en el búnker junto a Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta cuando la llamaron a otro salón los radicales Gerardo Morales y Martín Lousteau. “¿Qué vas a decir? ¿Vas a ir contra Milei y contra Massa no?”, le plantearon. “Voy a pensarlo”, les respondió. Esa noche decidió hablar de la corrupción kirchnerista y evitó criticar al libertario.

Cuando regresó a su departamento, con toda la carga emocional de la derrota que no vio venir, Bullrich no podía dormirse. A la madrugada fue a buscar su tesis como doctora en Ciencia Política y que transformó en un libro. Releyó Articulación, desarticulación y rearticulación del sistema político y de partidos en la Argentina 1999-2007, donde indaga cómo la lógica hegemónica del PJ logró rearmarse con el kirchnerismo. “Si gana Massa tenemos 30 años de hegemonía, de ‘formosizacion’ de la Argentina”, pensó. Eran las cinco de la mañana.

Al otro día le escribió al candidato de La Libertad Avanza para felicitarlo. Ya se había levantado el lunes convencida de apoyarlo.

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Javier Milei y Patricia Bullrich. Foto: Pablo Cuarterolo

Fue a su oficina en la calle Yrigoyen, frente a Plaza de Mayo, y le planteó a su mesa chica: “Creo que tengo que apoyar a Milei. Si perdemos la alternancia que se dio desde 2015, después de tres mandatos del kirchnerismo, va a ser muy duro. Con Massa en el poder se va a llevar a la mitad de la UCR y una parte del PRO”. Y concluyó: “Vamos a veinte años de Massa y un modelo hegemónico, nos vamos a quedar con veinte diputados. La única que tenemos es apoyar a Milei”. Sus colaboradores la miraron sorprendidos. Uno de ellos dijo que venía de desayunar con Macri y que habían propuesto hacer un focus group para delinear qué hacer. “No hay que hacer ningún focus, esto es un tema distinto”, respondió la presidenta del PRO.

“Tengo que apoyar a Milei, si gana Massa se lleva la mitad de la UCR y del PRO”

Con la decisión tomada fue a ver al expresidente. Macri quiso saber cómo había llegado a esa conclusión. “Hay que unir a las dos puntas de la oposición”, le planteó. Allí se concluyó que armaría un documento con once puntos para moderar al libertario y que, a la vez, pueda capturar gran parte del 24% que apoyó a JxC.

El resto de la historia es conocido: la cena en la casa del exjefe de Estado el martes a la noche (la presidenta del PRO llegó a las 22.30 y se fue pasadas las 2 de la mañana, cuando les pidió a sus colaboradores una reunión a las ocho de ese mismo día) donde se le entregó el documento. Y la conferencia de prensa posterior que dinamitó la fuerza opositora con la UCR y la CC y hasta con un sector del PRO.

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Custodios | Guillermo Francos, de LLA, y el macrista José Torello, a cargo de la red de fiscales para el 19 de noviembre.

 

Respaldo. En este contexto, tanto Macri como Bullrich activaron en las últimas horas el armado PRO para darle un respaldo clave en un tema que fue muy conflictivo para el espacio libertario: la fiscalización en todo el país.

Para ello, el expresidente le pidió a su amigo y senador nacional, José Torello, que se encargue de articular con Guillermo Francos, el futuro ministro del Interior de LLA si triunfa, y el empresario Guillermo Ferraro (a cargo de los fiscales liberales y futuro ministro de Infraestructura) el trabajo territorial camino al balotaje.

En ese marco, en las huestes de Milei siguen los reproches al acuerdo con Luis Barrionuevo que, se suponía, incluía fiscales. Una trampa es lo más suave que plantean cerca del candidato presidencial. Por ello también se sumó el empresario Eduardo Bastitta, cercano a Macri y con mucha simpatía por LLA.

“Hay una ola muy fuerte de fiscales entre nuestros seguidores en todo el país”, plantea ante PERFIL uno de los históricos dirigentes del PRO que trabaja en el tema. “No solo lo desplumaron a Milei, en algunos lugares si no estábamos nosotros, hubiera sido peor. Es más: si en este balotaje le toca un presidente de mesa y un fiscal peronista, va a ser incluso peor”, agrega.

En este marco, la otra parte de la estrategia tiene que ver con que la propia presidenta del PRO pero también buena parte de la dirigencia que apoya a LLA salga de los medios y deje de lado las peleas. Temen que la campaña se transforme, como ocurrió esta semana, en la interna de JxC.

Tampoco está previsto que haya actos o más recorridas de Milei con Bullrich o los dirigentes que lo apoyan.

Eso sí: el objetivo en estos días será consolidar el “voto duro” del PRO para que concurra a las urnas el 19 de noviembre para apoyar al libertario. En ese marco, habrá campaña en las redes sociales a favor de LLA.

Allí, según el último informe de la consultora Dinamarca publicado el viernes “la influencia de Milei se disparó al 87% (de menciones políticas) a partir del apoyo de Bullrich”. Y la foto del candidato presidencial con la imagen un león abrazando un pato superó las 26 millones de visualizaciones en X (Twitter).

También varios dirigentes del PRO evalúan cartas abiertas y pronunciamientos criticando al oficialismo. Además ya se puede ver en las redes sociales ese respaldo con posteos de distinta índole para sostener a LLA.

“Es una campaña corta, el Gobierno no la tiene nada fácil”, confía una fuente bullrichista. El optimismo siempre fue una marca registrada del partido que creó Macri y hoy se ve envuelto en diferencias.