Más del 40% de los argentinos presenta insomnio o sueño interrumpido, con efectos directos sobre el rendimiento diario y la salud a largo plazo, según datos de relevamientos realizados por el Ministerio de Salud de la Nación y sociedades científicas.
En ese contexto, el estudio detalla que cerca del 21% de la población duerme menos de ocho horas por noche, mientras que entre el 38 y el 39% presenta insomnio o sueño interrumpido.
Estos estudios fueron realizados durante y después de la pandemia, evidenciando un aumento de los trastornos del sueño, especialmente en adolescentes y personas adultas.
Los especialistas recomiendan que los adultos duerman entre 7 y 9 horas por noche y que niños y adolescentes descansen aún más. No obstante, también advierten que no solo importa la cantidad de horas, sino también la calidad del sueño, es decir, la continuidad del descanso, el tiempo que se tarda en conciliarlo y la frecuencia de despertares nocturnos.