Los incendios en la Patagonia no dan tregua y ya son más de 700 los vecinos y turistas que debieron ser evacuados frente a la amenaza del fuego, que desde el lunes se encuentra fuera de control y arrasó con casas y establecimientos particularmente en la localidad de El Hoyo, provincia de Chubut, en la zona de Puerto Patriada.
"No nos dio tregua en ningún momento. Se mantuvo el calor durante la noche, el viento no aflojó y recién a las cinco de la mañana empezó a calmar un poco. Teníamos muchos frentes activos al mismo tiempo y no dábamos abasto con los recursos disponibles", detalló en diálogo con la prensa César Salamín, intendente de la localidad chubutense.
El trabajo en la zona de emergencia se encuentra siendo coordinado por autoridades de la provincia de Chubut y de Manejo del Fuego de la Nación y, hasta el momento, se llevó a cabo una operación que incluye diez aeronaves con helicópteros y aviones hidrantes.
Actualmente hay alrededor de 300 personas de diferentes jurisdicciones trabajando para combatir el fuego que se desató al extremo oeste del lago Epuyén, a unos 145 kilómetros del sur de Bariloche. En lo que respecta a las evacuaciones, se realizaron operativos también en Rincón de Lobos, un paraje cercano a Puerto Patriada.
El fuego se desató durante la tarde el lunes, cuando las condiciones climáticas eran desfavorables, con una temperatura superior a 30° combinada con ráfagas de viento de 70 kilómetros por hora, lo que provocó que los tres focos más grandes de incendio se expandieran en diferentes direcciones.
Alerta máxima por fuego: 16 provincias en situación crítica y evacuaciones en la Patagonia
La rápida propagación de las llamas también se vio empujada por la densidad de los bosques, los caminos de difícil acceso y la sequía extrema que presenta la zona desde la primavera, considerando que en el invierno las precipitaciones fueron escasas.
Algunos meses atrás, Chubut, Río Negro y Neuquén declararon la emergencia ígnea, mediante la cual establecían la prohibición absoluta para hacer fuego en espacios abiertos, una norma que suele ser desobedecida tanto por residentes como por los turistas.
Ignacio Torres viajó a la zona del incendio
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, decidió viajar a la localidad de El Hoyo junto a su gabinete para sumarse a la coordinación de la emergencia y, a través de X, manifestó: "Lo hicimos con una prioridad clara: cuidar a todos los chubutenses y a quienes año tras año nos visitan, protegiendo también nuestros bosques nativos y nuestro patrimonio natural".
El gobernador chubutense explicó que él y su equipo se encuentran "acompañando en terreno el trabajo de los brigadistas y supervisando el operativo de combate del incendio y la evacuación preventiva", en el marco de "un despliegue integral y coordinado".

El fuego, que ahora se encuentra fuera de control, se desató este lunes 5 de enero alrededor de las 14:30 y está siendo combatido por fuerzas de seguridad, equipos provinciales y nacionales, brigadistas y bomberos, con "todos los medios aéreos disponibles y cada uno de los recursos con los que cuenta la provincia", según indicó Torres.
"Hoy en Chubut hay tolerancia cero. Quiero ser muy claro: no podemos permitir que nadie mire para otro lado. Frente a este tipo de incendios, y ante cualquier intento de daño o amenaza a los vecinos de la Cordillera", aseveró ante la posibilidad de que las llamas se hayan desatado por un fuego intencional o por negligencia.
Alerta por fuego en 16 provincias
El inicio del 2026 trajo un escenario de extrema tensión ambiental para la Argentina, donde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) catalogaron la situación de 16 provincias como "crítica" o "extremadamente explosiva".
La combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y vientos intensos elevó el índice de peligro a niveles máximos, obligando a las autoridades a prohibir terminantemente el uso de fuego al aire libre, incluso en campings y terrenos privados, para evitar desastres mayores en un contexto de emergencia ígnea declarada.
La región patagónica se convirtió en el epicentro de la crisis durante las últimas 48 horas, enfrentando múltiples focos simultáneos, donde la vegetación nativa convive peligrosamente con áreas residenciales y turísticas. En la provincia de Chubut, la localidad de El Hoyo vive horas dramáticas debido al incendio en Puerto Patriada, ya que el avance agresivo de las llamas, impulsadas por ráfagas constantes sobre bosques de pinos, forzó la evacuación de al menos 700 vehículos del camping "El Bosque" y provocó la destrucción de una decena de viviendas, generando desesperación entre los vecinos que intentan colaborar con los brigadistas transportando agua en camionetas particulares.
En Río Negro, la situación en San Carlos de Bariloche demandó un despliegue urgente de recursos aéreos y terrestres para combatir dos focos que amenazaban la ciudad. El incidente más complejo se ubicó en la cantera "Eva Perón", donde intervinieron Bomberos Voluntarios, Protección Civil y el SPLIF con cinco móviles y un avión hidrante.
El extenso listado de provincias bajo esta alerta roja abarca gran parte del territorio nacional, evidenciando la escala del problema climático. Las jurisdicciones afectadas son Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Córdoba, La Pampa, San Luis, Mendoza, La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

En todas las regiones afectadas, las autoridades locales mantienen monitoreos constantes para detectar columnas de humo de manera temprana. Para determinar esta gravedad, los organismos utilizan el Índice Meteorológico de Peligro de Incendios (FWI, por sus siglas en inglés), un sistema de origen canadiense adoptado globalmente. Este indicador procesa variables diarias como la temperatura del aire, la humedad relativa, la velocidad del viento y la precipitación acumulada en las últimas 24 horas para estimar la velocidad de propagación que tendría el fuego.
Los incendios de "interfase", mencionados repetidamente en los reportes de la Patagonia, representan el desafío más complejo para el combate del fuego moderno. Se trata de siniestros que ocurren en la zona de transición entre los terrenos forestales y las áreas urbanizadas, donde el fuego tiene el potencial de consumir no solo bosques, sino también infraestructuras, servicios y hogares.
AS./fl