El metaverso de Meta llega a su fin. La empresa fundada por Mark Zuckerberg confirmó el cierre definitivo de Horizon Worlds en realidad virtual, el proyecto central de su apuesta tecnológica más ambiciosa de la última década. A partir del 15 de junio de 2026, la plataforma dejará de estar disponible en los visores Quest y solo sobrevivirá como aplicación móvil.
La decisión marca el desenlace del plan anunciado en 2021, cuando Zuckerberg rebautizó Facebook como Meta y aseguró que el metaverso sería “la próxima frontera”. Desde entonces, la compañía destinó decenas de miles de millones de dólares a desarrollar mundos virtuales para socializar, trabajar y consumir contenidos en entornos inmersivos.
El problema fue la adopción. Horizon Worlds, presentada como la columna vertebral de ese ecosistema, nunca logró atraer una base de usuarios acorde a la magnitud de la inversión. En su pico máximo, entre 2022 y 2023, las estimaciones de usuarios activos mensuales oscilaron entre 200.000 y 500.000, con caídas puntuales de usuarios activos diarios por debajo de 1.000.
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El cierre se produce en un contexto de reordenamiento interno de Meta, atravesado por despidos, cancelación de proyectos y una reorientación acelerada hacia la inteligencia artificial, un negocio que comenzó a mostrar resultados concretos en ingresos publicitarios y recuperación bursátil.
El cierre de Horizon Worlds y el costo del mayor experimento fallido de Meta
Horizon Worlds dejará de existir como experiencia de realidad virtual en los visores Meta Quest el 15 de junio de 2026. Desde fines de marzo, la aplicación será retirada de la tienda Quest y varios de sus espacios más conocidos -Horizon Central, Events Arena, Kaiju y Bobber Bay- desaparecerán antes de esa fecha.
Con el cierre también finaliza el Programa de Bonificaciones para Creadores de VR, que realizará sus últimos pagos en mayo. A partir de entonces, no será posible construir mundos, publicar contenido ni acceder a la plataforma desde dispositivos de realidad virtual.

Lo único que permanecerá activo será una versión móvil de Horizon Worlds, reformulada como una aplicación social en 3D. El propio Meta reconoció el cambio de enfoque al explicar: “Estamos separando las dos plataformas para que cada una pueda crecer con mayor enfoque, y la plataforma Horizon Worlds se convertirá en una experiencia exclusivamente móvil”.
La decisión llega después de un drenaje financiero sostenido. Reality Labs, la división responsable del metaverso y la realidad virtual, acumuló pérdidas cercanas a los 80.000 millones de dólares desde 2021. Solo en 2025, la pérdida operativa fue de 19.100 millones, incluyendo más de 6.000 millones en un solo trimestre.
Ese volumen de gasto contrastó con el uso real de la plataforma. Horizon Worlds fue objeto de críticas constantes por su diseño limitado, baja calidad visual y escasa interacción, además de convertirse en meme por los avatares sin piernas que Zuckerberg mostró en una de sus presentaciones.
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Aunque Meta cerró acuerdos con organizaciones como ESPN, la NBA y la UFC para crear espacios virtuales y transmitir eventos, esas alianzas no lograron sostener una comunidad activa ni justificar la inversión.
Del metaverso a la IA: el giro estratégico que selló el final
Durante años, el argumento interno para sostener el metaverso fue el largo plazo. Zuckerberg había prometido que la plataforma alcanzaría a mil millones de personas y generaría “cientos de miles de millones de dólares en comercio”. Dar marcha atrás implicaba admitir que esas proyecciones no se cumplirían.
El punto de inflexión llegó con la irrupción de la inteligencia artificial generativa a fines de 2022. Con el lanzamiento de ChatGPT, Meta reorientó su estrategia pública y financiera. Su división de investigación en IA, liderada durante años por Yann LeCun, se convirtió en el nuevo eje del negocio.
Los resultados fueron visibles. Los ingresos publicitarios repuntaron, las acciones se recuperaron y para 2024 el valor de mercado de Meta casi se había triplicado respecto de sus mínimos de 2022. En paralelo, el metaverso seguía acumulando pérdidas.

En enero, la empresa despidió a cerca del 10% del personal de Reality Labs, unas 1.500 personas, y cerró varios estudios de desarrollo de juegos de realidad virtual. La aplicación de fitness Supernatural, adquirida por 400 millones de dólares en 2021, dejó de producir contenido nuevo y fue discontinuada sin anuncio formal.
Pese al cierre, Meta insiste en que no abandona la realidad virtual. En febrero, Samantha Ryan, vicepresidenta de contenido de Reality Labs, afirmó que la compañía está “reforzando el ecosistema de desarrolladores de realidad virtual” y confirmó que siguen en desarrollo nuevos visores Quest.
En un comunicado posterior, la empresa sostuvo: “Contamos con una sólida hoja de ruta para futuros visores de realidad virtual que se adaptarán a diferentes segmentos de público a medida que el mercado crezca y madure”, y agregó: “Meta sigue siendo el mayor inversor en la industria de la realidad virtual”.
Sin embargo, Horizon Worlds era el producto que justificaba el cambio de nombre de Facebook a Meta. Con su cierre, la compañía abandono de forma definitiva la visión original del metaverso como centro de la vida digital y confirma que la apuesta estratégica de hoy pasa por la inteligencia artificial y el hardware conectado, como sus anteojos inteligentes Ray-Ban.
RV/ff