sábado 24 de septiembre de 2022

Resurgen temores por "efecto domino" sobre el brexit

Justo cuando las negociaciones del brexit entran en su fase final crítica, la Unión Europea se acordó por qué quería jugar duro con el Reino Unido desde el principio.

30-08-2018 21:24

Justo cuando las negociaciones del brexit entran en su fase final crítica, la Unión Europea se acordó por qué quería jugar duro con el Reino Unido desde el principio.

Han vuelto los temores de que la retirada de Gran Bretaña del bloque pueda crear un "efecto dominó" de países siguiendo al Reino Unido en su salida, dicen diplomáticos en Bruselas. El antagonismo del gobierno italiano hacia la UE, el aumento esperado de la relevancia de los nacionalistas en las próximas elecciones en Suecia y el desafío a los valores democráticos de Europa en Polonia y Hungría, están impulsando una renovada determinación de que Gran Bretaña no se puede ver beneficiada con el brexit.

Estos recordatorios podrían dificultar que la primera ministra Theresa May obtenga concesiones de la UE. Si bien los líderes de Europa no consideran que les convenga que las negociaciones del brexit fracasen, tampoco quieren abrir la puerta para que otros países sigan el mismo camino. "Si no controlamos el brexit correctamente, podemos tener un efecto dominó", dijo el presidente Emmanuel Macron en Copenhague el martes. Debido al significativo apoyo que recibió el Frente Nacional –que apoya el brexit– en las elecciones francesas del año pasado, Macron tiene razones para adoptar una línea dura con el Reino Unido

Miedo disipado

Cuando Gran Bretaña votó por dejar el bloque en 2016, el temor de que crearía un precedente en Europa era lo más importante en la mente de los líderes de la UE. Es por eso que se unieron en torno a un enfoque considerado innecesariamente duro e inflexible contra el Reino Unido, pero que los jefes de la UE creen que es la única forma de mantener intacto el bloque.

La victoria de Macron y la reelección del primer ministro holandés, Mark Rutte, luego de vencer al euroescéptico y opositor al Islam Geert Wilders, ayudó a disipar los temores europeos de un efecto colateral del brexit.

La economía europea respondió al impacto del brexit mejor de lo previsto, los 27 gobiernos de la UE mostraron una unidad poco común en su enfoque para tratar con el Reino Unido y las encuestas mostraron un renovado apoyo en toda Europa para la UE. Mientras tanto, en Gran Bretaña, el fracaso electoral y las amargas divisiones en el gobierno de May dejaron al descubierto el costo político de la ruptura.

Ahora el miedo está de vuelta en Bruselas, debido a que las negociaciones del brexit se encuentran en un punto muerto respecto de la futura relación entre el Reino Unido y la UE y por sobre cómo se logrará mantener una frontera invisible entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. El Reino Unido quiere más concesiones por parte de la UE, incluido el derecho a permanecer en una parte del mercado único del bloque. Necesitan un acuerdo para noviembre a más tardar, dicen los funcionarios.

"El hecho de que la UE se enfrente a desafíos cada vez mayores hace que su posición hacia el Reino Unido sea aún menos flexible", dijo Agata Gostynska-Jakubowska, investigadora senior del Centro para la Reforma Europea en Londres. "La situación en Polonia, Hungría y también el posible resultado en Suecia, solo está reforzando esta narrativa".