La tormenta tropical Amanda continúa su desplazamiento sobre las aguas abiertas del océano Pacífico oriental, manteniéndose en una categoría "débil" y a una distancia que descarta cualquier peligro inmediato para el territorio mexicano. Según el último reporte emitido por el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés), el fenómeno meteorológico registrará un fortalecimiento muy limitado en las próximas horas, pero su trayectoria prevista lo mantendrá lejos de las áreas pobladas.
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Los detalles oficiales del ciclón
El centro del ciclón se localizó en las coordenadas 12.2°N y 129.8°W, una posición geográfica que lo ubica a unas 1.500 millas (aproximadamente 2.415 kilómetros) al oeste-suroeste del extremo sur de la península de Baja California. Las autoridades meteorológicas estadounidenses detallaron que el sistema se traslada hacia el noroeste con una velocidad de avance de 8 millas por hora (13 kilómetros por hora).

Los datos satelitales analizados por los especialistas revelan que Amanda mantiene vientos máximos sostenidos de 40 millas por hora (65 kilómetros por hora), acompañados por ráfagas superiores y una presión central mínima estimada en 1.006 milibares. Los técnicos del organismo explicaron que la enorme distancia que separa al vórtice de la masa continental es el factor clave que anula la posibilidad de emitir alertas o avisos costeros.
Los modelos matemáticos de predicción del NHC anticipan que el jueves por la noche y durante la madrugada del viernes se presentará un fortalecimiento modesto. Las proyecciones estiman que la tormenta alcanzará una intensidad máxima de vientos de hasta 50 millas por hora (80 kilómetros por hora) en un plazo de 24 a 36 horas, marcando el techo de su desarrollo antes de comenzar a degradarse.
Condiciones atmosféricas adversas y disipación del ciclón
A partir de la noche del viernes o durante la jornada del sábado, Amanda ingresará en una región atmosférica caracterizada por aire más seco y estable, combinada con una zona de convergencia en niveles altos. Estos factores dinámicos cortarán el suministro de humedad del ciclón y favorecerán un debilitamiento gradual y constante de toda su estructura nubosa.

De cumplirse las guías oficiales vigentes, el sistema meteorológico degenerará en una baja remanente postropical hacia el cuarto día de pronóstico, lo que situaría su disipación definitiva entre el domingo y el próximo lunes. Con este escenario técnico consolidado, el fenómeno no representa ninguna amenaza directa para el estado de Baja California Sur ni para el resto de los estados del litoral pacífico de México.
El organismo de monitoreo aclaró que los márgenes de error en las trayectorias proyectadas a cuatro o cinco días pueden oscilar entre las 100 y 125 millas náuticas (185 a 231 kilómetros). A pesar de estas variables metodológicas, los meteorólogos enfatizaron que el conjunto de herramientas de predicción coincide en mantener a Amanda en pleno mar abierto, asegurando un escenario de tranquilidad para las autoridades de protección civil.
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