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COLUMNISTAS / riesgos economicos y ambiental
domingo 10 febrero, 2019

Cuando el costo queda al descubierto

La reciente tragedia de la rotura del dique de la firma Vale SA en Brasil, nos lleva a reflexionar sobre la reacción de los mercados y cuáles son las soluciones que nos provee la teoría económica para tratar estos temas y evitar que se repitan.

Solange Finkelsztein

Perdidas. Rescate por la rotura del dique de la Vale en Brasil. Foto: AP

La reciente tragedia de la rotura del dique de la firma Vale SA en Brasil, nos lleva a reflexionar sobre la reacción de los mercados y cuáles son las soluciones que nos provee la teoría económica para tratar estos temas y evitar que se repitan.

No es ésta la primera tragedia ambiental que golpea a Brasil, ni al mundo entero. Una lista de acontecimientos como roturas de diques, derrames de petróleo y fuga de materiales radiactivos, entre otros, forman un compendio de tragedias ambientales.

Basta recordar la enfermedad de Minamata en Japón, en la década del 50, producto del vertido de aguas residuales de una fábrica de plástico; lo ocurrido con la firma Hooker Chemical Company en el Love Canal en Nueva York, con el vertido de residuos tóxicos y la tragedia ocurrida en 2015 en Mariana, Minas Gerais, Brasil, con una empresa vinculada al mismo grupo accionario que hoy es la responsable de este nuevo desastre socio-ambiental.

Ex post a los acontecimientos, los costos ocultos quedan al descubierto. Costos que en realidad siempre estuvieron, pero que los mercados no supieron reflejar ex ante en el valor de la acción.

En el caso de Brasil, más de un centenar de muertos y cerca de trescientos desaparecidos, áreas devastadas, una empresa legal y económicamente comprometida, y mercados bursátiles que arrastran los efectos de esta hecatombe; son el reflejo de la desidia y una mala política regulatoria.

La empresa en particular, ahora deberá enfrentarse al daño de haber perdido a su dotación de personal, tener que indemnizar a las familias, pagar las reparaciones por el daño medio ambiental causado, haber perdido una planta que representaba el 7% de su producción, detener la producción en otras plantas productivas, para desmantelar otras represas y prevenir otra tragedia. Tendrá que asumir el costo de haber dañado su imagen. Incluso tal vez, de aquí en más sufra un aumento de las retenciones sobre exportaciones de hierro. Se enfrenta a embargos, procesos judiciales, etc.

Ahora, ¿por qué los mercados descuentan una vez ocurrido el desastre y no reflejan antes estos costos en el valor de la acción? Desde el punto de vista económico-financiero el riesgo siempre estuvo, solo que habiéndose concretado el desastre, cambia el ponderador. Ahora hay certeza. Ahora, el riesgo se concretó.

¿Qué hacer entonces para que el mercado descuente antes el riesgo, reflejando el verdadero valor de este tipo de empresas?

En economía, la falta de información, da lugar a fallas de mercado, entre ellas, las externalidades y la denominada tragedia de bienes comunales. Cuando una empresa no ve ni contabiliza correctamente todos sus costos, los privados y los sociales; cuando no internaliza estos últimos, quien termina pagando las consecuencias es la sociedad en su conjunto.

¿Cómo se resuelven entonces las externalidades negativas, es decir los procesos en los que las empresas externalizan sus costos a la sociedad?

La teoría económica presenta distintas soluciones: a) impuestos Pigouvianos (que adicionan al costo privado y el costo social); b) regulación por subsidios específicos (por ejemplo, otorgados a cambio de que la empresa rinda cuentas de estar generando menor daño ambiental o de estar certificando protocolos de seguridad). También se trabaja con c) el establecimiento de derechos de propiedad (estableciendo quién tiene el derecho a no ser contaminado).

Es decir, que los mecanismos están y existen. Lo que se necesita entonces es un marco regulatorio fuerte, con controles a lo reglamentado, y con gobiernos y mercados que penalicen y descuenten los verdaderos costos. En la medida que los costos sociales no se vean reflejados ex ante en el valor de la empresa, las fallas de mercado seguirán existiendo.

*Coordinadora de Maestrías en Economía Aplicada y Dirección de Finanzas y Control de UADE Business School.


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