Soledad Andreani, detenida en las últimas horas como presunta encubridora en el asesinato de Agostina Vega, se encuentra internada en el neuropsiquiátrico tras una crisis desencadenada por la detención. Así lo confirmó su abogado defensor, Angelo Giorgetti, en diálogo con Punto a Punto Radio, quien además cuestionó el procedimiento con el que la fiscalía la imputó luego de haberle tomado declaración testimonial en dos oportunidades.
"Estamos esperando el parte de los médicos para ver cómo va evolucionando", indicó el letrado. "Fue producto de todo esto la crisis en la que habrá entrado y por eso la justicia ordenó la derivación".
El video en la ferretería y la versión de Soledad
En las últimas horas circuló en medios locales un video que mostraría a Andreani junto a Barrelier, el mismo lunes. Sería el momento en donde el principal sospechoso le devolvió el vehículo. Para Giorgetti, la filmación no aporta ninguna novedad.
"Ese video no es nuevo. Estaba incorporado en la justicia hace al menos una semana porque ella misma informó esta situación", señaló. Según su versión, Andreani declaró bajo juramento que fue a la ferretería a comprar cemento y herramientas porque tenía obreros trabajando en su casa: necesitaba materiales para cambiar una puerta y un serrucho para podar limoneros.

El abogado también relativizó el contraste con el testimonio de la empleada de la ferretería, que declaró haber visto a Andreani acompañada de Barrelier y tranquila. "Para mí no dice nada raro. Ella refiere que estaba tranquila, que compró bolsas de cemento y que preguntó por herramientas para una poda. Es más, esas herramientas quedaron en casa porque no fueron secuestradas cuando se hicieron los allanamientos".
"Colaboraron con la causa y ahora terminaron imputados"
La crítica más directa de Giorgetti apuntó al modo en que la fiscalía gestionó la participación de su defendida en el proceso. Andreani brindó testimonio bajo juramento en dos oportunidades como testigo. Recién en la tercera, el lunes a la noche y la madrugada del martes, fue imputada y detenida.
"Es muy raro que a alguien se lo cite como testigo dos o tres veces y que recién después se lo impute y detenga", sostuvo el letrado. "Cuando vos tenés sospecha de que una persona puede tener participación en el delito, no le podés tomar testimonio como testigo. Lo tenés que imputar y hacerlo declarar con las facultades que le confiere la ley".

La distinción tiene consecuencias procesales concretas: el testigo declara bajo juramento de decir verdad, mientras que el imputado no está obligado a hacerlo. Para Giorgetti, las declaraciones prestadas antes de la imputación constituyen prueba incorporada legalmente al proceso, lo que vuelve al menos cuestionable la secuencia elegida por los fiscales.
"Muchas cosas llegan a la justicia gracias a estas personas que hoy están imputadas por encubrimiento. Colaboraron con la causa y ahora terminaron imputadas", resumió.
La relación con Barrelier y el préstamo del vehículo
Uno de los ejes de la imputación es que Andreani habría prestado su auto a Barrelier para que descartara el cuerpo de Agostina Vega. Giorgetti no discutió el préstamo del vehículo, sino su interpretación.
Según el defensor, Andreani y Barrelier mantenían una relación de pareja desde hacía aproximadamente diez meses a un año. No convivían —Barrelier vivía con su mujer y su hija—, pero se veían dos o tres veces por semana en la casa de Andreani, algo que podían acreditar los hijos adultos de ella. "Ella desconocía la situación real de Barrelier", afirmó Giorgetti.
En ese contexto, prestarle el auto no habría sido nada fuera de lo habitual. "Él lo usaba para ir al súper, para ir a trabajar, para ir a jugar al fútbol. No le llamó la atención nada raro", explicó. El único detalle es que hacía cinco o seis días que habían tenido una discusión y no habían tenido contacto.
Giorgetti también fue consultado sobre la situación del fiscal Raúl Garzón, quien enfrenta una denuncia por presunto mal desempeño en la investigación. El abogado fue categórico: no le ve responsabilidad en esta causa, pese a no tenerle simpatía personal.
"Habré tenido dos o tres causas en su fiscalía en las cuales siempre me fue mal, así que créanme que no le debo absolutamente nada", aclaró. "Pero por una cuestión objetiva entiendo que no tiene responsabilidad en lo que se le acusa. Hay un trasfondo político mucho más grande que capitaliza esta tragedia para llevar agua a su molino".
JB / JF