La tensión entre Estados Unidos y Venezuela escaló en forma disruptiva este sábado 3 de enero tras reportes de explosiones en Caracas y el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que fuerzas de su país realizaron un “ataque a gran escala” y capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro, junto a su esposa, Cilia Flores.
El gobierno venezolano rechazó esas afirmaciones, denunció una agresión militar y reclamó una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Durante la madrugada, testigos y medios internacionales informaron que se escucharon al menos siete explosiones en la capital venezolana y que aviones sobrevolaron la ciudad a baja altura alrededor de las 2 de la mañana (hora local, 3 AM de Argentina). La agencia Associated Press consignó detonaciones en distintos puntos de Caracas, aunque hasta el momento no hubo un parte oficial con daños o víctimas.
Horas después, Trump publicó en su red social Truth Social que “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela” y que Maduro fue “capturado y trasladado fuera del país” en una operación coordinada por fuerzas de seguridad estadounidenses. De acuerdo con esa versión, la acción habría sido ejecutada por Delta Force, una unidad de operaciones especiales. El mandatario norteamericano no aportó pruebas ni precisó el lugar de detención o el destino del presidente venezolano.

Las últimas noticias señalan que Maduro es trasladado a Nueva York donde será juzgado por conspiración "narcoterrorista" junto a su esposa.
Reacción en Argentina
El presidente de Argentina, Javier Milei, se pronunció públicamente sobre la situación en Venezuela tras el anuncio de un ataque de Estados Unidos y la supuesta captura de Nicolás Maduro. Milei respaldó la ofensiva estadounidense y celebró el anuncio de la captura de Maduro con un mensaje en su cuenta de X, donde escribió: “La libertad avanza. Viva la libertad, carajo”, en referencia a la operación militar anunciada por Donald Trump.

Además, otros miembros de su espacio político, como la senadora Patricia Bullrich, también se expresaron en redes sociales en apoyo de esa postura.
Qué pasa en la capital venezolana
Desde Caracas, la reacción fue inmediata. La vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió “pruebas de vida” de Maduro y de su esposa y aseguró que el país es víctima de una violación a su soberanía. En paralelo, el Gobierno venezolano solicitó formalmente una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU mediante una carta dirigida a su presidente, el embajador de Somalia, Abukar Dahir Osman, y al secretario general António Guterres. En el documento, Caracas pidió que se condenen los “actos de agresión”, que se exija el cese inmediato de cualquier ataque armado y que se evalúen responsabilidades por lo que calificó como “crímenes de agresión”.
Fuentes oficiales venezolanas también recordaron que el viernes el Ejecutivo había manifestado su disposición a explorar un acuerdo con Washington para cooperar en la lucha contra el narcotráfico, un dato que contrasta con la escalada militar denunciada horas después.
Voces en el mundo
En el plano internacional, Rusia condenó lo que describió como una “agresión militar” de Estados Unidos y llamó al diálogo para evitar una mayor escalada. Moscú señaló además que su embajada en Caracas funciona con normalidad y negó que Venezuela haya solicitado apoyo militar ruso, aunque recordó el acuerdo de Asociación Estratégica y Cooperación firmado entre ambos países en 2024.
Otros gobiernos de la región y actores internacionales siguieron los acontecimientos con preocupación. Colombia anunció el refuerzo de la seguridad en su frontera, mientras que Cuba e Irán expresaron su respaldo a Caracas y rechazaron la intervención estadounidense. En Europa, la Unión Europea pidió respetar el derecho internacional y llamó a una salida diplomática.
Del lado estadounidense, funcionarios y aliados del gobierno de Trump sostuvieron que la operación se enmarca en una política de presión máxima sobre el chavismo, al que Washington acusa desde hace años de vínculos con el narcotráfico y de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. Sin embargo, hasta ahora no hubo confirmación independiente sobre la supuesta detención de Maduro ni información verificable sobre su paradero.
Con versiones contrapuestas y sin corroboración externa de los hechos centrales, la situación permanece en desarrollo. La convocatoria al Consejo de Seguridad y las próximas definiciones de Washington y Caracas serán claves para determinar si la crisis deriva en una desescalada diplomática o en un conflicto de mayor alcance.