En su informe semestral "Panorama Económico de América Latina y el Caribe" presentado este miércoles, el Banco Mundial calificó a la Argentina como la "única excepción" de la región por su notable giro económico. Mientras el resto del continente enfrenta un crecimiento decreciente, el organismo proyecta para el país una expansión del 3,6% en 2026 y del 3,7% en 2027. Este cambio de tendencia se fundamenta en el superávit fiscal alcanzado tras años de déficit y en la implementación de regímenes de incentivo a la inversión, aunque el organismo advierte que aún persisten riesgos por las reservas negativas y el bajo nivel de crédito.
Tras un periodo de caída acumulada del 0,4% entre 2011 y 2024, las nuevas proyecciones sitúan a la Argentina en una senda de recuperación agresiva. Mientras América Latina y el Caribe crecerían apenas 2,1% en 2026 —por debajo del 2,4% previsto para 2025—, el país exhibiría una expansión del 3,6% en 2026 y del 3,7% en 2027. Ese desempeño permitiría alcanzar un crecimiento acumulado del 12,2% en el período 2024–2027, luego de más de una década de estancamiento.
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Para el Banco Mundial, la clave de este "desacople" positivo respecto al resto de la región radica en dos pilares fundamentales: el ajuste fiscal de shock y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI)
El organismo atribuye este cambio de tendencia al ajuste fiscal de shock implementado por la administración de Javier Milei. Según el análisis, el paso de un déficit significativo en 2023 a un superávit fiscal —tanto primario como financiero— se logró a partir de recortes del gasto, eliminación de subsidios energéticos y una reconfiguración del Estado.
Ese proceso tuvo impacto inmediato en las variables financieras. El riesgo país —medido a través del EMBI— descendió de niveles cercanos a los 2.200 puntos básicos en el período 2022–2023 a menos de 600 en marzo de 2026, reflejando una mejora en la percepción de solvencia y en las expectativas de los mercados.
En paralelo, el informe destaca el papel del RIGI como uno de los motores del crecimiento proyectado. La reducción de la alícuota del impuesto a las Ganancias del 35% al 25% para grandes proyectos en sectores estratégicos —energía, minería, tecnología e infraestructura— aparece como un factor clave para atraer inversiones de largo plazo.
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El Banco Mundial vincula esta medida con diagnósticos previos del propio organismo, que señalaban que la carga tributaria corporativa en la región resultaba elevada y distorsiva. A ese marco se suman acuerdos internacionales recientes, como el entendimiento con Estados Unidos sobre minerales críticos y la ratificación parlamentaria del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que funcionan como anclas externas del programa económico.
Sin embargo, el organismo introduce matices y advierte sobre fragilidades persistentes. Entre los principales riesgos menciona la situación del Banco Central, que continúa con reservas netas negativas y acceso limitado a los mercados internacionales de deuda, lo que genera necesidades de financiamiento externo relevantes.
Otro punto crítico es el bajo nivel de crédito al sector privado, que se mantiene en torno al 15% del PBI, el más bajo de la región. El informe sostiene que una recuperación sostenida del financiamiento dependerá de la continuidad del proceso de estabilización macroeconómica y de la consolidación de la confianza.
La lupa sobre Tierra del Fuego
El informe reserva un apartado crítico para el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, calificándolo como un modelo de "política industrial fallida". El organismo señala que este esquema, vigente desde 1972, le demanda al Estado un costo fiscal anual de US$ 1.070 millones sin haber logrado avances significativos en materia de innovación o productividad.
El Banco Mundial advierte que este modelo genera distorsiones, al incentivar la importación de insumos sin aranceles para su ensamblaje y reventa, con escaso valor agregado local. Además, cuestiona la extensión del régimen hasta 2038 sin la incorporación de metas de desempeño, lo que consolida una estructura dependiente de subsidios.
GD/DCQ