Las exportaciones de servicios basados en la Economía del Conocimiento alcanzaron los USD 9.600 millones durante el 2025, lo que representó un incremento interanual del 8,1%, de acuerdo con lo informado por el Ministerio de Economía sobre la base de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Se trata de "el valor más alto registrado hasta la fecha", marcando un hito para una industria que no requiere de puertos ni de oleoductos, sino de conectividad y formación profesional, señalaron desde la cartera que conduce Luis Caputo.
La relevancia del sector ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad estructural de la balanza comercial. El informe oficial destaca que "la Economía del Conocimiento representa a más de la mitad de los servicios que Argentina exporta al mundo, con una participación del 53% sobre el total de ventas externas".
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Con este nivel de actividad, el sector "se consolida como el tercer complejo exportador del país, detrás del oleaginoso-cerealero y el petrolero-petroquímico", posicionándose como una "fuente clave de generación de divisas" que ayuda a diversificar los ingresos de la economía nacional, tradicionalmente dependientes de los precios de los granos.
En cuanto a la participación, lideraron los Servicios Empresariales Profesionales y Técnicos (63,7%), seguidos por Servicios de Software e informática (27,7%) , Servicios personales Culturales y recreativos (5,0%) y Cargos por Uso de la Propiedad Intelectual (3,6%).
En cuantos los distritos, el podio lo integraron la Ciudad Autónoma de Buenos Aries (61,98%), Provincia de Buenos Aires (18,26%) y Córdoba (7,34%).
Crecimiento del empleo
El crecimiento exportador tuvo su correlato inmediato en el mercado laboral formal. De acuerdo con los registros de la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento (basados en el sistema SIPA), el sector superó en 2025 los 285.000 puestos formales.
Esta dinámica implicó la creación de "9.000 empleos respecto al año anterior y 17.000 en relación al 2023", demostrando una capacidad de absorción de mano de obra que contrasta con la volatilidad de otros rubros. Pero más allá de la cantidad, la clave reside en la calidad del empleo generado:
Según Economía, "la remuneración promedio del sector se ubicó por encima del resto de la economía", un fenómeno que se explica por la escasez global de perfiles técnicos y la necesidad de retener el talento local frente a las ofertas del exterior.

El diferencial de ingresos está directamente relacionado con la preparación de los trabajadores. En este sentido, se destaca que el "80% de la fuerza laboral posee estudios universitarios".
Este nivel de instrucción no solo posiciona a la actividad entre las más calificadas del mapa productivo, sino que la define como un "motor clave de empleo de calidad" y de movilidad social ascendente.
Perspectivas para el 2026
El desafío para el año en curso será sostener este ritmo de crecimiento en un escenario de competencia global feroz por los servicios digitales y profesionales.
Por ahora, los números de 2025 dejan una base sólida: un sector que ya aporta uno de cada dos dólares de servicios exportados y que se apoya en una fuerza laboral con "un diferencial asociado a la alta demanda de talento y al grado de especialización requerido".
LM/ML