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EDUCACIóN / Un desarrollo de la UBA y el CONICET
domingo 31 mayo, 2020

Un dispositivo diseñado en el país permite que dos pacientes usen un mismo respirador de manera segura

Podría aumentar la capacidad de las terapias intensivas ante una falta temporal de estos equipos dado que pueden usarse por tiempo indeterminado.

Foto: CONICET
domingo 31 mayo, 2020

Un equipo de trabajo liderado por el investigador principal del CONICET y director del Laboratorio de Fluidomecánica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Guillermo Artana, diseñó un dispositivo bioseguro, de ventilación dual, que permite el uso de un solo respirador para dos pacientes.

La idea se enmarca en una serie de proyectos y acciones impulsadas desde las universidades y el sistema científico con el objetivo de colocar el conocimiento al servicio de la comunidad en el contexto de la pandemia del COVID-19. El proyecto surgió en la búsqueda de mejoras en la ventilación dual que se estaba implementando como recurso de emergencia en varios países afectados a la sobrecarga del sistema de salud. “En estos casos no se contó con un dispositivo pensado y diseñado a ese fin, con lo cual se perdían capacidades del equipo y existía un riesgo de que un paciente contamine con patógenos al otro”, describen desde el CONICET.

“Nos pareció importante tratar de ampliar las capacidades de los respiradores que están en stock y los que se van a producir, para dar una respuesta en un tiempo corto. La situación que planteamos es en el caso de un desborde”, explica Artana.

“Esta opción le da al Estado una cierta flexibilidad de manejar el stock de respiradores con racionalidad. La producción no es muy sofisticada, es ensamblar en un ambiente limpio con condiciones de higiene. Esto podría rápidamente estar en los hospitales”, añade.

El desarrollo cuenta con tres válvulas que regulan lo que se conoce como presión de pico y residual. Por un lado, dos válvulas se ocupan de regular la presión de pico (provocan una caída de la presión entre lo que marca el respirador y lo que llega a la persona). Por otro lado, una tercera válvula, conocida como ‘de umbral’ o ‘de PEEP’, actúa sobre las presiones residuales: uno de los pacientes recibe el valor que se fija en el respirador y el otro, con la válvula especial, un valor modificado.

Ciencia y universidad

En el Laboratorio de Fluidomecánica de Facultad de Ingeniería de la UBA estuvo el epicentro del trabajo, que recibió inicialmente la financiación por parte de UBATEC S.A. También participaron la cátedra de Anestesiología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la misma universidad y el hospital de Clínicas para dar algunas validaciones.

A su vez, formaron parte de la iniciativa con simulaciones numéricas importantes los centros de simulación de YTEC (YPF-CONICET) y del CIMEC (CONICET- Universidad Nacional del Litoral). “Fue un colectivo grande de personas que han trabajado, nos provocó mucha satisfacción verlo en su etapa final. Se logró con el apoyo de mucha gente”, concluye Artana.

 

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