Netflix estrenó un nuevo reality show que recuerda al experimento de la cárcel de Stanford, una de las investigaciones psicológicas más sádicas y recordadas de los últimos tiempos. El objetivo del mismo es plantear la misma pregunta que el estudio original: ¿qué pasa cuando personas comunes, de repente, tienen poder sobre otras?
La serie cuenta únicamente con seis episodios de 45 minutos, en los que los participantes permanecen en una cárcel real. Los creadores de la serie buscaban descubrir si el poder puede transformar completamente a un individuo o si este puede resistir los roles, las reglas y los sistemas que se le imponen.
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Cómo fue el Experimento de la cárcel de Stanford
En 1971, el psicólogo Philip Zimbardo convocó a 24 estudiantes universitarios varones de entre más de 70 personas que respondieron un anuncio en un diario. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en prisioneros y guardias y luego, volvieron a sus casas. Sin embargo, al día siguiente, policías de verdad detuvieron a los “prisioneros”.

Fueron trasladados a la comisaría para luego ser desnudados y desinfectados, y se les otorgó su uniforme, que consistía en una camiseta larga con un número. Al comenzar el experimento, los participantes calificados como “guardias” empezaron a aparecer conductas abusivas que, con el tiempo, se convirtieron en sádicas, al punto de ejercer violencia psicológica.
El experimento se había convertido en una prisión de verdad, lo que comenzó a afectar la mente de los participantes. Los prisioneros empezaron a mostrar desórdenes emocionales, pero a pesar de todo, muy pocos estudiantes lo abandonaron. No obstante, el experimento fue tan intenso que debió suspenderse a menos de una semana de comenzar.
El Experimento de cárcel de Stanford en Netflix: un nuevo enfoque del caso
En esta nueva edición, Netflix busca repetir el experimento a su propia manera. Este no tiene la misma estructura que el original, ya que en palabras de la productora ejecutiva, Jane Lipsitz, sería imperdonable. “Estamos en otra época, con participantes diferentes y, en definitiva, un camino muy distinto”, explicó ella.

Por otro lado, la producción del programa también afirmó que en esta ocasión, se implementaron distintas medidas de seguridad para proteger a los participantes, como evaluaciones psicológicas y la opción de abandonar el show en cualquier momento, con el uso de una palabra clave.
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Así como en la investigación original, los participantes estarán divididos entre guardias y prisioneros. Los “policías” recibieron un entrenamiento inicial, en el que se les indicó simplemente que “tomen el control”, pero a diferencia del experimento, Netflix introduce distintos cambios en el planeamiento a medida que avanza la serie.
JSM/ML