sábado 10 de diciembre de 2022
MODO FONTEVECCHIA MEMORÁNDUM CON ARGENTINA

Ramón Indart: "Gastón Gaudio fue el intermediario entre el gobierno de Qatar y el de Mauricio Macri"

El periodista de Perfil, que reveló los vínculos entre el expresidente y la actual sede mundialista, contó los pormenores de la causa con el país de Medio Oriente y el papel fundamental del extenista. Cómo se encuentra la causa actualmente.

22-11-2022 13:00

El periodista Ramón Indart contó los detalles de lo que fue un escándalo en el comienzo de la gestión de Mauricio Macri. "Se estaba violentando la soberanía argentina obscenamente", aseguró. A su vez, en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9), manifestó que el acuerdo con Qatar no se llegó a concretar "por todo lo que fuimos publicando". El rol de Gastón Gaudio.

¿Cómo era el comienzo de ese 2016, cuando Mauricio Macri tenía el apoyo casi unánime de los medios de comunicación?

Nadie era crítico. Incluso cuando empezamos a publicar, el resto de los medios lo empezaron a levantar a los 12 días, cuando salió una respuesta del Gobierno. Ya era inocultable. 

El contexto era difícil porque fue el primer gran tema a entender por todo lo que se estaba jugando en ese vínculo entre Argentina  y Qatar, y lo que fue el tráfico de influencias, con los mails que iban y venían entre los empresarios argentinos y los qataríes. Fue difícil, pero en Perfil se podía trabajar tranquilo.

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El rol del intermediario

¿Qué tenía que ver el extenista Gastón Gaudio?

Lo que pasó fue que cuando asumió Macri, el famoso QIA empieza a invertir en muchas cuestiones de lujo: desde restaurantes hasta hoteles. El tenista, a través, de su relación con el emir de Qatar (a quien había conocido en un torneo) lo contacta con el gobierno argentino por su amistad con Macri y con Horacio Reyser, hombre fundamental en las inversiones en el extranjero.

Pero el problema fue que Gaudio fue el intermediario entre el gobierno de Qatar y el de Macri, accediendo a la información. Jugaban un truco con cartas marcadas: los qataríes iban a traer dinero, pero exigían determinadas cuestiones que eran un escándalo. No era un vínculo entre Estados, sino que había intermediarios.

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Los funcionarios argentinos lo sabían, por supuesto. Se usaron correos de Casa Rosada y cuando se firmó el verdadero Memorándum de entendimiento, al que accedimos con Perfil, quedó demostrado que era un escándalo absoluto entre correos, intermediaciones y un Memorándum que no se debían haber firmado.

Por eso después todo quedó en la nada. Porque cuando empezamos a publicar, terminó en una causa judicial. Lamentablemente fueron inversiones que no llegaron, pero fue porque se realizaron de la peor manera.

Su repercusión en la Justicia

¿Cómo evolucionó la causa judicial?

Le tocó al juez Daniel Rafecas y a la fiscal Paloma Ochoa, y lo trabajaron bien. El negocio que había planteado Gaudio no se llegó a concretar producto de lo que fuimos publicando. La causa se cerró, ya que no se materializó el delito. Entonces todo se tiró abajo porque ya no había nada más para investigar. Se estaba violentando la soberanía argentina obscenamente.

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Las comparaciones con el memorándum con Irán

O sea, de alguna manera se parece, por Rafecas y la palabra memorándum, con el de Irán. Aunque para nada comparable por las cuestiones de fondo, por supuesto. 

Fue exactamente lo mismo, salvando las enormes distancias. Lo que me sorprendió con la investigación fue la manera impune de manejar información para contarle a los qataríes lo que quería hacer el gobierno argentino.

Además, cuando se firmó el memorándum se lo ocultaron a la opinión pública, cuando era una documentación que se tenía que conocer. Porque Gabriela Michetti firmó un memorándum lavado de cuatro páginas.

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Y cuando le preguntamos a ella, siendo vicepresidenta, sostuvo que era el verdadero. Pero se sabía que el original se estaba firmando en un cuarto contiguo, a espaldas de nosotros.

Nuestra fuente fue una persona que lo habían dejado afuera del negocio a último momento y salió con todo. Hay que tener en cuenta y recalcar que, como dijimos, en 2016 era muy difícil publicar sobre estos temas y, pese a eso, trabajamos muy bien. 

AO JL