Ilan Goldfajn, economista, serà el nuevo presidente del BID. Los otros cuatro aspirantes eran la argentina Cecilia Todesca, el chileno Nicolás Eyzaguirre, el mexicano Gerardo Esquivel y Gerard Johnson, de Trinidad y Tobago.
Argentina negoció con Estados Unidos, Canadá y Brasil para retirar la candidatura de Todesca y quedarse con tres cargos: la vicepresidencia de Sectores, la gerencia de Infraestructura, y un nuevo Instituto de Género e Igualdad. Con préstamos anuales por cerca de US$14.000 millones, el BID es la mayor fuente de financiamiento de la región.
El cambio de liderazgo es clave para que vuelva a poner su mirada en América Latina tras dos años de haber sido conducido por Claver-Carone, despedido después de que una investigación externa determinara que favoreció a una colaboradora de alto rango con la que mantenía una relación amorosa.
Goldfajn, nominado por el presidente brasileño Jair Bolsonaro, arriba a la presidencia del BID en un momento económico poco alentador para la región tanto por las secuelas de la pandemia como por la guerra en Ucrania. La suba de las tasas de interés dificulta el acceso al crédito, la inflación se disparó y la actividad económica se desaceleró a nivel mundial.
El nuevo presidente ocupará el cargo por cinco años. Anteriormente fue presidente del Banco Central de Brasil y trabajó en varias de las principales instituciones financieras brasileñas. En las últimas semanas tomó licencia como director del hemisferio occidental en el Fondo Monetario Internacional.
Los gobernadores de los 48 países miembros del banco votaron en la elección. Suelen ser ministros de finanzas, presidentes de bancos centrales u otras altas autoridades económicas.
El poder de voto de cada gobernador es proporcional al capital del banco suscrito por su país. El mayor inversor es Estados Unidos, que con el 30% del total de los fondos tiene un papel clave en la elección.
En su momento, la postulación de Claver-Carone fue interpretada como una apuesta política del entonces presidente norteamericano Donald Trump.
Goldfajn tiene ante sí la tarea de impulsar economías en la región que se ven afectadas por un círculo vicioso de monedas colapsadas, niveles de deuda externa crecientes y fuga de capitales impulsada por la inflación y el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos y Europa.
El mes pasado, el Fondo Monetario Internacional redujo su pronóstico de crecimiento en toda la región del 2% al al 1,7 % en 2023.
Antes de Claver-Carone, los presidentes del banco fueron el colombiano Luis Alberto Moreno, entre 2005 y 2020, y el uruguayo Enrique Iglesias, de 1988 a 2005.
FM PAR