domingo 05 de febrero de 2023
MODO FONTEVECCHIA Sector agropecuario

Matías Longoni: "Por la sequía, se están perdiendo millones de toneladas de trigo y de soja"

El periodista especializado en agro alertó sobre las graves consecuencias para la economía del país por esta difícil situación.

29-11-2022 10:21

Matías Longoni, periodista especializado en agro, analizó la delicada situación del sector agropecuario por el fenómeno de “la niña. A su vez, explicó en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (FM 101.9) que “se está perdiendo entre el 30% y 40% del trigo por esta sequía”.

En su momento, Mauricio Macri dijo que aquella sequía de fines de 2017 y comienzos de 2018 era la más grave en 50 años. ¿Fue así? ¿Qué punto de comparación hay de la sequía actual con aquella?

No se si fue la más grave en 50 años, pero sí provocó grandes destrozos. La sequía de 2009, después del conflicto agropecuario, también fue muy intensa. Quizás pegó más en la ganadería que en la agricultura.

Esta sequía es muy parecida a la del 2018, porque cae en una época crítica para la actividad agrícola, que es la que genera una mayor cantidad de recursos. Pega justo en el momento en que está creciendo el trigo, y una buena parte de la cosecha ya está condenada por la falta de lluvias.

Algunos dicen que las pérdidas son de 2500 millones de dólares, otros hablan 4000 millones de dólares. En definitiva, se está perdiendo entre el 30% y 40% del trigo por esta sequía. Se esperaban cosechar 20 millones de toneladas, y ahora el pronóstico es de entre 12 y 14 millones de toneladas.

Paralelos entre 2018-2019 y 2022-2023

No va a faltar para los Argentinos, pero va a aumentar el precio por la escasez y va a haber menor ingreso de divisas. Nosotros consumimos solo 6 o 7 millones de toneladas de trigo. Esta sequía, como la del 2018, es preocupante porque está pegando duro en la época de siembra de los granos gruesos, el maíz y la soja.

Uno habla de “los campos verdes” y yo diría “los verdes del campo”, invertiría la frase. La soja, por sí sola, representa el 75% de los ingresos que tiene la Argentina agropecuaria. Si no se puede sembrar soja en los tiempos y con las variedades óptimas, van bajando los rendimientos potenciales que vamos a obtener en abril, mayo, junio, reduciendo el número final de la cosecha.

Eso va a reducir el saldo exportable de soja. Por cada tonelada que dejamos de producir perdemos 500 dólares. Eso puede hacer que esta sequía se torne dramática, porque puede ser determinante para el rumbo de la economía, no solo de los productores agropecuarios, sino para toda la Argentina.

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Por sí sola, la soja representa el 35% de las exportaciones totales de la Argentina. Este es un dato determinante. Por la sequía, se están perdiendo millones de toneladas de trigo y de soja.

Macri le echaba la culpa a la sequía de tener que haber tenido que volver al Fondo Monetario Internacional. En ese momento, la producción se había reducido entre un 25% o 30%, y estamos pensando que podría llegar a suceder lo mismo este año.

Perspectivas difíciles

¿Se podría evitar este panorama si hay algún cambio en el clima?

Podría ser. Todavía hay chances de sembrar, pero se van agotando día a día. Hay una reconversión de variedades, de ciclos más cortos, que tienen rendimientos menores, con lo cual van acortando el potencial de producción.

Cuando se habla de maíz, por ejemplo, suele ser temprano, pero se había empezado a implementar la variedad “tardía”. Casi todos los productores se vieron forzados a sembrar variedades tardías de maíz, eso ya implica una caída de rendimiento.

La producción de trigo, en peligro por las sequías.
La producción de trigo, en peligro por las sequías.

En el caso de la soja, sucede lo mismo. A medida que corren los días sin poder concretar las expectativas de siembra, se achica el potencial productivo. El problema está en plena gestación.

Ningún meteorólogo dice que vaya a cambiar el fenómeno, apenas hablan de una moderación hacia la neutralidad de esta “niña” a principios de 2023. Eso sería muy tarde para nosotros.

Venimos de tres años consecutivos de niña, con lo cual, ni siquiera los perfiles de la humedad de los suelos son los adecuados. No hay reservas de humedad de años anteriores, se ha ido agotando, y las lagunas se han ido secando.

La situación sólo podría revertirse un poco si llueven 100 o 150 milímetros en las próximas dos semanas, y que eso permita reanudar con fortaleza la siembra.

FM JL