Lo que debía ser una jornada deportiva terminó con graves escenas de violencia. La tradicional carrera Doble Apolo, que se disputó este domingo en la localidad de Paso Córdoba, en la ciudad rionegrina de General Roca, fue interrumpida en sus primeros kilómetros por un grupo de jinetes que agredió a corredores, retiró parte de la señalización del circuito y obligó a modificar el desarrollo de la competencia.
El ataque ocurrió a la altura del kilómetro 2 del recorrido, en la zona del cañadón que conduce a la subida de Colicheo. De acuerdo con los organizadores y con los testimonios de los participantes, las personas a caballo impidieron el paso de los atletas, arrojaron piedras, golpearon a algunos de ellos con rebenques y quitaron las cintas que marcaban el trayecto de la prueba de 8 kilómetros.
Las imágenes de lo ocurrido fueron registradas por distintos participantes y comenzaron a viralizarse rápidamente en redes sociales, donde despertaron un fuerte repudio.
Uno de los primeros en relatar lo sucedido fue un camarógrafo contratado para registrar la competencia, quien aseguró: "Esto jamás lo vi en mi vida y espero no verlo más. En el kilómetro 2 de la ruta de la Doble Apolo, lugareños del sector atacaron violentamente a todos los corredores, sin dejarlos pasar libremente". Además, reclamó a través de la plataforma Instagram que el episodio "no quede impune" y pidió que la Justicia "se haga cargo".
Además, el ganador de la prueba, Víctor Simonelli, también describió el desconcierto que generó la falta de señalización y la aparición de los hombres a caballo. "Había una protesta, nos desparramamos y no sabíamos para dónde ir porque no había señalización, pero nos guiamos y pudimos seguir", contó durante la transmisión oficial del evento.
Otro de los corredores agredidos fue Fernando Castro, quien denunció haber sido golpeado durante el evento. "Vi los caballos y que algunos corredores se volvían. Pensé que esto no podía suceder y seguí. Ahí me empezaron a perseguir, me pegaron con boleadoras en la cabeza y me rompieron la remera", relató. Debido a las lesiones, finalmente decidió abandonar la competencia, de acuerdo con lo consignado por el medio Río Negro.
Qué dijo la Municipalidad
Según explicó la organización, el ataque habría estado vinculado al rechazo de un grupo de personas que utiliza habitualmente el sector donde se desarrolla la carrera. Los organizadores sostuvieron que la competencia contaba con todas las autorizaciones correspondientes y señalaron que, antes del evento, ya habían recibido amenazas; aunque el conflicto escaló el domingo con las agresiones.
Pese a los incidentes, la prueba pudo continuar y también se completaron las otras categorías. "Son tierras municipales; en el lote 10, donde ocurrió este hecho, donde está el primer cañadón. Nosotros estamos en contra de todos estos ataques que sufrieron las personas que estaban corriendo en el Área Natural Protegida de Paso Córdoba", explicó Florencia Ghirardelli, secretaria de Producción del Municipio de Roca.
En esa línea, añadió: "Estuvo autorizado por la Municipalidad. Es un evento privado, como tantos otros que se hacen en esa área, que es de uso recreativo. No solo se utiliza para carreras, sino que también hay gente que va los fines de semana a tomar mate y a recorrer el lugar".

Por otro lado, confirmó que el organizador de Doble Apolo, Alejandro Pellegrini, presentó el proyecto con mucho tiempo de anticipación. "Se vieron las zonas por donde iba a pasar la carrera y se lo autorizó. Se hicieron las cosas bien de entrada; la competición tiene más de 17 años. Se lo chequeó con los guardias ambientales y se vieron otras cuestiones, sobre el peso de carga y demás", afirmó la funcionaria municipal.
La organización llevará el caso a la Justicia
Tras lo ocurrido, la empresa "Multieventos del Valle", a cargo de la organización, difundió un comunicado en el que repudió "los hechos de violencia" registrados durante la competencia y anunció que presentará una denuncia judicial. En el documento, detalló que se abonaron los cánones solicitados para utilizar el Área Natural Protegida y se obtuvo la autorización vial para los cortes intermitentes de ruta.
“Todos los permisos están a disposición de quienes lo deseen. Llevamos 18 años en el mismo lugar organizando esta competencia, variando constantemente los circuitos en un lugar declarado área protegida municipal, para la realización de actividades recreativas, deportivas y de turismo”, expusieron.
En el escrito también se informó que, por protocolo, en todas las pruebas realizadas un grupo de colaboradores recorre el circuito 30 minutos antes de la largada y en esta ocasión ya detectaron diversas sustracciones: “Nos encontramos con que faltan marcas del circuito, pero no había nadie, solo los colaboradores que hacen de banderilleros y otros”.
Ante una nueva revisión constataron que no había personas en el lugar, por lo que se pudo constatar que los jinetes aparecieron cuando largó la carrera. “Esperemos que la Justicia y autoridades tomen letra del caso para evitar futuros hechos para aquellos que utilizan el lugar para sus actividades particulares”, concluyeron.
Finalmente, los organizadores informaron que acudirán a la Justicia para identificar a los responsables del ataque y reclamaron medidas para evitar que un episodio similar vuelva a repetirse.
FP/MSS