El bahiense de 25 años, Maximiliano Echarri, desaparecido desde el 10 de diciembre, reapareció sano y salvo durante un móvil en vivo de televisión en los festejos de Año Nuevo en Mar del Plata. A partir de la transmisión de Instagram del cronista Adrián Oscar Maucci para Mar del Plata Web desde la Rambla, se acercó al micrófono entre el bullicio de la multitud, se identificó y aseguró estar “bien de salud” y explicó que al llegar a la ciudad le habían robado el celular.
Su aparición generó sorpresa y alivio entre los familiares, que habían denunciado su desaparición y compartido su foto en redes sociales para pedir colaboración en la búsqueda. A juicio de los allegados, Echarri había viajado a Mar del Plata en busca de trabajo para la temporada de verano y se alojaba en distintos lugares mientras intentaba conseguir empleo.
Actualmente trabaja lavando y cuidando autos en la vía pública mientras busca un empleo formal y estable. Entre bocinas, luces y el ruido del inicio del año, Echarri aseguró que planea quedarse en la ciudad, recuperando cierta independencia y proyectando un futuro cercano más seguro. Su familia confirmó que se encuentra en buen estado físico y emocional, cerrando con alivio un capítulo que mantuvo en vilo a amigos, vecinos y autoridades locales.
El caso había quedado en manos de la UFIJ N°20 de Bahía Blanca, con intervención de la Comisaría Cuarta y la Subcomisaría Harding Green, que difundieron fotos y videos del joven para facilitar su localización. Durante la desaparición, los mensajes a su celular no llegaban y el teléfono aparecía apagado, lo que aumentó la angustia familiar.
Al reencontrarse con su familia, Echarri envió un mensaje directo: “Estoy festejando, esto es hermoso. De acá no me voy más, familia no vuelvo más a casa”. Asimismo, relató que “está trabajando en el cuidado y lavado de vehículos” mientras continúa buscando un empleo más estable y con mayores oportunidades para su futuro.
Dos jóvenes desaparecidos en el Paraná son hallados sin vida en Corrientes
En un trágico desenlace, este domingo fueron encontrados los cuerpos de dos jóvenes que habían desaparecido en el río Paraná, a la altura de la localidad de Ituzaingó, provincia de Corrientes. Al momento, las víctimas, buscadas desde la noche del sábado, fueron localizadas por un operativo coordinado entre autoridades locales, Prefectura Naval Argentina y personal policial provincial, que trabajó durante horas sorteando corrientes fuertes y zonas de difícil acceso.
Se trata de dos jóvenes fueron identificados como Facundo Herrera, de 23 años, y Sebastián Vargas, de 35, ambos oriundos de Comodoro Rivadavia, Chubut, quienes se encontraban de viaje por la región del Litoral. A partir de lo que relataron sus acompañantes, desaparecieron mientras se bañaban en el río, en una zona de gran peligrosidad, con pozos profundos y corrientes irregulares que arrastran con facilidad incluso a nadadores experimentados.
Aquel operativo de búsqueda comenzó la tarde del sábado tras la denuncia de sus acompañantes, quienes vivieron horas de incertidumbre y desesperación. Los familiares compartieron que el contacto telefónico con los jóvenes desapareció por completo, lo que aumentó la alarma. La búsqueda se reanudó a primera hora del domingo, y cerca del mediodía los buzos tácticos lograron localizar los cuerpos en la zona conocida como “La Florida”, en el barrio San Jorge.

El caso quedó bajo la órbita de la Fiscalía, a cargo del Dr. Eugenio Balbastro, quien ordenó la realización de pericias, la identificación formal de los cuerpos y los protocolos necesarios para el traslado seguro de las víctimas. Las autoridades ofrecieron acompañamiento psicológico a los familiares y coordinaron la asistencia necesaria en el lugar del hallazgo.
Sin embargo, la tragedia ocurre en un contexto de alerta en Corrientes, donde las lluvias y tormentas recientes obligaron a evacuar a más de 400 personas y mantienen a varias localidades en estado de emergencia. Las condiciones climáticas extremas complicaron las tareas de búsqueda, aumentaron la peligrosidad de las aguas del Paraná y recordaron que la zona, aunque atractiva para bañistas, sigue siendo altamente riesgosa.
MV cp