El gobernador Axel Kicillof encabezó este jueves una reunión clave con intendentes de toda la provincia en el Salón Dorado de la Gobernación. En un contexto de alta tensión financiera, el mandatario denunció que los municipios atraviesan una crisis generada por tres factores: lo que el Estado nacional dejó de hacer, los fondos que recortó y la caída de la recaudación por el parate económico. Acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario y su equipo económico, afirmó que, aunque los recursos faltan, la Provincia no piensa darle la espalda a los bonaerenses.
Durante su discurso, Kicillof apuntó directamente contra la Casa Rosada y aseguró que existe un plan "deliberado" para pasarle el peso de la crisis a las provincias y ciudades. El Gobernador remarcó que la culpa del deterioro actual no es de las familias que pierden ingresos ni de los comerciantes que no venden, sino de las políticas económicas de Javier Milei. Ante este escenario, agradeció el esfuerzo de los jefes comunales de todos los partidos políticos para dar respuestas mientras la Nación "deserta" de sus funciones básicas.

Los números que presentó el ministro de Economía, Pablo López, fueron contundentes para explicar el ahogo financiero. Según el funcionario, la deuda acumulada de la Nación con Buenos Aires llega a los 15 billones de pesos, pero si se suma la pérdida por la caída de la recaudación, el agujero escala a los 22 billones. Esta cifra representó el 50% de todo el presupuesto anual de la provincia, un impacto que el equipo de Kicillof calificó como "crítico" si no se modifica el rumbo económico actual.
Como respuesta a esta situación, el mandatario anunció una medida para fortalecer las cajas municipales: coparticipará el dinero recaudado a través del Fondo de Recupero de Deudas del Estado Nacional: “A pesar de que no se trata de recursos originalmente coparticipables, convocamos a los intendentes a adherir a una normativa que nos permita coparticipar lo recaudado en el Fondo de Recupero de las Deudas del Estado Nacional con la provincia de Buenos Aires”, indicó. A su vez, precisó que existen siete denuncias presentadas en la Corte Suprema, de las cuales solo se excluirá lo que corresponda al FONID, “que es un derecho de los trabajadores de la educación”.

En cuanto a los pagos más urgentes, la Provincia confirmó que hará el esfuerzo para abonar la primera cuota del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal el próximo 30 de abril. Kicillof señaló que cumplir con este cronograma en tiempo y forma es una prioridad para que los distritos no frenen sus inversiones. Al mismo tiempo, el Gobernador puso la mira en el próximo 21 de abril : “Tendremos un segundo encuentro allí con autoridades nacionales para seguir discutiendo la necesidad de que cumplan con sus obligaciones y nos devuelvan lo que nos robaron. Pedimos que cada municipio acompañe a la provincia de Buenos Aires en defensa de los jubilados de sus localidade”.
El acto cerró con una fuerte foto de unidad política frente a lo que el Gobernador describió como un agravamiento inevitable de la calidad de vida. Con la presencia de más de 60 jefes territoriales, desde el oficialismo hasta sectores opositores, el mensaje buscó establecer responsabilidades claras sobre la crisis. Para Kicillof, el camino es seguir peleando en la Justicia lo que le corresponde a los bonaerenses para evitar que el ajuste nacional termine de romper el tejido social en cada localidad.
De la Plaza a las urnas: Kicillof unificó el reclamo por los 30.000 con la defensa de Cristina
El pasado 24 de marzo, y desde la puerta de la sede de las Madres de Plaza de Mayo, Kicillof lanzó un duro pronóstico político al asegurar que "a Milei le queda poco". Rodeado por una multitud frente al Congreso, el gobernador bonaerense desestimó los discursos negacionistas del Ejecutivo y sostuvo que la plaza llena es el síntoma más claro del fracaso oficial en su intento por imponer el "olvido". Para el mandatario, ni los jóvenes ni los trabajadores compraron el relato de la Casa Rosada, reafirmando que la identidad de los 30.000 desaparecidos siguió siendo un pilar innegociable de la conciencia popular argentina.
En un gesto que buscó disipar cualquier ruido interno en su espacio, Kicillof proclamó la inocencia de Cristina Kirchner y denunció que la Argentina volvió a tener presos políticos tras la condena en la causa Vialidad. El gobernador vinculó la lucha histórica de los derechos humanos con las urgencias del presente: afirmó que hoy pelear por la memoria es también pelear por los chicos que pasan hambre y los trabajadores despedidos por el ajuste. Con este discurso, el jefe provincial elevó el tono contra la persecución judicial y marcó una posición de solidaridad total con los sectores que hoy sufren el embate de las políticas económicas libertarias.
El cierre de la jornada dejó al descubierto las aspiraciones de Kicillof como el principal referente electoral para el proyecto oficialista del próximo año. "El futuro no es de Milei, es del pueblo", sentenció respaldado por su núcleo duro: la vicegobernadora Verónica Magario y los ministros Andrés "Cuervo" Larroque y Carlos Bianco. Al reivindicar el ejemplo de lucha de las Madres, el gobernador instó a la militancia a buscar respuestas en la calle y en la organización colectiva.
TC