En redes sociales se viralizaron fotos y videos que muestran largas filas de jóvenes de Misiones que se dirigían a cruzar la frontera en balsas por el río Uruguay. Su objetivo: conseguir empleo en Brasil como peones rurales.
Este movimiento migratorio comenzó a crecer durante la gestión de Alberto Fernández por la ventaja de percibir ingresos en reales, pero se intensificó en la actualidad debido a la crisis que atraviesan las economías regionales de Misiones y la notable reducción de oportunidades laborales.
Las imágenes registran extensas colas de jóvenes, en su mayoría varones, que aguardan para realizar trámites en Migraciones y luego cruzar en balsa por San Javier hacia San Xavier, o desde Alba Posse hacia Porto Mauá.
El destino final es similar: obtener trabajo en las cosechas, particularmente de uva y manzana, que en este momento alcanzan su mayor actividad en Rio Grande do Sul.
Autoridades locales destacan la falta de empleo en Misiones
Los intendentes de localidades fronterizas de Misiones con Brasil, como Bruno Beck (Andresito), Fausto Rojas (San Antonio), Matías Vilchez (San Javier), Lucas Gerhardt (Alba Posse) y Cali Goering (Colonia Aurora) dialogaron con La Nación y coincidieron en que la principal causa es la escasez de trabajo.
Cristian Castro, diputado provincial por el Partido Agrario y Social (PAYS) y vecino de San Javier, indicó que incluso cruzan jóvenes que tienen empleo, pero sus salarios son insuficientes.
“Todas las mañanas paso cerca del puerto y veo a los chicos que van a la cosecha, pero este año el volumen es más grande. Todo el tiempo y todos los días. En temporadas anteriores eran días puntuales, los viernes por ejemplo”, señaló Castro.
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En esa zona, el río Uruguay, con un ancho menor a 1.000 metros, se cruza en 10 minutos en una balsa que también transporta automóviles.
“Acerqué a unos chicos con el auto y les pregunté si habían votado a Milei. Todos me dijeron que sí. Lo que me sorprendió, con los seis chicos que hablé, es que todos tenían trabajo, dos eran empleados de comercio y los otros cuatro trabajan en la yerba, esto demuestra la crisis de la chacra, de la yerba”, afirmó Castro.
El legislador conversó con seis jóvenes de Apóstoles y Aristóbulo del Valle, entre 20 y 24 años, que explicaron que se dirigirán a trabajar a Caxias. La mayoría nunca había viajado a Brasil. Casi todos vestían shorts, ojotas y llevaban poca ropa.
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Además de San Javier, otras localidades donde se cruza el Uruguay en balsa son Alba Posse-Porto Mauá y El Soberbio-Porto Soberbo. También existen pasos secos hacia Brasil, como Bernardo de Irigoyen-Cerqueira o San Antonio-Santo Antonio. En Andresito se puede cruzar a Capanema por un puente.
Buscar trabajo en Brasil: un fenómeno que se intensifica en Misiones
Aunque cruzar la frontera para trabajar es una práctica histórica en Misiones, siempre fue un fenómeno limitado y motivado principalmente por la diferencia cambiaria, ya que el dinero ganado en Brasil, en reales, rendía mucho más en Argentina.
Ahora, la eliminación del cepo y la unificación cambiaria afectó profundamente la economía de la provincia, que posee un 90% de su territorio lindante con Brasil o Paraguay. Hasta hace poco, Misiones recibía miles de turistas, compradores y consumidores. Actualmente, la situación se invirtió: los argentinos cruzan para comprar.

Algunos intendentes señalaron que la provincia también sufrió la revocación de numerosas pensiones por invalidez, que servían a familias de bajos recursos para cubrir necesidades básicas.
“El Gobierno dio de baja muchas pensiones que al menos le servían a las familias más pobres para defenderse, para tener algo”, dijo Cali Goering, único intendente fuera del oficialista Frente Renovador de la Concordia.
Crisis laboral en Misiones y un sector productivo afectado
Misiones perdió unos 10.000 empleos registrados en el sector privado durante el primer año del Gobierno de Javier Milei. De ese total, se calcula que se recuperó apenas la mitad. Además, sectores como la yerba mate, el té, la forestoindustria, los cítricos, la mandioca, la construcción y el comercio atraviesan dificultades, con cierres de empresas y escasa creación de nuevos puestos laborales.
El turismo, otra fuente importante de ingresos para la provincia, también se ve afectado por el atraso cambiario. Muchos argentinos prefieren alojarse del lado brasileño, en Foz de Iguazú, por precios más económicos en los hoteles.
Un dato: el Aeropuerto de Iguazú registró en 2025 récord histórico de pasajeros, pero las Cataratas no alcanzaron los niveles de 2019, antes de la pandemia. “Ahora mucha gente viene en avión a Iguazú y cruza a Brasil”, detalló Jorge Antonio, empresario gastronómico.
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“Tenemos muchísimos, como 2.000 sanantonienses que cruzan diariamente para trabajar del otro lado”, aseguró Fausto Rojas, intendente de San Antonio, localidad de frontera seca con Brasil.
“Cuando era chico, mis tíos me contaban que paraguayos o brasileños venían a trabajar aquí, en los años 70 u 80, ahora eso se dio vuelta”, explicó a La Nación Cristian Klingbeil, productor yerbatero que dejó el campo debido a la crisis de precios bajos y comenzó a trabajar en el taller metalúrgico de su padre en Oberá. De todas maneras, advierte: “El trabajo en el taller también está amenazado, no sé si pronto tendré que buscar otra cosa”.
“Antes la gente se iba cuando se paralizaba la zafra (momento de la cosecha de la yerba y el té), pero ahora se van en plena zafra, por los bajos salarios, que tampoco se cumplen”, indicó Carmelo Rojas, secretario de la Uatre en Oberá.
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Según Rojas, un peón rural debería percibir entre 700.000 y 800.000 pesos al mes si se respetaran los convenios, algo que no ocurre porque los productores tampoco alcanzan a cubrir esos valores.
En Misiones, la mayor cantidad de empleadores rurales son pequeños agricultores llamados “colonos”, con parcelas de entre 25 y 50 hectáreas, muchos de los cuales atraviesan dificultades graves que incluso los llevan a poner en venta sus tierras.
“El misionero es muy arraigado a su tierra, le cuesta irse, no es como el santiagueño que no tiene empleo en su provincia y está acostumbrado a emigrar”, afirmó Ana Cubilla, secretaria del SUOR y concejal de Andresito, localidad fronteriza en el nordeste de Misiones.
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Cubilla explicó que en Andresito “hay barrios enteros de tareferos que quedaron vacíos porque todos se fueron a Brasil a trabajar”. Calculó que el 80% de los trabajadores disponibles en la zona cruzó a Brasil.
Los tareferos reciben un subsidio durante los meses sin cosecha (octubre a diciembre), equivalente a la mitad de un salario mínimo. “No alcanza para nada, por eso muchos buscan irse y subsistir”, concluyó Cubilla.
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