CULTURA
un libro esperado

Salió en Francia el segundo inédito de Céline y se espera que también sea un éxito de ventas

Luego de la repentina aparición, en 2020, de unos libros inéditos de Louis-Ferdinand Céline que se habían dado por perdidos –cuando la casa del escritor fue saqueada en 1945, mientras él y su esposa huían a Dinamarca–, el mundo comenzó a esperar con ansias la aparición de los mismos impresos y al alcance de todo aquel que quisiera leerlos. En mayo de este año apareció la primera entrega, “Guerra”, y el jueves pasado llegó a las librerías francesas la segunda, “Londres”.

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Expectativa por el segundo inédito de Céline | CEDOC

Hace poco más de un año nos ocupamos de la aparición de dos mil folios manuscritos originales de Louis-Ferdinand Céline, ocultos durante 77 años. De ese hallazgo, la editorial Gallimard comenzó con la publicación de la novela Guerra (192 páginas), en mayo pasado, de la que se especula en Francia se vendieron entre 163 y 210 mil ejemplares. “Céline inédito” es la consigna que bien puede repetir el boom de ventas con el lanzamiento el pasado jueves de la novela Londres (576 páginas), continuadora de aquélla, y a la que seguirá El testamento del rey Krogold. Comenzar por la primera novela breve fue una forma de medir la vigencia de Céline en el mercado actual, y así la venta de estos tres libros llegará a los 15 millones de euros, sin contar los derechos de traducción.

Porque el editor enfrentó el desafío de publicar textos desconocidos de su escritor francés histórico y que no solo fue antisemita confeso, sino colaboracionista directo de los nazis, prófugo, enjuiciado y condenado, que regresó a París en 1951 para morir en “condena social” diez años después, encerrado en la villa Maïtou, en Meudon, cerca de París. 

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CÉLINE. Londres es el segundo de los libros inéditos de Céline que se publican. En la foto: Céline y su amiga, la actiz Arletty.

Pero la imagen de Céline no tiene un futuro social asegurado. A principios de este mes trascendió que esta mansión en la que pasó sus últimos años, y donde su viuda permaneció hasta su muerte, en 2018, no solo fue vendida, sino que se autorizó su refacción y alquiler a un tercero, pero con el fin de vivienda. Ningún tipo de museo, ninguna residencia para escritores puede funcionar allí, ningún templo para nostálgicos del nazismo.

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Este límite sobre el recuerdo del escritor nos lleva de regreso a Londres, la novela que Louis Destouches escribió alrededor de 1934 sobre su estancia en la capital británica, luego de ser herido en el campo de batalla de la Primera Guerra Mundial. Con apenas 21 años, Céline trabajó en el consulado francés en Londres, conviviendo con todo tipo personas en los suburbios castigados por la pobreza, la guerra y la incertidumbre. Cuadro social de época, las aventuras de la novela implican personajes que divergen entre el amor de una prostituta tan peligrosa como impredecible, un informante policial asesinado antes de inventar propia muerte, un hombre peleando contra un oso, la bailarina americana que salva al protagonista de la desesperación, la irrupción de un excéntrico aristócrata inglés, una familia de lanzacuchillos, el rey Krogold y el primer gato en la obra de Céline.     

La imagen de Céline no tiene un futuro social asegurado

En la presentación, Regis Tettamanzi, también curador de la edición, subraya el antisemitismo en germen y su contradicción en cómo refiere Céline al médico judío que en Londres, tan pobre como sus pacientes, lo llevó al estudio de la medicina: “Ahí entonces me hizo muy feliz. Nunca nadie me había hecho tan feliz. Lo miré de nuevo. No estaba bromeando. Él tampoco quería hacerme enojar. Realmente quería que tratara de entender lo que estaba escrito, explicado en sus libros de medicina, para educarme un poco en lugar de no hacer nada. […] De todos modos, nunca me había sentido halagado por nadie, el primer halago que tuve fue del Sr. Yugenbitz. Me habría lamido las manos allí, me habría muerto por él, en el acto, yo por este pequeño idiota judío, dije. Y empezó a reír suavemente como estaba acostumbrado.”

Pero ocurrió otro fenómeno. De Guerra circuló el libro digital gratuito ni bien apareció; lo mismo ocurre con Londres, y sin embargo, el libro se vende. Parece que ganó el papel impreso a la versión digital.