La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) celebró en un comunicado el reciente fallo de la justicia estadounidense, rechazando la demanda que el Fondo Burford encaró por la expropiación de la empresa YPF. Para AmCham se trata de una decisión que "refuerza la previsibilidad y la seguridad jurídica", dos variables clave para el clima de negocios.
El pronunciamiento se conoció luego de que la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocara la sentencia de primera instancia que obligaba al Estado argentino a pagar más de USD 16.000 millones a Burford y otros demandantes por la nacionalización de la petrolera que se hizo durante la gestión kirchnerista en 2012.

Desde AmCham remarcaron que la resolución va en línea con los argumentos que la entidad había sostenido durante el proceso judicial, en particular en su presentación como amicus curiae, donde advirtió que “decisiones que desconocen marcos legales locales o generan incertidumbre sobre la aplicación de normas internacionales impactan negativamente en el clima de negocios, desalientan la inversión y afectan el comercio bilateral”.
En ese sentido, la organización había planteado que una decisión que obligara al país a desprenderse de activos estratégicos o a incumplir su propia legislación podía debilitar el Estado de derecho, afectar la estabilidad macroeconómica y generar incertidumbre para inversores.
El fallo conocido esta semana modificó sustancialmente ese escenario. La Cámara de Apelaciones entendió que la interpretación realizada en primera instancia sobre la legislación argentina no era correcta, lo que derivó en la anulación de la condena millonaria y en la revisión del caso.
Para AmCham, este giro judicial no solo representa un resultado favorable en términos legales, sino que también abre una ventana para recomponer la confianza en el marco normativo argentino, “contribuye a consolidar un entorno más estable y previsible para el desarrollo de sectores estratégicos como la energía”, aspecto que resulta fundamental.

La cámara, que reúne a más de 700 empresas con operaciones en el país, ha insistido en que la previsibilidad regulatoria y el respeto por las reglas son condiciones indispensables para fortalecer el vínculo económico entre Argentina y Estados Unidos. En esa línea, el caso YPF se había convertido en un punto de atención para el sector privado internacional, tanto por su magnitud económica como por su impacto potencial en la interpretación de la inmunidad soberana y la legislación local.
El trasfondo del litigio se remonta a la expropiación del 51% de YPF en 2012, una decisión que derivó en múltiples demandas de accionistas minoritarios que alegaron haber sido perjudicados. Durante años, el proceso judicial avanzó en tribunales estadounidenses, con fallos contradictorios y consecuencias potencialmente significativas para las finanzas públicas argentinas.
La reciente resolución, que aún podría ser objeto de nuevas apelaciones, fue interpretada por distintos actores como un alivio para la economía argentina, al reducir de manera drástica la exposición a un pasivo multimillonario.

En el plano institucional, AmCham evitó posicionamientos políticos y centró su lectura en el impacto estructural del fallo. Según su mirada, la decisión contribuye a consolidar un entorno más favorable para la inversión, al tiempo que refuerza la necesidad de marcos legales consistentes y previsibles.
Así, más allá del resultado puntual del caso, el mensaje que deja el pronunciamiento judicial, y su respaldo por parte del sector empresario, apunta a un eje recurrente en la agenda económica, la importancia de construir confianza a largo plazo en las reglas de juego.
“Desde AmCham Argentina reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando como puente entre ambos países, promoviendo un ambiente de negocios basado en la transparencia, la previsibilidad y el respeto por la ley”, cerró el comunicado.
RG/HB