En una entrevista con la revista Forbes Argentina, Manuel Adorni se refirió nuevamente al escándalo que lo tiene envuelto hace días por la incorporación de su esposa a la comitiva que voló en el avión presidencial hacia Nueva York. “Si pudiera volver atrás, mi mujer no se hubiera subido al avión”, aseguró.
Desde la sede del consulado argentino en Nueva York, el jefe de gabinete explicó que Bettina Angeletti, su pareja, fue invitada por la Presidencia de la Nación y afirmó que su viaje no generó gastos para el Estado.

El mandatario asoció toda la polémica a estrategias políticas de la oposición para debilitar al gobierno. “Uno hace las cosas bien, pero te podés equivocar”. Además, contó que estos días atravesó “el momento más difícil” de su carrera política por la repercusión mediática que, encima, involucra a su familia.
“Es parte de la mugre y de la mafia de una vieja política que no es compatible con nosotros”, afirmó, marcando distancia con los sectores a los que responsabiliza.
Durante la semana, a los cuestionamientos sobre la invitación a su esposa, se sumó un video de Adorni junto a su familia embarcándose en un avión privado con destino a Punta del Este, durante el feriado de carnavales.

El funcionario defendió la legalidad de ambos viajes y aseguró que pagó personalmente su pasaje en el vuelo privado. Además, sostuvo que su relación con Marcelo Grandio, el organizador del viaje a Uruguay, es de larga data y no está vinculada a su actual cargo.
El caso tomó mayor relevancia a la luz de la Ley 25.188 de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, que establece límites a los beneficios que pueden recibir los funcionarios. En ese marco, legisladores de la oposición, entre ellos Esteban Paulón y Germán Martínez, reclamaron explicaciones sobre los gastos del viaje y sobre el cumplimiento de las normas de transparencia.
Manuel Adorni: entre la crisis autoinfligida y las sospechas que empeoran el escándalo
Manuel Adorni también reconoció que fue un error haber utilizado la palabra “deslomarse” al intentar explicar el viaje de su esposa junto a la comitiva oficial. Según señaló, se trató de una expresión desafortunada pronunciada en medio de una transmisión en vivo, cuando buscaba describir el esfuerzo del equipo que trabajó en la organización de la Argentina Week. “Uno se equivoca mil veces en un vivo. No fue adrede”, explicó, y admitió que el término generó rechazo, algo que consideró comprensible.
En medio de la polémica, el funcionario aseguró que se mantiene “tranquilo con los hechos”, aunque reconoció que la frase no fue apropiada. También sostuvo que las críticas forman parte de un clima de confrontación política y que, más allá de los errores, las equivocaciones deberían servir para aprender.

Adorni afirmó además que recibió respaldo del presidente Javier Milei, de la secretaria general de la Presidencia Karina Milei y de otros integrantes del gabinete. Según contó, conversó en varias oportunidades con ambos dirigentes, “hablé con todo el gabinete. Hablé mucho con el presidente y hablé muchísimo con Karina. Ellos tal vez entienden mejor que yo todo esto, el juego de los ataques y de la perversión, porque ellos lo vivieron incluso mucho antes de ser presidente”, sostuvo
Respecto del video subiendo al avión junto con su familia, opinó que la filtración fue parte de una operación destinada a perjudicar al Gobierno. “Había un video guardado desde hace un mes y eligieron el momento para publicarlo”, afirmó, al sostener que este tipo de episodios responde a prácticas que asocia con la “vieja política”.
El propio Adorni fue el encargado de cerrar la Argentina Week 2026 que se realizó esta semana en Nueva York. Durante un discurso de unos seis minutos, volvió a referirse indirectamente a la controversia y aseguró que el evento representa “el comienzo” de una nueva etapa. También afirmó que, pese a los intentos por “empañar” la iniciativa con críticas, el Gobierno seguirá enfocado en avanzar con su proyecto de país.
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