SOCIEDAD
Segundo trimestre 2026

Informalidad laboral: estiman que alcanza al 45% de trabajadores independientes y en zonas llega al 80%

Un estudio de la Universidad Nacional de Rosario, sobre la EPH del Indec, llegó a esas duras conclusiones. El empleo por cuenta propia gana terreno, pero concentra los mayores niveles de precariedad. El servicio doméstico y la construcción encabezan los sectores con más trabajadores sin registrar.

Informalidad. La precarización laboral impacta más en los trabajadores de menores ingresos.
Informalidad. La precarización laboral impacta más en los trabajadores de menores ingresos. | Cedoc

Los discursos politicos y la realidad pocas veces suelen encontrar puntos de contacto en la Argentina. No solo en este gobierno libertario de Javier Milei, convengamosl. Podríamos recordar los "circulos virtuosos" que usaba el kirchnerismo, o los "brotes verdes" que llegarían del macrismo, o estos "mejores 18 meses de la historia Argentina" que vaticinó Luis Caputo en abril, exactamente tres meses antes que el propio Indec libertario debiera admitir que en julio el derrumbe económico había sido del 2,9%, cifras que espantaron al mismísimo JP Morgan. Lo cierto es que mientras los políticos intentan convencer a quienes pagan sus sueldos que "el consumo vuela", como hace por ejemplo cada fin de semana el presidente Javier Milei con escenas de shoppings o la calle Corrientes en sábados por la noche, la realidad de millones de argentinos 'cuentapropistas" está muy lejos de esos shoppings y en cambio apuntan a una premisa bastante menos ambiciosa: sobrevivir.

El tema viene a cuento de un estudio de la Universidad Nacional de Rosario que difundió la agencia Noticias Argentinas, señalando que "la informalidad laboral continúa en aumento en la Argentina y ya alcanza al 45% de los trabajadores" independientes. Se trata de datos correspondientes al segundo trimestre de 2026. Sin embargo, se destaca en el estudio, hay "profundas diferencias territoriales". Así por ejemplo en algunas ciudades del norte del país, más del 80% de los trabajadores se desempeña en condiciones informales, mientras que en algunas zonas del conurbano bonaerense ese indicador de informalidad llega al 70,2% entre quienes salieron del circuito de trabajo registrado, y deben ganarse la vida como "cuentapropistas".

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Las cifras de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) surgen del análisis de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que confecciona el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El relevamiento advierte sobre un "deterioro sostenido de las condiciones de empleo" y un "cambio en la composición del mercado laboral", marcado por la expansión del trabajo por cuenta propia.

De acuerdo con la investigación, la informalidad pasó del 41,4% registrado a fines de 2023 al 45% en el segundo trimestre de 2026. La evolución coincide con una reducción de la proporción de asalariados, que descendió del 73,7% al 70,5%, en tanto que el crecimiento del cuentapropismo llevó a ese sector del 22,6% al 25,5%.

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El cuentapropismo, foco de precariedad

El avance del trabajo independiente constituye uno de los principales factores detrás de los elevados niveles de informalidad. Según el informe, el 65,8% de los cuentapropistas de las áreas urbanas del país trabaja en condiciones informales, una proporción considerablemente superior a la registrada entre los asalariados.

En este último grupo, el 37,9% de los trabajadores no cuenta con aportes jubilatorios. El indicador refleja un deterioro respecto de fines de 2016, cuando la proporción se ubicaba en el 33,6%.

La diferencia entre ambos grupos evidencia que el crecimiento del empleo independiente no necesariamente se traduce en mejores condiciones laborales. La falta de registración puede implicar menores niveles de protección social y dificultades para acceder a derechos vinculados con la seguridad previsional y otras coberturas asociadas al trabajo formal. El fenómeno también plantea un desafío para el mercado laboral, ya que una mayor proporción de personas que trabajan por cuenta propia puede coexistir con ingresos inestables y ausencia de mecanismos de protección, especialmente cuando esas actividades se desarrollan fuera de los circuitos formales.

Cuáles son los sectores con mayor informalidad

El relevamiento también muestra que la precariedad laboral se distribuye de manera desigual entre las distintas actividades económicas. El servicio doméstico encabeza el listado, seguido por la construcción, la gastronomía y el alojamiento, y el comercio.

Los porcentajes de informalidad informados para cada sector son los siguientes:

  • Servicio doméstico: 77,4%.
  • Construcción: 76,2%.
  • Gastronomía y alojamiento: 63,9%.
  • Comercio: 54,7%.

En contraste, los servicios profesionales, científicos y técnicos presentan uno de los niveles más bajos, con una tasa de informalidad del 19,2%. En el sector de información y comunicación, el indicador alcanza el 33,9%. Estas diferencias reflejan las distintas características de las actividades económicas, sus modalidades de contratación y la capacidad de las empresas para sostener puestos de trabajo registrados. Mientras algunos sectores concentran ocupaciones con altos niveles de precariedad, otros presentan una mayor proporción de empleo formal.

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Las zonas más afectadas

El mapa territorial de la informalidad expone una marcada brecha entre las distintas regiones del país. Los niveles más elevados entre los trabajadores por cuenta propia se concentran en el norte argentino y en algunas localidades de Cuyo.

Según el relevamiento, las ciudades con mayores porcentajes de cuentapropistas informales son:

  • Formosa: 87,9%.
  • Gran Tucumán y Tafí Viejo: 87,6%.
  • Santiago del Estero y La Banda: 87,5%.
  • Gran Resistencia: 84%.
  • Gran San Juan: 83%.

En el extremo opuesto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registra el menor nivel de informalidad entre los trabajadores independientes, con el 32,8%. Le siguen Mar del Plata y Batán, con el 42,7%; Bahía Blanca y Cerri, con el 43%; y Ushuaia y Río Grande, con el 43,1%.

Las diferencias también se observan al comparar las regiones. En la Patagonia, la informalidad laboral total oscila entre el 18% y el 33,5%. En el Noroeste argentino, los valores se ubican entre el 43,9% y el 56,2%, mientras que en el Noreste fluctúan entre el 51,9% y el 53,8%.

Los datos muestran que la problemática no afecta de la misma manera a todas las jurisdicciones y que existen diferencias significativas en las oportunidades de acceder a un empleo registrado.

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La brecha entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense

El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) también presenta diferencias importantes en sus indicadores laborales. Mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la informalidad total alcanza el 26%, en el conurbano bonaerense asciende al 47,5%. En Capital Federal, el indicador se distribuye entre un 25,6% de informalidad entre los asalariados y un 32,8% entre los trabajadores independientes.

La situación es más compleja en el conurbano, donde el 70,2% de los cuentapropistas trabaja en condiciones informales. Esta proporción contribuye a elevar el promedio general de la región y evidencia las dificultades que enfrenta una parte importante de quienes desarrollan actividades económicas por fuera de una relación laboral asalariada.

La diferencia entre ambos distritos también pone de manifiesto las desigualdades que atraviesan el mercado laboral dentro de una misma área metropolitana, con realidades económicas y productivas distintas.

La estructura productiva, una de las claves de la desigualdad

El informe sostiene que las diferencias territoriales no se explican únicamente por la cantidad de personas que trabajan por cuenta propia. También intervienen la estructura productiva de cada región, la productividad promedio y el tamaño de las empresas.

En las zonas donde predominan las actividades de mayor productividad y las compañías de gran escala, la presencia del empleo registrado suele ser más elevada. Un ejemplo es Neuquén, donde la industria hidrocarburífera contribuye a configurar un mercado laboral con una informalidad del 26,4%.

La minería y la actividad electrónica también aparecen entre los sectores vinculados con estructuras productivas en las que predomina el trabajo formal.

Por otra parte, la presencia del empleo público tiene incidencia en los indicadores de algunas provincias. En La Rioja y Catamarca, donde el Estado emplea a más de un tercio de los ocupados, la informalidad se ubica en torno al 43,9% y el 45,1%, respectivamente.

Los datos del segundo trimestre de 2026 reflejan un escenario en el que la informalidad afecta a casi la mitad de los trabajadores argentinos, con una incidencia especialmente elevada entre quienes desarrollan actividades independientes. El crecimiento del cuentapropismo, la falta de aportes jubilatorios entre los asalariados y las diferencias entre sectores y regiones configuran un panorama desigual, en el que las posibilidades de acceder a un empleo registrado varían considerablemente según la actividad económica y el lugar de residencia.

CS/HB