lunes 04 de julio de 2022
COLUMNISTAS Defensor de los Lectores

Dos recientes ediciones con tres pasos en falso

20-02-2022 03:24

Últimamente, la calidad de las publicaciones de este diario amerita callar ante errores o furcios menores, que no justifican la intervención o comentario de este ombudsman. Mi función es defender a los lectores cuando se cometen gruesas equivocaciones, incongruencias, falta de coherencia entre lo que se titula y los textos, posturas reñidas con los principios éticos y funcionales de esta profesión, etc. Hoy será una excepción a esa regla: en las ediciones del sábado 12 y domingo 13 he registrado al menos tres espacios que no cumplieron con el nivel requerido para PERFIL, tanto por carencias periodísticas como por lo que determina el manual de estilo Cómo leer el diario. 

El sábado 12, en la página 7 (Política), se incluye la cobertura del acto en el que el diputado por el partido La Libertad Avanza encabezó el sorteo de su dieta entre 1.740.801 inscriptos en la tómbola. Desde el título queda expuesta una postura del diario alejada de su habitual política de ecuanimidad: “Milei acusa persecución tras otra polémica con el sorteo de su dieta”, dice, y añade en la bajada: “Dice que se ‘ensañan’ con él y que ‘la casta está nerviosa’. Se defiende por las críticas por la base de datos que está armando. El rol de su hermana y el enojo con un fotógrafo”. 

El artículo se acerca más a una publinota que a un material periodístico equilibrado, como se reclama de los periodistas de este diario. Solo se escuchan las voces autoelogiosas de Milei (a quien el autor menciona como “Javier”) y elogiosas de su hermana Karina. En ningún tramo de la nota se citan voces críticas, y la frutilla del agrio postre está en el final: tres requerimientos del periodista en formato pregunta-respuesta, con respuestas inducidas, un pecado para cualquier profesional que se precie de tal. En La entrevista periodística (Paidós, 1995), el periodista Jorge Halperín definía: “(La entrevista) no es un diálogo libre con dos sujetos. Es una conversación centrada en uno de los interlocutores, y en la que uno tiene el derecho de preguntar y el otro el de ser escuchado. Es indispensable comprender qué clase de vínculo es este para examinar los problemas prácticos del trabajo, nuestras atribuciones y también la clase de responsabilidad ética que asumimos. La relación entre el periodista y su personaje no es entre pares; es asimétrica. Nuestro sujeto está en el centro de la escena –lo hemos elegido por ser un personaje público o porque es un hombre clave en el tema que exploramos– y nosotros a un costado, facilitando su contacto con los lectores y oyentes”.

El domingo 13 se editó una foto errónea para ilustrar la columna “La economía heterodoxa de Alberto” (página 18, Política/Ideas). La imagen muestra al escritor Manuel Puig, cuando quien se menciona en el texto es el ex canciller Juan Carlos Puig, quien ejerció su función en 1973. Se trata de un evidente error de edición.

El mismo domingo se publicó, en las páginas 32-33, una nota poco afín con el habitual rigor profesional del autor y editor de la sección Policiales, quien no mostró imparcialidad al tratar el caso de un hombre que pena hoy por no lograr que se sobresea un proceso judicial que lo tiene como presunto autor de un delito de abuso contra un niño. Sobraron argumentos en su defensa (fue declarada la falta de mérito de la causa pero no su sobreseimiento). Falta en la nota la voz del fiscal, que aun no elevó el pedido de la defensa para ese sobreseimiento, y sobran argumentos del defensor y del propio acusado, a quien el título califica como “víctima de una farsa”.

Lamento no contar con mayor espacio para desarrollar mejor este comentario.

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