lunes 26 de septiembre de 2022
COLUMNISTAS cambio

Por qué faltan dólares

29-12-2019 01:18

No es nada nuevo que nuestro país posee históricamente problemas con la cantidad de dólares estadounidenses en las Reservas del Banco Central. Lo que sí es tema de análisis es que nuestro problema histórico y constante se agudizó de manera muy fuerte en el cuatrienio 2015-2019, como consecuencia de la mala aplicación de políticas económico-monetarias.

En diciembre de 2015 si bien las reservas del BCRA se encontraban en aproximadamente en el orden de los US$ 39 mil millones y como consecuencia de los sucesivos bonos emitidos para conseguir financiamiento internacional arribaron al orden de los 54 mil millones a mediados de 2017. Como consecuencia de esta continua sangría y solicitud al mercado privado voluntario internacional de dólares estadounidenses como bonos del país con distintos vencimientos hasta el año 2117 inclusive. El día 2 de noviembre de 2017 se rubricó el Decreto 893 por el cual se generaron todas las debacles económico-financieras que padecemos hoy al permitirle a los exportadores liquidar las divisas remanentes del producto de la venta de sus bienes en el exterior, como consecuencia de ello las reservas del BCRA comenzaron un proceso de eliminación constante sin posibilidad de un flujo de ingreso de dólares estadounidenses a los mismas productos como corresponde de la incorporación del producido de las exportaciones y la salida constante como consecuencia del pago del 70% de los materias primas necesarias para producir el agregado de valor de nuestra industria generando el efecto “fondo de la caja vacía”.

A partir de esa fecha de noviembre en 2017 es que debido a la velocidad con la cual nuestro país pasó de poseer una deuda pública externa de US$ 90 MM en 2015 a 240 MM en enero de 2018, dejamos de tener acceso a los mercados voluntarios de deuda (bonos) y en abril al llegar las reservas a cerca de los 48 MM el gobierno anterior recurrió al Fondo Monetario Internacional para obtener un primer financiamiento de 38 MM que no era para otra cosa que gasto corriente, pago de salarios y jubilaciones básicamente, y no endeudamiento para obras de infraestructura como corresponde en una economía sólida. Con ello, trajimos aparejado no solo un incumplimiento en la primera revisión en el mes de julio, sino también un segundo acuerdo con el FMI por 57,8 MM –por pedido expreso del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump– aun cuando la carta orgánica del organismo permite que nos otorguen hasta 10 MM.  

Ante todos estos hechos y sumados a la no posibilidad lógica de acceso a los mercados voluntarios de deuda es que comienzan en el mes de mayo de 2018 a desmadrarse todas las variables económicas, principalmente la inflación por falta de reservas de dólares en el BCRA para hacer de soporte a la emisión cuasimonetaria primero de Lebac y posteriormente de Leliq que este gobierno comenzó el plan para desactivarlas, puesto que llegaron a poseer una tasa nominal anual de 83% a siete días y hoy nos encontramos con la segunda baja en unas semanas llevándolas al 55% anual al mismo período.

Mientras no entendamos que nuestro principal problema es la falta de dólares y el origen del mismo, vamos a seguir dando vueltas como perro que se quiere morder la cola.

*Economista.

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