viernes 16 de abril del 2021
COLUMNISTAS Defensora de Género
14-06-2020 01:05

Violencia de género, Justicia y el día después

14-06-2020 01:05

El pasado 3 de junio se celebró el quinto aniversario del día que llenamos las plazas del país con el lema #NiUnaMenos. Este año nos reunimos en las redes sociales, pudimos compartir un sentimiento profundo convertido en grito desgarrador que recordó a todas las mujeres asesinadas. #NiUnaMás #VivasNosQueremos. Esto no impidió que nos siguieran matando ese mismo día. Porque aún no cambiaron las condiciones de desventaja que vivimos las mujeres y niñas en toda nuestra diversidad. No importa la edad, la identidad sexual y otras condiciones, si no acatamos el poder masculino, o no aceptamos el yugo que éste implica somos castigadas, aunque después el asesino se suicide porque no quería matar, pero mató.  ¿Qué lo impulsa a hacer lo que se opone a sus sentimientos, pero igual lo hace? Es su masculinidad cuestionada por el rechazo de la mujer, se siente minusválido ante sí mismo y el resto; y eso no le permite muchas veces discernir. Esto no es para achicar la responsabilidad de sus actos, sino para entender que es más complejo de lo que parece y por eso requiere soluciones complejas. No alcanza con decir “no debe hacerse o censurarlo”, tampoco esto exime de que se debe reiterar que no debe ocurrir y que debe penalizarse, pero a nivel individual el tratamiento es más complejo, no se puede simplificar. Desde las mujeres, vemos idas y vueltas frente al agresor. Empieza por la dificultad de percibir la violencia hasta su reconocimiento, con la bronca que esto provoca, sigue con la vuelta a la negación ante el pedido de perdón y así el ciclo de la violencia se arma con sentimientos opuestos de odio y amor. Pero también influye la necesidad por la dependencia económica para subsistir de ella y sus hijos, o porque no tiene casa dónde vivir. La autonomía económica de las mujeres es clave para superar la violencia, pero no es fácil, menos en tiempo de Covid.

La nota de Valli en 50/50 el domingo sobre la reunión de empresas y Gobierno que evaluaron la situación laboral pospandemia de las mujeres es interesante, todos coinciden con que hay que promover en las pymes, donde las mujeres predominan los cambios en la forma de considerar la participación de las mujeres. El teletrabajo con condiciones básicas es una forma que debe considerarse, especialmente en ciertos períodos y condiciones de las mujeres, como el posterior al nacimiento. Ampliar la posibilidad de pedir licencias para tareas de cuidado no remunerado por parte de los hombres, hoy solo permitidas a mujeres, es otro camino. En CABA están trabajando en dar créditos blandos a empresas para jardines maternales para la salida de la pandemia, todos estos mecanismos que permitirán a las mujeres reintegrarse más rapido al mercado laboral ante la salida debido al Covid. La creación de actividades de apoyo a cuidados es una fuente importante que puede generar trabajo formal para las mujeres.

La nota en policiales de Galán el domingo, muestra los femicidios en adolescentes. Son un hecho que crece. Porque el femicidio en los noviazgos está muy presente, y aumenta con la pandemia. Es evidente la dificultad que tienen las adolescentes de reconocer la violencia porque está naturalizada, por eso no piden ayuda. Frente a esto la conducta de la Justicia, que en general tiende a la impunidad de los femicidas, no ayuda. La difusión de una expresión del fiscal de Chubut que lleva la investigación de la violación en manada de una adolescente en el 2012, en la nota de Nieva el sábado es importante.  Su expresión “desahogo sexual” tuvo gran repercusión, generó una reacción inmediata en contra con pedido de juicio político. El fiscal explicó el alcance de sus palabras, reconoce que esa expresión muy usada en el ámbito judicial, se debe erradicar. Explica que el objetivo fue lograr la condena de los acusados con la expresa y libre conformidad de la damnificada. Las palabras de la joven son contundentes, “yo estoy en tratamiento siquiátrico y sicológico y recién ahora puedo hablar. Ellos siguen impunes. Es necesario entender la necesidad de la joven de superar este hecho para recuperar su vida sin ese lastre, no se puede negar su derecho y su voluntad debe ser respetada y evitar revictimizarla. Dado que éste fiscal, que se radicó en la provincia en el 2017, ha generado denuncias y procesos a autoridades provinciales, es esperable que la Justicia provincial insista en negar el juicio abreviado que pide el fiscal con el aval de la joven. Es posible que promuevan el juicio del fiscal, sin importarles la voluntad de la joven. No podemos abandonar y negar el derecho de la joven y someterla a una revictimización. Como feministas debemos evitar actuar impulsivamente y dejarnos llevar por la primera impresión sin valorar el contexto, especialmente el derecho de quién es la protagonista. No podemos erogarnos derechos sobre su voluntad sin caer en su revictimización.