ECONOMIA
IPC EN ALZA

La inflación de Brasil volvió a subir en mayo y tocó 4,72% interanual pese a las medidas de Lula

El índice interanual llegó al 4,72% en mayo, pese a la baja de los combustibles por subsidios y exenciones fiscales. Los alimentos volvieron a presionar sobre el costo de vida y el tema se perfila como eje de campaña.

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Propuesta. El gobierno giró al Senado la propuesta de crear un Ministerio de Seguridad. | cedoc

La inflación interanual de Brasil volvió a acelerarse en mayo y sumó presión sobre el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, en un contexto marcado por el impacto de la guerra en Oriente Medio sobre los mercados energéticos y por la proximidad de las elecciones de octubre.

Según informó la agencia AFP, el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), indicador oficial de inflación en la mayor economía de América Latina, acumuló una suba de 4,72% en los últimos doce meses, de acuerdo con los datos publicados por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

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En la medición mensual, la inflación fue de 0,58% en mayo, por debajo del 0,67% registrado en abril. Sin embargo, se trató de la tasa más alta para un mes de mayo desde 2021, según el informe citado por AFP.

El dato llega en un momento sensible para el gobierno brasileño. Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, a fines de febrero, la inflación a doce meses muestra una tendencia sostenida al alza. De acuerdo con el último boletín Focus del Banco Central de Brasil, el mercado espera que el índice supere el 5% en 2026.

Alimentos al alza y combustibles en baja

La principal presión de mayo vino por el lado de los alimentos, que registraron una suba de 1,33%. En sentido contrario, el rubro transporte mostró una caída de 0,46%, impulsada por la baja del etanol, el diésel y la gasolina.

De acuerdo con los datos difundidos por AFP, el etanol retrocedió 6,20%, el diésel bajó 2,34% y la gasolina cayó 1,46%. Esa dinámica estuvo asociada a las medidas implementadas por el gobierno de Lula para amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo.

Los mercados energéticos globales siguen afectados por el cierre del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de crudo, a raíz del conflicto que enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel. Frente a ese escenario, Brasil respondió con un paquete de subsidios y exenciones fiscales sobre el diésel, el gas de cocina y el combustible de aviación.

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“La caída de combustibles fue por cuenta de los subsidios y el aumento de los alimentos por cuestiones estacionales” en la agricultura, explicó a AFP el analista Mauro Rochlin, de la Fundación Getulio Vargas.

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La evolución de los combustibles es especialmente relevante para Brasil porque su red logística depende en gran medida del transporte de cargas por camión. Por eso, cualquier salto en los precios del diésel suele trasladarse rápidamente a costos productivos y de distribución.

El costo de vida entra en campaña

El aumento del costo de vida se mantiene como una de las principales preocupaciones de los brasileños y amenaza con transformarse en uno de los temas centrales de la campaña electoral. Lula buscará la reelección en octubre, en un escenario en el que la inflación puede condicionar el humor social y el debate económico.

Según los sondeos recientes citados por AFP, el actual mandatario conserva una ventaja de varios puntos en una eventual segunda vuelta frente al senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, actualmente preso por golpismo.

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El dato de mayo deja una señal mixta para el oficialismo porque las medidas sobre combustibles lograron contener una parte del impacto energético internacional; pero, la suba de los alimentos mantiene la inflación en niveles incómodos y golpea directamente sobre el consumo de los hogares.

En ese equilibrio se juega una parte de la estrategia económica de Lula: sostener herramientas fiscales para moderar precios sensibles sin perder de vista que el índice general continúa por encima de la zona de confort del Banco Central y del mercado.

Fuente AFP/ lr