El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, volvió a aparecer públicamente este miércoles en Caracas a través de una emisión sorpresiva de su programa televisivo “Con el Mazo Dando”. La salida al aire se apartó del formato habitual y estuvo marcada por un clima de urgencia comunicacional.
La puesta en escena fue radicalmente distinta a la acostumbrada. Sin audiencia, sin aplausos y sin el estudio tradicional, Cabello habló desde una locación no identificada, en un inusual tono bajo. El dirigente, considerado el segundo hombre fuerte del oficialismo venezolano, transmitió un mensaje de una hora y media atravesado por denuncias, exhortaciones y señalamientos hacia actores externos.
La transmisión, que tuvo más similitudes con una conferencia de prensa que con el habitual ciclo televisivo de los miércoles, incluyó duras acusaciones contra Estados Unidos. Cabello denunció un “ataque bárbaro” contra Venezuela, afirmó que dejó al menos 100 víctimas fatales y exigió que a Nicolás Maduro lo “devuelvan vivo”. El programa estuvo acompañado de la consigna #VenezuelaNoSeRinde, reiterada de manera insistente.
Diosdado Cabello afirma que los muertos en Venezuela son al menos 100
El titular de Interior también cuestionó a quienes, según expresó, “manipulan información y hacen creer cosas que no están ocurriendo ni ocurrieron”, antes de resumir su versión de los hechos con una definición categórica: “Venezuela fue víctima de un ataque artero, donde hasta ahora hay 100 fallecidos y otra cantidad parecida de heridos”.
Diosdado Cabello cruzó a Javier Milei y Daniel Noboa
Cabello extendió sus críticas al plano regional y apuntó contra el presidente argentino Javier Milei y su par ecuatoriano Daniel Noboa, a quienes reprochó haber respaldado la caracterización del denominado “Cartel de los Soles” como una organización terrorista.
En ese contexto, utilizó un término del lenguaje coloquial venezolano equivalente a servilismo político: “Hasta ayer el gobierno de Estados Unidos decía que ese cartel no existía. Uno se pregunta qué harán ahora los jalabolas de siempre como Noboa y Milei”.
En octubre de 2025, el gobierno argentino incluyó al llamado Cartel de los Soles —una estructura que Washington vincula al poder venezolano— en el listado de organizaciones terroristas: una señal de alineamiento con la estrategia impulsada por Donald Trump.

El programa conducido por Cabello, que alcanzó su edición número 557, se emitió con una semana de anticipación respecto de su calendario habitual. La modificación respondió a la detención de Maduro durante la incursión estadounidense del fin de semana, un hecho que obligó al chavismo a reorganizar su respuesta política y mediática.
Con una camisa negra, una imagen de Simón Bolívar como fondo y un tono solemne, Cabello también negó las acusaciones provenientes de la región sobre presuntos vínculos del régimen con el narcotráfico. Calificó esos planteos como “Señalamientos sin ningún tipo de fundamento” y volvió a cargar contra los gobiernos que cuestionaron a Caracas.
Respaldo a Nicolás Maduro, mensaje al chavismo y a la oposición
En otro tramo de su programa, Cabello dijo que “Aquí en Venezuela debe haber un profundo debate para la reflexión, para el diálogo interno. Usted, hermano y hermana que no es chavista, ¿no se da cuenta que no era Maduro, que no era Chávez? Es el petróleo. Es el petróleo”.
En esa misma línea discursiva, añadió: “A muchos de ustedes les hicieron una campaña psicológica muy fuerte y los hicieron ver: Chávez es malo, Nicolás es malo”.
Cabello sostuvo que los efectos de esas decisiones políticas quedaron expuestos ante la sociedad. “Pero vean lo que hicieron ellos, vean lo que fueron capaces de hacerle a este pueblo sin distingo de ninguna naturaleza”, expresó durante la emisión.
Más adelante, volvió a enfatizar su respaldo al exmandatario venezolano: “Nicolás nos lo dijo miles de veces. Nicolás es el hombre de la palabra. Nicolás es el presidente de la Paz”.
El cierre del programa mantuvo el mismo tono áspero. “Dan pena, mucha pena. Vergüenza debería darles. La dignidad no se vende en la esquina”, concluyó Cabello desde un escenario austero y sin público, en una reaparición que dejó al descubierto más señales de repliegue que de consolidación del poder.
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