sábado 03 de diciembre de 2022
INTERNACIONAL ultimatum de erdogan

Turquía incrementa la represión policial contra los manifestantes

Violento desalojo contra los ocupantes del Parque Gezi. Los jóvenes piden la renuncia del presidente por “islamizar” el país.

16-06-2013 04:23

ANSA/AP/DPA
Desde Ankara
La policía turca evacuó ayer por la fuerza a miles de manifestantes que ocupaban el Parque Gezi, de Estambul, dos horas después de un nuevo ultimátum del primer ministro Recep Tayyip Erdogan en el que los conminaba a abandonar el lugar, aunque los manifestantes se negaban a desalojarlo.

En la víspera, Erdogan se había comprometido a detener el proyecto de la discordia hasta que la Justicia se pronunciara sobre su legalidad, en su primer gran gesto conciliador. “Jóvenes, han permanecido allí suficientemente y han transmitido su mensaje. ¿Por qué siguen allí?”, preguntó el premier en un discurso transmitido en directo por televisión.
Sin embargo, los manifestantes no cedieron en su posición, lo que despertó la furia de Erdogan, que relanzó ayer la tesis de un complot contra su gobierno y lanzó un ultimátum contra los acampantes. Esa advertencia llegó durante un discurso frente a decenas de miles de militantes de su partido islámico AKP, en Sincan, una zona urbana cercana a Ankara. “Tienen plazo para irse hasta mañana. Lo digo claramente: Taksim debe ser evacuada, de otro modo la policía sabe cómo hacerla evacuar”, disparó el primen ministro.

“Vamos a seguir nuestra resistencia contra cualquier injusticia en nuestro país. Esto es sólo un principio. ¡Nuestra lucha continuará!”, había indicado horas antes en un comunicado el colectivo Solidaridad Taksim, que reúne a 116 asociaciones y dirige la ocupación del parque Gezi.
Por otra parte, en la capital del país, Ankara, la policía antidisturbios usó nuevamente gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes. En tanto, en Estambul, el proyecto de acondicionamiento prevé la destrucción del parque Gezi y de sus 600 árboles, lo que generó la furia de los vecinos.

La violenta intervención de la policía el 31 de mayo pasado para desalojar a los manifestantes del parque desencadenó el mayor movimiento de protesta contra Erdogan y su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) en la década que lleva en el poder. Desde entonces, los jóvenes exigen la dimisión de Erdogan, acusado de autoritarismo y de querer “islamizar” Turquía, país musulmán de tradición laica.

La dura represión de las últimas semanas dejó cuatro muertos –tres manifestantes y un policía– y 7.500 heridos, cincuenta de ellos, grave. Varios países, entre ellos los Estados Unidos y la Unión Europea, criticaron la violencia policial y la intransigencia de Erdogan, que calificó de “saqueadores” y “extremistas” a los manifestantes que iniciaron las protestas.

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