sábado 21 de mayo de 2022
OPINIóN Divisas
06-01-2022 07:00

El laberinto del atraso cambiario

Hoy la necesidad esta puesta en ir “desatrasando” la cotización del dólar oficial para ganar competitividad, achicar la brecha cambiaria y evitar que siga la sangría en las reservas del BCRA.

06-01-2022 07:00

Con claridad, hoy la necesidad esta puesta en ir “desatrasando” la cotización del dólar oficial para ganar competitividad, achicar la brecha cambiaria y evitar que siga la sangría en las reservas del BCRA.

Cerramos un año de igual forma que el 2013. Es decir, acelerando el “crawling peg”. En diciembre de 2021, estuvimos a un ritmo de ajuste del dólar oficial del 2% mensual (veníamos de un 1% promedio mensual). Pero si comparamos esta aceleración con la del 2013, cabe preguntarse si esta vez será igual y se terminará con una devaluación abrupta del dólar oficial, como en enero 2014.

Durante la previa electoral (6 meses), el dólar oficial subió a un ritmo del 1% mensual, con una inflación que promedió el 3,2% (entre junio y octubre) y quedando atrasado respecto a los precios. Por otra parte, la demora en el cierre del acuerdo con el FMI, retrasa la decisión del BCRA de acelerar aún más las micro devaluaciones, por temor a que también se profundice la dolarización y la aceleración inflacionaria.

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¿Por qué la comparación con 2013? Esencialmente por dos motivos. Desde lo político, fueron dos años donde existió un revés en las elecciones legislativas para la coalición gobernante. Desde lo económico, las similitudes pasan por la inflación, cuentas fiscales deficitarias, elevados subsidios económicos, cepo cambiario y brecha cambiaria.

Antes y ahora la necesidad de realizar una corrección del dólar oficial se hace y se hacía presente. No obstante, la gran diferencia, respecto a 2013, es la magnitud de los desequilibrios de la economía de 2021.

 

GRAFICO DOLAR 20220105
Fuente: elaboración propia en base a BCRA e INDEC.

 

¿Por qué las magnitudes de los desequilibrios son otros? En términos de inflación, punta a punta en 2013, quedó en 26,6% (según IPC-CABA). Mientras que, en noviembre pasado, el INDEC informó que la variación interanual del IPC fue de 51,2% interanual. Por otra parte, la brecha cambiaria en diciembre de 2013 era de 53% (el dólar oficial cotizaba $6,2 y el dólar blue $9,5). Hoy, la brecha cambiaria está en 100% aproximadamente. Aunque, el cepo cambiario de 2013 no era el mismo que el actual. Hoy, el dólar ahorro permite comprar 200 dólares mensuales. El cepo 2011-2015 era más flexible para el atesoramiento de dólares y permitía comprar el equivalente al 20% del salario con el tope de u$s2.000 mensuales. El rojo fiscal en 2013 era de 2,7% del PBI contra un déficit fiscal primario de 3% del PBI, estimado para 2021. Por último, la gran diferencia es el nivel de reservas netas del BCRA. A fines del año 2013, los stocks de reservas netas eran de u$s17.000 millones. Esto expone de manera contundente el grado de fragilidad actual. 

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Naturalmente, los desequilibrios macroeconómicos en 2021 son mayores que en 2013. El punto crucial, en este contexto, es si la estrategia de acelerar el ritmo de las micro devaluaciones se puede mantener sin terminar en un fuerte salto del dólar oficial. En efecto, el ritmo de devaluación era mayor en 2013 que en 2021. Ya en noviembre de 2013, la tasa de depreciación mensual fue de 2,9%. Y, en diciembre de aquel año, se aceleró a 5,1% (mensual). Pese a tener una inflación menor, el ajuste fue más rápido.

Cae de maduro que es muy compleja la tarea de ajustar el dólar oficial gradualmente, sin que en algún momento el mercado fuerce un salto devaluatorio con este nivel de reservas netas o sin un acuerdo cerrado con el FMI que permita anclar expectativas. 

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Además, hay un error del 2013 que podría volver a repetirse. En el momento en que se aceleraron las micro devaluaciones, el BCRA no acompañó con un incremento en la tasa de interés en pesos. Por eso, cuando se produjo la devaluación abrupta, el BCRA tuvo que sobre reaccionar con la tasa de interés (Lebacs a 3 meses). En diciembre de 2013, la tasa de interés de las Letras del BCRA era de sólo 15,5% anual y pasó a 28,7% anual en enero de 2014. Actualmente, la tasa de interés de la Leliqs está en 38% anual mientras que la inflación en 52% interanual. Si no hay suba en las tasas de interés es probable que no haya atractivo en mantener ahorro en pesos. El crédito barato posibilita que un apalancamiento en pesos para consumir bienes con un porcentaje elevado de componentes importados termine impactando en el balance del BCRA y la escasez de divisas.

 

* Federico Pablo Vacalebre. Profesor de la Universidad del CEMA.