jueves 19 de mayo de 2022
POLITICA PRECIOS Y SALARIOS
01-04-2022 23:55

El post acuerdo con el FMI no le pone cepo a la inflación ni a las pujas por más plata

El equipo económico sabe que marzo fue una caldera y que abril, un mes que acaba de comenzar, estará cerca del 5%. Nuevo round de Martín Guzmán con la cúpula UIA - CGT.

01-04-2022 23:55

El desgaste por llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y para ratificarlo en el Congreso podría quedarse corto con los tironeos económicos que se vienen. Para botón de muestra: los tres días de acampe y las peleas internas por el bono a los jubilados.

Las caras largas se depositan sobre la lapicera del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien ostenta la tinta roja para tachar cualquier aumento presupuestario. El titular del Palacio de Hacienda sabe que tendrá que recalcular con creces los recursos energéticos de este año. Dicen en los pasillos de su cartera que sobre ese eje “está concentrado 24 x 7”. La agenda del ministro está colmada. Este viernes 1 se reunió con el embajador de los Estados Unidos, Marc Stanley, con quien la vicepresidenta Cristina Kirchner ya se había reunido para habar, según ella al proyecto de ley que pretende gravar  bienes no declarados en el exterior y según el diplomático, para referirse a las bondades de los chocolates patagónicos. “Muy buena reunión”, dijo el ministro de la lapicera estricta. “Trabajamos para seguir fortaleciendo el desarrollo de las oportunidades de cooperación económica, especialmente en el campo de la energía”, sostuvo.

El ministro se reunió ayer con el embajador de EE.UU por temas energéticos

La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, confirmó esta semana que habrá suministro garantizado. También YPF difundió un comunicado asegurando que el país tendrá gasoil. Las industrias alertaron que temen por cortes este invierno que resientan los niveles de producción y empleo y el campo, por su parte, llamó a ahorrar gasoil porque escaseará.

A Guzmán le reprochan su estilo; nunca aparece. Cuando se discutió el acuerdo con el FMI tanto en Diputados como en Senadores viajó al exterior y se conoce poco de su estrategia antinflacionaria. “Siempre fue así”, mascullan dentro del gabinete económico. De todos modos, a Guzmán le tocó ser anfitrión en el encuentro que esta semena mantuvo con la CGT y la Unión Industrial para tratar de re editar el acuerdo que, en el comienzo de la pandemia, logró frenar despidos y contener algunos precios.

Fue hace dos años, cuando la inflación ya era de dos dígitos pero estaba muy lejos del 60% que algunas consultoras ya anticipan para este 2022

Ahora las cuentas están mucho más calientes: sólo en los primeros cuatro meses de este año  los incrementos tendrían un piso de 18%, especialmente motorizados por las subas en alimentos y bebidas que habrían escalado al 8% en marzo. Esos aumentos son un  gancho al hígado en las negociaciones paritarias y en los bolsillos de los que menos tienen. Por eso, el próximo martes Guzmán volvería a reunirse con la CGT y la UIA para calmar las expectativas inflacionarias.

Las presiones de los movimientos sociales se concentran sobre una frazada corta

En el equipo económico ya saben que marzo será una caldera en materia de inflación y ya vislumbran por los primeros cálculos preliminares que abril, que acaba de comenzar, rozaría el 5%. Por eso necesitan imperiosamente bajar la temperatura en los bolsillos y en los ánimos a partir de mayo para encarar un segundo semestre con mayor tranquilidad. Es el ambicioso objetivo.

Por ahora, todos salen a apagar incendios. Como por ejemplo el bono a los jubilados que, una vez más se propuso como un globo de ensayo desde Anses y que finalmente terminó confirmando Cerruti que se otorgará. Falta la letra chica pero se discute una ayuda de seis mil pesos y, tal vez, un refuerzo a cobrar sobre abril. En mayo, llegará un aumento que prevé la ley.

En el gabinete económico le reconocen al secretario de Comercio, Roberto “el capitán frío” Feletti, que “le toca bailar con la más fea” porque tiene que congelar precios sin que parezca que congela. Esta semana, en la que el propio presidente Alberto Fernández  había dicho que “hay diablos que suben los precios”, Feletti ironizó “no puedo hacer milagros” en materia de inflación.

Tampoco habrá ni magia ni milagros con los reclamos sociales en torno a la, por ahora, indomable, suba de la canasta alimentaria. Con todo, hay un dato que enciende una vela de optimismo en el santuario de la economía.

Por un lado la quietud del dólar: desde enero del año pasado, el blue cerró por primera vez una semana por debajo de los $200. Por otro lado, en el Banco Central computarían permisos de importación  récord en marzo, el mes más alto desde 2011 y eso los alimenta a pensar que la curva, a pesar de las quejas del sector privado, estaría pegando la vuelta.

Mirando con ese cristal, las presiones en torno a  la suba de precios domésticos estarían cediendo porque una parte del gabinete económico considera que mucho de las subas en este primer cuatrimestre se deben a las subas internacionales de los commodities por la Guerra en Europa   y también al tobogán del dólar blue en el comienzo de este año.

Cómo siguen  las “revisiones” del Fondo Monetario Internacional

El acuerdo con el Fondo Monetario, que necesita la Argentina para contar con el dinero que, a su vez, usará para pagar la deuda está atado al cumplimiento trimestral de metas.

Es decir cada tres meses, habrá un test que aprobar. El próximo será en mayo.

Este año los costos energéticos se llevarían todo el margen extra para subir el gasto. Ya que por la Guerra en Europa los precios del gas y el GLC especialmente se incrementaron. Se calcula que la medida para el gas licuado que el año pasado costaba en torno a los ocho dólares, este mes se ubicaría en torno a los 60 dólares, según cálculos del sector privado desarrollados en un seminario energético que realizó PERFIL el jueves pasado.

Eso más que duplicaría los recursos contemplados en el Presupuesto para garantizar la energía en hogares y  el sector privado que necesita gas para seguir produciendo.  Tal vez por eso, el vocero del Fondo Monetario, Gerry Rice, dijo que por la situación internacional hay “riesgos elevados” de que Argentina pueda llevar adelante el acuerdo.

CA cp