INTERNACIONAL
Mensaje Papal

Francisco, "profundamente apenado" por la tragedia en Colombia

En una carta publicada por <i>L'Osservatore Romano</i>, que en Argentina edita PERFIL, el sumo pontífice expresó su preocupación por la avalancha que dejó al menos 200 muertos.

El papa Francisco.
El papa Francisco. | Afp

El papa Francisco expresó su preocupación, y dijo sentirse "profundamente apenado", por la situación que vive Colombia, donde una avalancha dejó al menos 200 víctimas fatales y cientos de desaparecidos.

En una carta publicada por L'Ossevatore Romano, que en Argentina edita PERFIL, el Obispo de Roma manifestó su pesar por la tragedia, y aseguró sus oraciones por las víctimas del evento natural.

Jorge Mario Bergoglio pidió además que se rece por los artífices de los crímenes en la República Democrática del Congo, donde enfrentamientos armados están provocando víctimas y desplazamientos. También reclamó por las poblaciones de Venezuela -en medio de la crisis política, económica y social que vive el país- y de Paraguay, donde las manifestaciones contra una ley que facilita la reelección presidencial dejaron un joven muerto y numerosos heridos.

A continuación las palabras del Papa Francisco:

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Estoy profundamente apenado por la tragedia que ha golpeado Colombia, en donde una gigantesca avalancha de fango causada por lluvias torrenciales investió la ciudad de Mocoa provocando numerosos muertos y heridos. Rezo por las víctimas y aseguro nuestra cercanía a cuantos lloran la desaparición de sus seres queridos, y agradezco a todos los que están trabajando para prestar socorro.

También siguen llegando noticias de sangrientos enfrentamientos armados en la región de Kasai en la República Democrática del Congo, enfrentamientos que están causando víctimas y desplazamientos y que también afectan a las personas y propiedades de la Iglesia: iglesias, hospitales, escuelas. Aseguro mi cercanía a esta nación, y los exhorto a todos a rezar por la paz, para que los corazones de los artífices de este tipo de crímenes no permanezcan esclavos del odio y de la violencia, porque siempre el odio y la violencia destruyen.

Además, sigo con gran atención lo que está ocurriendo en Venezuela y Paraguay. Rezo por aquellas poblaciones, muy queridas para mí, e invito a todos a perseverar sin descanso, evitando cualquier tipo de violencia, en la búsqueda de soluciones políticas.